KIKO piel líquida

La base de maquillaje es la base: del acierto o del error. Das en la diana y consigues una cara buenísima en tono y calidad del cutis. O te equivocas de plano y... ¡Horror! Si estábamos mejor con la cara lavada que con un maquillaje equivocado. Por eso en estos días pre-navideños que ponen a prueba la tez saludable y la expresión sonriente, voy a contar el secretillo de mi actual base, que sienta bien y es asequible, o al menos así me lo parece. Es KIKO Liquid Skin, de efecto segunda piel, ligera, cómoda y tratante, y se dispensa con un gotero.

Mi relación con ella empezó por casualidad. Un bote vacío de la base de NARS que más me gusta, la Sheer Glow Foundation, me empujó hacia esta nueva favorita KIKO Liquid Skin.

¿Por qué me gusta? Es lo que promete: bastan tres gotas aplicadas con los dedos, brocha específica o esponja para lograr una segunda piel, pues da color, alisa y cubre lo justo para quitar la fatiga y aterciopelar cubriendo los poros sin echar años. Posee factor de protección solar (SPF 15), contiene ácido hialurónico, vitamina C y restraverol y está disponible en 14 tonos, lo que permite ajustarse a cualquier tipo de piel.

Conviene, antes de elegir cualquier base, probar, probar y probar. El tono se suele encontrar maquillando con varios tonos en la zona de la mandíbula, de modo que la prueba que mejor se funda y sublime el tono original de nuestra piel tendrá más posibilidades de ser el correcto. Lo ideal es solicitar muestras y probar tranquilamente antes de invertir en un producto, ya cueste 20 euros o casi 50.

Del tipo de KIKO Liquid Skin existen diversas bases de alta calidad tanto de MAC Cosmetics como de Dior y Armani.

 Y lo recomendable es probar varias marcas antes de adquirir una.

Es indiscutible que las fórmulas dosificadas por gotero me han conquistado. ¿Cómo no estar agradecida a la cosmética de la buena cara? Sin embargo, el mundo no ha cambiado tanto en esto, basta mirar a la antigua Roma. De hecho, lo más parecido a nuestras bases de maquillaje era ya usado por las matronas romanas, que se ocupaban de mejorar su tez y dar rubor las mejillas... Así se explica en Mujeres de Roma, la exposición que se exhibe estos días en el CaixaForum de Madrid. Curiosamente, siglos después de los romanos, KIKO es una marca italiana internacional que triunfa gracias al derecho a la buena cara.

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación. 

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5 de diciembre de 2015 - 09:47 h