El campo es un país para viejos

Sólo hay que darse una vuelta por Córdoba para darse cuenta de dónde se puede crear trabajo. Desde el mismo Puente Romano se puede mirar a los cuatro puntos cardinales y darse cuenta de que enfrente está una ciudad monumental como una Mezquita como una catedral enfrente, y que alrededor abunda una de las mejores tierras de cultivo de Europa. Tierra y turismo, campo y sector servicios. Es así.

En la última Encuesta de Población Activa (EPA) trascienden datos muy importantes sobre la provincia de Córdoba. El principal es que el desempleo no baja y la provincia tiene la segunda tasa más alta de España. Más adentro se descubre que hay un sector que pierde empleo a espuertas (el de los servicios) y hay otro que lo gana por pura estacionalidad (el agrícola). Campo y turismo.

Esta semana hemos conocido también una información clave para conocer el futuro de esta provincia: la nueva Política Agraria Común (PAC). Ayer, lo explicaba estupendamente Francisco Garrido en A pie de surco. Sin entrar mucho en detalles, el Gobierno ha hecho un Lampedussa. Lo ha cambiado todo para que nada cambie. Básicamente, algunos agricultores van a recibir más dinero, otros mucho menos, otros nada y otros lo mismo de siempre, nada también. Pero hay algo que no ha cambiado: que se siga subvencionando un derecho histórico a un cultivo también histórico sin premiar nada más que la antigüedad.

El campo cordobés ha envejecido. No sé si habrá manifestaciones contra la PAC, creo que sí. En caso afirmativo, les propongo un sencillo ejercicio visual: miren las fotos de los que protesten y calculen una edad media del agricultor cordobés. Va a ser muy alta.

Son muchas las razones que explican que los hijos no hayan querido dedicarse al oficio de sus padres, pero hay una que desde luego clama al cielo: el campo, sin subvenciones, no es rentable. O dicho de otra manera, para que usted, querido consumidor, vea un campo sin subvenciones tendrá que pagar dos o tres veces lo que ahora en la frutería.

Una vez más, y por tal de contentar a mucha gente (a todos es imposible), la PAC se cierra en falso y sin resolver su gran problema: el relevo generacional. Si el campo no es rentable y ni mucho menos atractivo difícilmente van a volver a él los jóvenes. Y si no se consigue que así sea difícilmente vamos a explotar lo que ahora mismo en Francia es un gran nicho de empleo: el sector agrícola.

Sigamos así, camino de la recuperación.

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28 de enero de 2014 - 01:21 h