INTESTELAR Y EL EFECTO DE LA ENANA BLANCA

De las películas que he visto últimamente me ha entusiasmado la última de Cristopher Nolan, Interstellar. Me considero gran admirador del director y es posible que haya aplicado algo de efecto Pigmalion (expectativas puestas en los demás) aunque tras un día duro de trabajo, ponerte sobre las 22:00 a verla y acabar a las 01:30, he de reconocer que es mérito del director.

Nolan presenta un escenario de absoluto deterioro de la Tierra (causado por la mano del hombre) y cómo a éste no le queda más remedio que poner la mirada en el universo para poder garantizar la supervivencia de la raza humana. A partir de ahí una sucesión vertiginosa de conceptos espacio-tiempo, en la que el hombre se incardina con ellos, hasta llegar a ser una parte más. Magistral. La película me conectó con un concepto al que di forma hace unos años, al que le llamé Teoría o Efecto de la Enana Blanca.

Las estrellas, son cuerpos celestes asombrosos y extraordinarios, que existen porque hay un equilibrio entre la temperatura de su núcleo (que empuja a la estrella a extenderse) y su fuerza de gravedad (proceso de contracción). En el momento, en que la temperatura del núcleo desciende, la estrella entra en colapso, y empieza a contraerse formando una Enana Blanca. En este punto la situación puede quedar aquí.. o continuar con la contracción hasta dar lugar a un agujero negro (en la peli de Nolan representado por Gargantua).

Identifico y relaciono este mismo proceso aplicado a personas y organizaciones. En un contexto y momento determinado se produce una situación puntual de colapso, que puede derivar, si no es atajada a tiempo, en una espiral de contracción (falta de confianza, problemas familiares, reducción de las ventas, ausencia de creatividad, desmotivación, falta de actitud, desgaste del clima laboral...), formándose nuestra ya conocida Enana Blanca. Al igual que ocurre con el ejemplo astronómico, queda constatado que el proceso puede seguir evolucionando y dar lugar al tan temido agujero negro, de lo que no hay nada que pueda escapar de él( pareja, hijos, familia, amigos, empleados, ...). Aquella estrella que en su día brillaba tan luminosa, se fue, desapareció, destruyendo y destruyéndose todo lo bueno que alrededor de ella existía.

Mi opinión es que las personas podemos revertir este proceso y hacer que una Enana Blanca vuelva a lucir brillante en el cielo. Conozco ejemplos muy cercanos, de personas que se rebelan contra esa espiral destructiva, vuelven a tomar el control de sus vidas, y retornan reforzadas, convertidas en grandes soles más resplandecientes. Y en el otro extremo , aquellos que tiran la toalla, dejan de luchar y se abandonan a su negro destino.

Pero aún en este último escenario tan adverso, podemos encontrar una singularidad, como se cuenta en la película, que haga reescribir nuestro futuro. El fracaso, la oscuridad,  es el abandono, la falta de acción. Si estás en un agujero negro, si eres una agujero negro, busca tu singularidad, agárrate a ella y comienza a generar nuevos espacios y nuevas opciones. Los hay, los habrá. Vuelve a brillar, eres estrella. BE TIM.

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16 de abril de 2015 - 13:45 h