Cimarrón

La elección de Rafael Blázquez como candidato a la alcaldía de Córdoba por Ganemos cierra la lista de competidores por ocupar el sillón de Capitulares. Este momento me recuerda a los pioneros dispuestos a colonizar Oklahoma en la película Cimarrón del gran Anthony Mann. Todos en la línea de salida, pero cada uno con unas posibilidades diferentes de conseguir su sueño. Hay quien va con una diligencia robusta, otros con carros cargados hasta los topes, algunos a caballo, ... incluso hay quien lo hace a pie. Todos buscan el mejor terreno pero el destino les deparará futuros diferentes.

Entre ellos se encuentra Yancey Cravat (Glenn Ford), un hombre esencialmente bueno que defiende sus ideales, lo que le lleva a enfrentarse a su familia, su entorno y su sociedad y que salta de reto en reto huyendo de la realidad cotidiana que le adormece. No encuentro mejor imagen para el candidato de Ganemos. Del antimilitarismo al cooperativismo; del ecologismo a la lucha contra los desahucios, del movimiento juvenil al movimiento vecinal, de apicultor a carpintero, de agricultor ecológico a vendedor de árboles, ... ha ido construyendo una vida distinta a la que el sistema podía ofrecerle.

Pero la aventura de Ganemos no deja de levantar interrogantes derivados de su apuesta por diferenciarse de las formas políticas al uso: asamblearismo, rotación de responsabilidades, antiliderazgos, ... La apuesta por la agrupación de electores necesita 5000 avales que parecen lejanos si comprobamos que solo unas 1500 personas han participado en las primarias. Van a depender de que los líderes mediaticos de Podemos apoyen el proyecto, y no parece que quieran malgastar fuerzas en aquellos lugares donde no prevén ganar.

El apoyo que ha recibido Cimarrón Blázquez se debe, fundamentalmente, a su trabajo en Stop Desahucios. Se quiere emular la experiencia de Ada Colau y su Guanyem Barcelona, pero no cuenta con igual apoyo mediático y social. A su favor estará su ilusión y trabajo incansable y lo que le gustan las dificultades "insalvables", y sacar entre 10.000 y 12.000 votos para tener representación municipal lo es. Los compañeros de Equo lo saben. Lo que hubiera sido fácil con IUCA dentro, ahora se torna más complicado, porque la división siempre es castigada por la Ley D´hont.

Sin duda, el gran favorito para ser alcalde es Hamlet Nieto. A pesar de ser un alcalde al que no le gusta serlo y que daría media vida por estar en el Congreso (algunos de los que participan en la carrera de Oklahoma lo consiguen, aunque Yancey se niega a ello) y que pugnó por ser candidato a la Junta de Andalucía, pero se quedó esperando, como Penélope. Su carreta cuenta con los caballos incansables del voto pepero tradicional, que representa en torno a unas 60.000-70.000 personas. Su carácter soso no levanta pasiones pero tampoco produce rechazos. Su gran oposición ha estado en parte de la derecha económica y su fracaso al no reducirse el paro en la ciudad. Su mejor baza, la estabilidad económica municipal. En esta carrera por llegar a Oklahoma, él representa a los negocios que vienen detrás, como el ferrocarril, en el caso de Córdoba, el modesto Metro Tren que llegue al disparatado Centro de Convenciones.

Pedro el hincha e Isabel Poppins Ambrosio, con carros antiguos y caballos jóvenes, no aspiran a grandes trozos de Oklahoma sino a tener el mejor rancho de la oposición. Se lo están currando barrio a barrio, asociación a asociación, pero desconocen cuántos votos les puede restar Ganemos. Al mismo Pedro García le hubiera gustado contar con Cimarron Blázquez en su candidatura y no que ahora se la van a imponer desde el PCE. Isabel Ambrosio ha conseguido unir el partido no poniendo trabas en que le hicieran la lista, y ahora está a la expectativa de lo que puede favorecerle el efecto de la Gobernadora del Estado: "la que manda". Ambos tienen el reto de hacer fortuna con su ganado y sus tierras y esperar a que se les brinde otra oportunidad: el gran sueño americano.

Mr Arkadín Gómez sigue sin confirmar definitivamente su presencia en la carrera. Sus intereses en el territorio pueden aconsejarle dar un paso atrás ante la evidencia de que esta vez no acaparará los votos de la antipolítica. De decidirse, seguro que seguirá con sus trucos y sus salidas de tono de tahúr de taberna del Oeste. Los candidatos de Ciudadanos y de UPyD no parece que puedan conseguir un acta de concejal. No cuentan nada más que con los caballos que le proporcionan sus dirigentes centrales. Sus mensajes en torno a la corrupción y a la politica antisecesionista y centralista, no encuentran hueco en el debate municipal.

En fin, es de esperar que la carrera se haga sin trampas, que no haya accidentes por el ímpetu que van a poner en su empeño por construir Oklahoma. ¿O estábamos hablando de Córdoba?

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12 de marzo de 2015 - 07:12 h
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