El joyero de la movida

Llegaron las Fallas. Y casualmente, o porque ese es mi destino, he descubierto que Valencia es la tierra de Vicente Gracia, el joyero que comenzó a forjarse en la movida de los años ochenta junto a Pedro Almodóvar, Alberto García Alix, Joaquín Berao, Paloma Dominguín o Chus Burés, tras su paso por la escuela de joyería Massana de Barcelona, donde tuvo como maestros a Joan Miró o Antoni Tapiès, y en la actualidad figura como uno de los creadores de joyas más valorado en los espacios del arte y el lujo internacional, ubicados en Londres, Dubai, París o Milán, donde se regalan anillos de 10.000 dólares con escandalosa alegría y holgura monetaria.

He sucumbido al hechizo de Vicente Gracia, poeta, contador de historias, chamán de la piedra preciosa. Y lo sé. Para andaluces y cordobeses sería muy difícil, casi imposible no enamorarse de la obra del joyero que tiene en su taller un cuadro de la Mezquita, que se inspira en El Collar de la Paloma de Ibn Zaydum o que graba en el oro de sus piezas el verso más místico de La Alhambra. Este valenciano universal convierte en joyas de singular significado y belleza, la cultura de Al-Andalus, la poesía sufí, los cuentos de Las mil y una noches junto con la geometría y simbología de lugares sagrados y libros herméticos.

Sus pendientes andalusíes, sus fantasías de pájaros, sus aderezos de valenciana, sus collares étnicos que engarzan vidrio afgano de más de 200 años de antigüedad, su interpretación barroca de un otoño art-deco en Nueva York o el anillo La Nit del Foc Turquesas, hablan el lenguaje universal de la alta joyería cuyos secretos sabe valorar una ciudad como Córdoba de joyeros y orfebres maravillosos.

Recomiendo una visita a la página en internet de Vicente Gracia. En ella se puede conocer su personalidad, su carrera y su obra, en el epígrafe Conversaciones, interesante y ameno; acceder al catálogo de sus joyas que incluyen colecciones inspiradas en La Alhambra o La Divina Comedia; y atisbar el cultísimo glamour de la casa con escalera de caoba donde se ubica su joyería y su taller.

Vicente Gracia acaba de recibir el premio nacional de artesanía de 2014 y es ya una firma de alta joyería española con prestigiosos clientes internacionales. La expansión ha venido de la mano de Juana Roig, hija del dueño de Mercadona. Un gigante de la alimentación invierte sus beneficios en joyas que antes que lujo son arte. Da un vértigo bastante rico pensar que algo del beneficio que se genera en los supermercados sirve para engastar rubíes sobre pájaros de oro.

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación. 

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21 de marzo de 2015 - 06:00 h
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