14 N: cuatro razones para no perder la dignidad (demasiada ceniza)

Rocío es ama de casa, tiene 46 años. Su marido es encofrador (en paro). Todas las tardes se pasea por los jardines... Siempre va acompañada de su hijo Luis, de 14 años. Conversa con un grupo de amigas mientras no deja de acariciar a Luis; en la mejilla, en la frente... Le toca los labios y le seca las comisuras de la saliva que se acumula. Lleva catorce años acariciándolo con extrema suavidad. Siempre tiene caricias para él (y pañuelos ocultos para sus ojos). Hace catorce años descubrió el maltrato institucional al tiempo que la conciencia. Necesita un poco más de ayuda. Ahora no la hay. Las caricias, aun siéndolo todo para Luis, no son suficientes para ella. Luis es autista.

Ahmed tiene una enorme curiosidad. Nació en Tetuán. Hace cuatro años llegó a Andalucía (él repite que Andalucía y Marruecos qif qif, son iguales). Ha trabajado de camarero, porteador, vigilante de obras y guía turístico clandestino. Estudió tres años de Bellas Artes en Casablanca pero su curiosidad era mayor que su paciencia. Se vino con sus ahorros. Habla correctamente español, árabe, bereber, francés e inglés. Hace un año consiguió los papeles por arraigo. Parece un águila pero ahora está parado. Ahmed solo sale por la noche a comprar tabaco y, de vez en cuando, ayuda en un cafetín (sin contrato). Suele haber entre los estados un espacio denominado tierra de nadie; allí se suele arrumbar la basura de uno y otro sitio. Ahmed dice que vive en tierra de nadie. A pesar de vivir en ese limbo, Ahmed tiene una enorme curiosidad por todo. Su curiosidad nunca se destiñe.

Rafael es fotógrafo. Durante siete años trabajó para un entidad financiera. Es un verdadero artista. Lleva cinco meses en paro (fue despedido). Es un moderno consumidor que ha construido su vida sobre una inevitable apariencia. Las relaciones y ambientes que frecuentaba requerían un permanente nivel de consumo. Ahora está angustiado. Ahora es un fantasma. Se quedó sin amigos ni vínculos. Entre los consumidores no existe la categoría de la amistad. Ahora se da cuenta que la pérdida de trabajo lleva aparejada la pérdida de capacidad y poder de consumo y..., le resulta insoportable haber dejado de formar parte de este grupo. En nuestro modelo social ser normal es ser consumidor. Ahora él está atemorizado y se reconoce como fantasma que deambula por las calles... Como tantos, sin sueños.

Adrián tiene 30 años. Lo conocí hace un año en el hospital. Experto en negocios inmobiliarios (vende todo lo que se ponga a su alcance). Es ágil y se expresa rápido y conciso. Está enfermo desde hace un tiempo. Es un enfermo crónico que recibe una modesta pensión. Querría trabajar pero... Descifra muy bien el lenguaje de la vida a pesar de su juventud (en realidad siempre que se carece de tiempo futuro sabemos descifrar con exactitud la vida). Tiene ganas y siempre está sonriendo. Un día le mostré mi extrañeza ante su permanente sonrisa. Sagaz y valiente me contestó: la sonrisa no sale de los dientes, sale del corazón, igual que un pedo no sale del culo sino de los intestinos.

Nota: si nos leyésemos los curriculum de los solicitantes de empleo aprenderíamos muchas semejanzas con...

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13 de noviembre de 2012 - 03:00 h
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