La sonrisa del corrupto

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La poca vergüenza de un corrupto se ejemplifica en la figura del ex gobernador de Veracruz (México) Javier Duarte Ochoa. Tras varios meses en búsqueda y captura, hace unos días fue detenido en Guatemala cuando pasaba unos días de vacaciones junto a su familia en un hotel de lujo que pagó con dinero en efectivo y se registró con nombre falso. Al estilo más "pantojil", Duarte aparece en la foto de su detención sonriente y enseñando dientes. ¿Por qué? ¿Burlándose de todos durante meses o sabedor que su paso por prisión será fugaz como cualquier otro político corrupto con dinero en paraísos fiscales?

No cabe duda que este caso, como muchos otros ocurridos recientemente en México, hablan del estado endémico de la política en países latinoamericanos. Bueno, en España ya ni hablemos de la clase política entre rejas.  Además, en el caso del país azteca ocurre esta detención en el momento en que prácticamente comienza una campaña electoral con máximo desprestigio, donde la ciudadanía no ve la opción del mejor gobierno tanto en sus Estados como a la Presidencia de la República el próximo año (a la vuelta de la esquina). En la calle se sabe... Estos se hacen políticos para ganar dinero, para enriquecerse ellos y sus familias... Y el ex gobernador Duarte, al amparo de otros estamentos, incluido el actual gobernador del estado veracruzano-que le facilitó un helicóptero oficial para su huida- son el ejemplo claro de lo putrefacto del político-ladrón que no se preocupa por los temas importantes del país sino por el interés propio. Normal que la gente se cabree, arme manifestaciones cada dos días o tome la actitud de la ignorancia y el "ni modo, así son" para no sufrir más la injusticia.

Impunidad se lee detrás de la sonrisa de Duarte en el coche policial... Cabeza de turco, lavado de imagen, nube de humo o como queramos definir esta campaña de marketing que tras meses de búsqueda del ex gobernador- cuando ya se ha paseado por medio mundo, incluido nuestro país- se produce su detención para ejemplificar el estado democrático de un país, pero que apesta a corruptela. ¿Tiene solución? Esa es la cuestión...

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17 de abril de 2017 - 15:28 h