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Bretón es absuelto del delito de pegar a su hijo pequeño José

José Bretón,  ante el tribunal que le juzgó la semana pasada. FOTO: MADERO CUBERO

Manuel J. Albert

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El juez considera que “no hay pruebas” claras y que existen dudas “más que razonables” sobre los hechos

José Bretón ha sido absuelto de pegar a su hijo pequeño, José, poco antes de que este cumpliese los dos años u de que él y su hermana Ruth desapareciesen mientras se encontraban bajo custodia de su padre, el 8 de octubre de 2011. La sentencia pertenece a una causa separada de la instrucción que se ha seguido por el presunto doble asesinato de Ruth y José a manos de su padre José Bretón.

En el transcurso de aquella investigación afloró un episodio de presuntos malos tratos en el ámbito familiar, debido a una bofetada que Bretón dio a su hijo en un restaurante de comida rápida. La denuncia por este hecho no se presentó cuando ocurrieron los hechos, sino que se tramitó de oficio a raíz de la declaración de una testigo, amiga de la familia, que prestaba testimonio en el transcurso de los interrogatorios para investigar el paradero de los dos hermanos.

El juez del Penal 3 de Córdoba señala en la sentencia que “existe una duda más que razonable de que los hechos hayan ocurrido tal y como se relatan en el escrito de acusación” y que no se ha practicado “una prueba suficiente que permita enervar la presunción de inocencia”.

Bretón negó los hechos en el juicio y dijo que era “totalmente falso” que hubiese pegado a su hijo. Asimismo, señaló que no recordaba haberse quedado solo con la denunciante. La testigo, por su parte, insistió en la sala que el acusado “le dio un bofetón al niño cuando este chupó la mesa, giró la cabeza del golpe y el niño no dijo nada. Como si fuera la primera vez”.

La testigo añadió que “fue una tarde muy tensa y que José le respondía muy mal a su mujer”. La testigo no le dijo nada de lo ocurrido a Ruth Ortiz, madre de los pequeños, que en ese momento se encontraba pidiendo en la cola del restaurante. “Sólo se lo comenté a mi marido en el aparcamiento”, reconoció. La mujer explicó en que “el niño no tenía marcas ni lloró” y justificó que no denunciase entonces lo ocurrido “porque pensé que pertenecía a la intimidad de la familia”.

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