F*** you!

De la boca del Hombre de Negro de la imagen, no está saliendo la frase "Felíz tú!". No hace falta saber idiomas para darse cuenta que no está diciendo nada bonito al espectador. Se trata de uno de los padres de country, Johnny Cash.

Hablamos hoy de artistas poco respetables para con el respetable. Gente que desde la trona, y ante un público que ha pagado por verlo, les suelta todos los improperios que se le vienen a la cabeza. Músicos impresentables han existido siempre, y siempre los habrá. Al igual que músicos de derechas e izquierdas (Russian Red en un bando, Ana Belén y Victor Manuel en el otro), o músicos blancos y músicos negros (Michael Jackson). Realmente no es el caso de Johnny Cash, que siempre demostró maneras. Aunque le pillaron infraganti en la foto, sirva como ejemplo.

El que sí es ejemplo de malos modos es Mark Kozelek, cantante y compositor de bandas como Red House Painters, y Sun Kil Moon. El autor de Caty Song empezó a trabajar con los Pintores de la Casa Roja allá por el dos mil. No se les dio mal la cosa. Crearon canciones en las que uno tiene ganas de cortarse las venas, con una Gillette bien afilada, ante tanta belleza:

https://www.youtube.com/watch?v=85GXmUzq6Gg

Pero llegó la crisis del ladrillo, y con ella también la de la banda. Mark Kozelek emprendió un proyecto, prácticamente en solitario, al frente de Sun Kil Moon. A veces es ayudado por amigos como Will Oldhan, tio sobrino del country alternativo, o Steve Shelley, batería de los Sonic Youth.

Por cierto, este último tendrá un enlace con Howe Gelb, hermano en tercer grado en consanguinidad con el rock fronterizo, en la Iglesia de la Magdalena. No les pilla de primeras nupcias. Howe Gelb ya estaba casado con Córdoba y Tucson. Por su parte, Shelley ha estado con gente de muy distinto pelaje. Aparte de los ya mencionados Sonic Youth y Sun Kil Moon, también lo ha hecho con Cistina Rosenvinge, y ha girado con Michael Rother, líder de los míticos creadores del kautrock, allá por los setenta, Neu!.Eso será el diez de abril. Y patrocinado por BBK Bank, o los artistas anteriormente conocidos como Cajasur. Siete euros si pillas tu entrada con tarjeta cajasur. Ocho euros la anticipada. Si la pillas a las puertas del Templo, son diez euros.

Volviendo al tema, cuentan las crónicas que en las últimas giras de Kozelek, se dedica al trato grosero con el espectador, mientras le canta con total sensibidad sus canciones. Se rie de ellos, o los humilla, e intercala repertorio. Acaba de sacar disco redondo, Fungi.

https://www.youtube.com/watch?v=CMuo7GFXa0k

Cerramos así hoy el post, salpicado de moralina, y con un claro mensaje: las cosas se pueden decir sin faltar, oiga!

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30 de marzo de 2014 - 08:00 h