Piscinas asesinas y otras leyendas urbanas

Todo empezó hace un par de semanas cuando me autoconvencí de que Chapis había muerto

. San Google me sacó de mi error en ná y menos pero en ese intervalo de segundos ya le había preguntado a mi amigo Raúl si creía que aquella estrella de la televisión seguía viva y recibí una respuesta similar pero aún más acorde a la realidad: "Claro que sí tía. Anda hija, que te gusta más una leyenda urbana..."

Y así es. Me vuelven muy loca estas mentirijillas socialmente compartidas. Loquísima. Incluso soy de esta gente que se dedica a difundir, en la medida de lo posible, estas trolas. Claro, que mi capacidad de influencia en la humanidad está muy acotada a un pequeño grupo de personas que empiezan a estar hasta las bolas de estas invenciones. No lo hago aposta, es que en verdad lo creo (pero eh Chapis, que me alegro de lo tuyo) y ante la duda me decanto por la afirmación no contrastada.

Lamentablemente ya no están tan de moda como en los 90. Ay amigos, qué época aquella. Íbamos a jierroa jierro. No quedaba títere con cabeza y nunca mejor dicho porque hace años no se dudaba en matar oralmente a la persona más inesperada. Humorazo.

Recuerdo que a varios personajes les dimos por muertos por sobredosis de drogaínadrogaína, pero uno de los más sorprendentes y, en consecuencia, con mayor credibilidad, fue el de Steve Urkel. En serio, ¿de verdad el inventor de este fallecimiento pensó que nuestras mentes podrían imaginar al "simpático" y enclenque gafotas (aunque no sé si recordarán, pero lo cierto es que en las últimas temporadas se pasó de dominadas y se petó vivo... En la serie hacía hasta doblete como Stefan no digo más) a tope de jaco? Pues acertó.

En realidad creo que fui más fan del falso accidente de tráfico mortal de Laura Pausini. Si no recuerdo mal la tipa no estaba en la cima musical y no tenía en ese momento ningún disco a la venta, así que supongo que era el momento idóneo para borrarla del mapa definitivamente. Magia.

Pero hay otros famosos made in Spain que protagonizaron leyendas urbanas que corrieron como la pólvora. Desde los puntos en el ohio a Alejandro Sanz, la explosión senil de Ana Obregón durante un vuelo (a tope de creíble), hasta la alianza entre ETA y los miembros de la banda La Oreja de Van Gogh (bah, hoy ya todo es ETA) o el archiconocido caso de hermafrodismo de Anne Igartiburu.

La mentira nacional con lo del perro de 'Sorpresa Sorpresa' es de lo mejor que ha ocurrido en este país con diferencia. Ya fuese paté, miel o mermelada, la mitad de la población aseguraba haber visto la noche antes (incluso sus primos lo tenían "grabado") aquel momento incómodo de Ricky Martín dentro de un armario (jujuju, no hago broma porque ni merece la pena) mientras una fan lo daba todo. Si aquello hubiese sido real esa chica se habría mudado a Kulua Lampur como mínimo y, probablemente, ahora compartiría piso con las hijas de Zapatero. Ahí lo dejo.

La mítica: que Marilyn Manson era Paul de 'Aquellos Maravillosos Años' (a todo esto, menuda pastelada de serie, ya me quedo a gusto). No era, no. Basta ya. De todos modos, si me tengo que quedar con una leyenda urbana relacionada con series, esta es la de que Nobita el prota de 'Doraemon' en realidad está en coma tras un accidente del que sus padres no han salido y el "gato cósmico" es tan sólo un producto de su imaginación en modo vegetal. Algo así. Me gusta.

No sólo con peña. También me chiflan las leyendas urbanas con cosas como aquellas pulseras que estaban estiradas y para ponerlas en la muñeca había que golpear sobre la misma y decían que por dentro en verdad eran navajas y varios niños casi se cortaron las venas (¿algún afectado en la sala? porque lo molaría todo), o que si bebes coca cola después del Baileys se te forma un ladrillo en el estómago que es igual a muerte súbita (no sé si muerte pero cuanto menos es una cerdada abominable).

Ir a la piscina siempre ha supuesto un importante riesgo, pero hace años más. Antes las turbinas de las piscinas le absorbían los órganos a la gente mientras nadaba sin más, tan tranquila. Vaya papelón salir del agua muerto. Aunque quizás menos humillante que el círculo rojo que se formaba en el agua si, en un descuido, miccionabas... Gracias a dios parece que la tecnología a puesto solución a todo esto. Válgame.

Relacionadas con niños a día de hoy me sigue intrigando si realmente hubo un chiquillo que murió de tos al ingerir una cucharada de cola cao a palo secoa palo seco o los varios que en teoría se tiraron de ventanas imitando a Son Goku. Iba a ir a la hemeroteca, pero así ya abrimos debate.

Sin duda, hemos pertenecido a una infancia rodeada de problemillas y fallos en el guión que escondían la muerte en cada esquina. Ya. Pero, ¿a cuántos de vosotros os dieron caramelos, calcomanías o pegatinas con droga? Seguro que a algún primo de un amigo vuestro le pasó. ¿Qué pasa con los primos? ¿Están en todos los saraos? Dominarán el planeta.

Antes casi toda la comida daba cáncer. Las comidas y los electrodomésticos. Y cuando se pasó un poco esta moda llegaron las vacas locas (que no digo nada pero ya han pasado los 10 años que pronosticaron, ¿empezaremos a caer?). Ahora la leche es mal, mañana ni idea.

https://www.youtube.com/watch?v=MQvZ4N1RfS8

Y ahora en serio: ¿es cierto lo de El Padre ApelesEl Padre Apeles?

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Publicado el
15 de julio de 2014 - 09:00 h
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