Optimismo vs realidad

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Queridos amigos, ya estamos inmersos en este nuevo año. No sé a vosotros pero a mi me parece que hace un mes que se acabaron las navidades (gracias a Dios, porque el estar sin rutinas a mi me rompe los esquemas).

La pregunta que más suena estos días en los corrillos empresariales es la de "cómo ves el año?". Todo el mundo está muy preocupado y asustado. Cada cual tendrá sus impresiones de porque, pero la verdad es que eso es lo que más se oye, y yo me pregunto "¿porqué?".

Analicemos la situación. Desde luego está claro que la situación política es la primera causa de esa respuesta. Este nuevo gobierno preocupa a unos y alienta a otros, y eso genera incertidumbre. Me abstraeré de entrar en debate político aunque ganas no me faltan, pero no es el lugar.

Pero voy más allá. Las Navidades que acabamos de pasar han sido de las mejores de los últimos 5 años en consumo. Tanto el comercio como la hosteleria, por nombrar los más activos en esas fechas, han visto incrementado su facturación de manera considerable. Entonces, ¿por qué pensamos que el año que entra va a ser malo? ¿Por qué ya nos aventuramos a decir que viene una Crisis?

El ser humano tiende a extender mantras De una forma increíble, sin ningún tipo de base. Ojo, no estoy afirmando que no vaya a venir una recesión económica. Lo que estoy diciendo es que si todos decimos que viene Crisis, al final nos asustaremos, encogeremos el gasto y consumo, y nosotros mismos provocaremos lo que aún no es ni un atisbo.

Me decía un político hace poco que hay que ser positivo siempre, y luchar por hacer las cosas lo mejor posible, estando preparado para lo que pueda venir, y si viene, pues actuar de la mejor manera tal y como nos habíamos preparado. Pero mientras tanto, positivos siempre.

En esta vida hay que ser optimista, pensar que podemos conseguir nuestras metas y pelear por ellas. Porque si no tenemos metas no tenemos ambición por mejorar ni ganas de salir día a día a comernos el mundo.

La realidad luego puede ser muy distinta, pero no hay que perderla nuca de vista. Una persona optimista es capaz de afrontar las situaciones mucho mejor que una pesimista. Por tanto, ¿cómo preferís afrontar esa realidad? ¿Con optimismo o con pesimismo?

Yo, por supuesto, siempre optimista. A veces hasta me asusto de lo optimista que soy (eso también hace a veces que la leche que me de la realidad sea de muebles bíblicos, pero la encajo mejor).

Hay que aprovechar la inercia, trabajar, planificar, servir, innovar y seguir luchando por nuestras empresas y negocios. No nos volvamos locos, pero tampoco nos encerremos en el agujero, sino, ¿¿¿cómo vamos a comer???

Optimismo va realidad, a veces, una debe estar por encima de la otra, la cuestión es saber cuándo y en qué momento, para no equivocarnos. Suerte!

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Publicado el
20 de enero de 2020 - 20:57 h
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