Martes Santo

Dos de dos. Ese es, hasta el momento, el saldo positivo en mi cuenta de predicciones acertadas, creánme, no se puede hilar más fino. Ayer incluso me aventuré a pronosticar el parte final de bajas cofrades. Pleno, por ahí debe de andar mi osadía, una lástima no tener el mismo tino con el fútbol. Y creánme si les digo que llevo dos días pasándolo relativamente mal. Relativamente porque no es que pase hambre, ni me van a desahuciar, incluso tengo un estado de salud más o menos aceptable, pero me va podiendo determinado peso de responsabilidad que empiezo a detectar entre aquellos que tienen a bien seguirme, especialmente de nuevas y de perfil cofrade. Vuelvo a dejarlo bien claro, tal y como hice el primer día, ni me hago ni me quiero hacer responsable de las decisiones que finalmente acaben tomando ninguna de las hermandades que en un momento dado se crucen con mi particular manera de divulgar.

Ahora bien, también es cierto que estos dos últimos días han sido especialmente complicados, mucho más ayer, en que nos encontrábamos en una zona de frontera en la afección del pequeño frente que cruzó la Península Ibérica, que por la particularidad orográfica de nuestro territorio y la advección tan marcadamente del oeste que tuvimos, derivó en la aparición y concentración de nimbostratos sobre la ciudad. Los nimbostratos son las nubes más bajas que existen, a parte de las nieblas, y que tienden a dejar una fina lluvia que muchos conocerán como calabobos. Estas nubes tan bajas tienen la particularidad, además, de ser difícilmente detectadas por los radares meteorológicos si se sitúan a cierta distancia del foco receptor. Dicho de otro modo mucho más entendible, el día de ayer fua una putada muy difícil de llevar por lo incierto de la información inmediata.

Pero el día de hoy, afortunadamente para mí, y lamentablemente para el mundo cofrade, pinta de predicción "algo" más sencilla (aunque el seguimiento vuelve a apuntar a muy complicado). Seré directo, habrá agua, de nuevo débil pero con mayor regularidad que en la jornada de ayer. Ahora bien, como casi siempre, explicación y matices. Seguimos con la marcada situación de oestes que tiende a dejarnos el paso de frentes por la Península Ibérica que nos volverá a dejar, en la jornada que nos toca, precipitaciones generalizadas por toda la Península. Los matices, en este caso las lluvias estarán presentes a lo largo de prácticamente todo el día, con dos momentos muy marcados que podrían conducir a cometer imprudencias y a decir barbaridades en el particular lenguaje meteocofrade. Podría darse un primer frente en las horas centrales del día, que daría paso a cierta mejoría transitoria hasta el paso del grueso de precipitación en las primeras horas de la noche.

Sea como fuere, cielos cubiertos y lluvia continuada de carácter débil, dejando mayores acumulados que los del domingo de Ramos y lunes santo. Una jornada marcada por las precipitaciones que podría volver a echar por tierra las salidas procesionales. Como evidente consejo, asimilar la recomendación de no salir a la calle y volver a estar muy pendientes de las actualizaciones y seguimientos de quienes interpretan, y saben interpretar, el lenguaje de las nubes.

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26 de marzo de 2013 - 07:00 h
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