Sobre este blog

Como desde siempre he sido reacio a levantar pesos o manipular herramientas, pero sé leer, escribir y hablar, he acabado trabajando (es un decir) en medios de comunicación escritos y radiofónicos. Creo que la comunicación y la cocina tienen muchas cosas en común: por ejemplo ambas necesitan emisores y receptores, y tienen una metodología parecida, una suerte de sintaxis y de morfología que deben ser aplicadas. Cocino habitualmente en casa y mi último descubrimiento ha sido comprobar que recoger y limpiar utensilios mientras preparo la comida es muy bueno: ha cambiado mi vida, de hecho. Buen provecho a todos.

Corazón

Un corazón.

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Fui el otro día a pedir un crédito a mi banco habitual. Quería comprarme una casa después de pagar tanto tiempo de alquiler.

Les dije que era autónomo, con ingresos irregulares, pero una gran persona, y muy cumplidora.

Me dijeron que de buenas intenciones estaba el cielo hecho y yo les dije que sí, que vale, pero que yo me conformaba con ver el cielo raso de mi habitación. Que venía a ofrecer mi corazón.

Antes de valorarme mi hipoteca, el señor del banco (siempre es un señor que suele vestir de azul) me ofreció la posibilidad de escuchar el corazón de su jefe, los latidos por un mensaje de audio de whatsApp. Lo hizo por si me arrepentía de esa descabellada idea con lo bien que estaba yo de alquiler.

El latido de su corazón era perfecto. Parecía diseñado por Nick Mason, el batería de Pink Floyd, seguramente el mejor cardiólogo de la Historia.

Entonces me vine arriba y le pedí al tipo de la ventanilla si me podía poner en el teléfono móvil el sonido del batir de corazón de Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo. Y me lo puso.

Sonaba de perlas. Una maravilla. Sonaba, cómo decirlo…, a victoria. Me enamoré de la Chirsti.

Siento tu corazón junto al mío, madanme Lagarde.

Azótame once more, un autre fois, o cómo se llame a esta puta paz de los desesperados.

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Como desde siempre he sido reacio a levantar pesos o manipular herramientas, pero sé leer, escribir y hablar, he acabado trabajando (es un decir) en medios de comunicación escritos y radiofónicos. Creo que la comunicación y la cocina tienen muchas cosas en común: por ejemplo ambas necesitan emisores y receptores, y tienen una metodología parecida, una suerte de sintaxis y de morfología que deben ser aplicadas. Cocino habitualmente en casa y mi último descubrimiento ha sido comprobar que recoger y limpiar utensilios mientras preparo la comida es muy bueno: ha cambiado mi vida, de hecho. Buen provecho a todos.

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