José Antonio Nieto: "Córdoba no ha empeorado para casi nadie"

José Antonio Nieto | MADERO CUBERO

Tras un mandato muy complicado, José Antonio Nieto (Córdoba, 1970) se presenta de nuevo para revalidar su cargo de alcalde. Es su tercera campaña electoral en unos comicios municipales. En medio del frenesí de actos en busca de votos que logren la mayoría del Partido Popular, Nieto hace un hueco a primera hora de la mañana para atender a Cordópolis. Lo hace en su despacho, después de leer la prensa en uno de los escasos huecos que le deja el día.

A lo largo de una conversación de 45 minutos, Nieto repasa estos cuatro años de mandato. Un periodo duro en el que le ha tocado lidiar en muchos frentes a la vez. Un periodo marcado por la crisis económica, los datos del paro, las tensiones sociales y la búsqueda de salidas que hagan reflotar la ciudad. Y según reza los carteles electorales del PP, esto ya ha empezado.

PREGUNTA. El eslogan de su campaña es Córdoba mejora. Pero, ¿Córdoba mejora para todos igual?

RESPUESTA. No, nunca ocurre. Córdoba mejora y a unos les mejora más que a otros. O antes que a otros. Pero lo cierto es que creo que, en estos cuatro años, prácticamente a nadie le ha empeorado y eso también es positivo. Lo que queremos es que siga en esa línea y mientras puedan mejorar todos los cordobeses, nos ocuparemos de atender a los que mejoran menos o tienen más dificultad. Para eso hay que articular políticas sociales que les atiendan. Y quiero recordar que siempre, incluso en la época económicamente más boyante, ha habido personas que no seguían el mismo ritmo que las demás; ha habido parados en Córdoba justo cuando mucha gente estaba cobrando sueldos que ahora vemos como algo casi imposible. Pero tenemos que aspirar a que todos mejoren.

P. Hablemos del desempleo y la promesa que hizo de no presentarse a la reelección si había más parados en 2015 que en la campaña electoral de 2011. ¿Córdoba capital tiene más o menos parados que hace cuatro años?

R. Córdoba tiene menos parados que en 2011 y tiene más personas inscritas en el SAE que en 2011. Y las dos cosas son posibles porque hay dos formas de medir el paro. Por un lado, tenemos la Encuesta de Población Activa (EPA) que mide parados según unos criterios internacionales que se aplican en todos los países. Y tenemos otro índice que es el del registro del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), donde las personas en paro se pueden inscribir. Tenemos más parados, en realidad, que los que aparecen en el SAE, algo que pasa ahora pero que también pasaba hace cuatro años. Lo que ahora ocurre es que, como la situación está mejorando, muchas personas que antes habían perdido la esperanza de que el SAE pudiera hacer algo por ellas y no se inscribían, ahora creen que puede haber alguna oportunidad y se apuntan en el SAE. Nosotros hacemos una cuenta muy fácil: sumamos el dato de trabajadores activos en la EPA y el de inscritos en el SAE y el resultado lo comparamos con los de 2011. Nos daremos cuenta de que hay casi 6.000 personas más en ese saldo de lo que había antes. Esa es la diferencia, hay menos parados pero se vuelve a confiar en que se puede encontrar empleo inscribiéndose en el SAE y por eso se inscriben.

Tenemos que aspirar a que todos los cordobeses mejoren

P. La promesa de 2011, ¿no se explicó bien, no la entendimos bien los ciudadanos, se arrepiente de haberla hecho?

R. No, yo creo que aquella promesa era un compromiso con la gente. Un compromiso de que no íbamos a mirar para otro sitio. No podíamos seguir diciéndole a los cordobeses que el tema del paro no era una competencia municipal. Es cierto que, en sentido estricto, no es materia del Ayuntamiento pero un alcalde no puede estar de espaldas al principal problema que tienen los ciudadanos; un alcalde tiene que comprometerse con que el empleo sea su prioridad. Eso es lo que se quiso plantear. Pero se cogió una frase del discurso de la presentación de la candidatura como una máxima. Aun así, yo nunca he rehuido ese compromiso. Ahí están mis compañeros que saben perfectamente cómo, a lo largo de este último año, he hablado con ellos para decirles que si no conseguíamos que esa situación cambiase, yo no iba a ser el candidato. Y trabajamos, de hecho ,en buscar distintas opciones. Pero en el último trimestre de 2014, por una diferencia muy pequeña, ya se produjo un saldo positivo en la EPA.

P. Aunque la EPA es un dato provincial...

R. Sí pero el peso de la provincia es igual hoy que hace cuatro años. Si alguien me dijera que hay datos objetivos que me demostraran que el empleo ha mejorado mucho en la provincia y no en la capital, podría haber discusión. Pero más bien ocurre lo contrario, los datos que existen nos dicen que el paro se ha corregido en la capital y no en la provincia. Por tanto, la mejoría en la EPA se debe más a una tendencia positiva en la capital que la que podría haber en la provincia. De hecho, el último dato conocido de la Encuesta de Población Activa, el del primer trimestre de 2015, lo que nos dice es que, a pesar de la muy mala cosecha y el aumento del paro en la agricultura, hay 16.200 parados menos. Es muy difícil pensar que con esa cifra de bajada del paro en la provincia haya crecido el desempleo en la capital. Habría que ser muy rebuscado para plantear eso.

Córdoba tiene menos parados que en 2011 y tiene más personas inscritas en el SAE que en 2011

P. La campaña del PP en estas elecciones está llena de propuestas concretas y ambiciosas, algo que, por cierto, critica que no hagan otros partidos. Pero ¿cómo están las arcas del Ayuntamiento para acometer unas obras que indudablemente serán caras?

R. Vamos a hacer una propuesta que, en total, va a suponer una capacidad de inversión del Ayuntamiento -con sus fondos municipales- de unos 60 millones de euros en los próximos cuatro años. Parte de la financiación para esos proyectos esperamos que venga de otras administraciones porque creemos que es lo justo. El Gobierno de España y la Junta de Andalucía se tienen que comprometer con Córdoba. Y también podemos acordar financiación con la Diputación Provincial porque también somos provincia y es lógico que invierta en la capital. En cuanto a la financiación, toda la que nosotros vamos a proponer para esas inversiones está medida y recogida en el plan de inversiones cuatrienal que ya hemos presentado al Ministerio de Hacienda. Hay un rigor absoluto. Si gobierna el PP, todos los cordobeses van a saber qué se va a hacer, dónde se va a invertir, cómo se va a financiar y cuándo se va a hacer. En cuanto a los otros partidos, por lo menos yo -que procuro estar al día de qué es lo que proponen- sigo sin tener ni idea de qué es lo que van a hacer. Al menos, en el caso de que alguno de ellos tuviera margen de hacer lo que propone... Porque todo puede verse alterado con los pactos que se puedan hacer.

P. ¿Para el futuro de los proyectos que propone en su campaña es imprescindible el apoyo de otras administraciones? Lo digo porque éstas pueden tener una visión distinta si son gobernadas por otros partidos. Estoy pensando en la Junta, sobre todo, o en la Diputación, que puede cambiar de color.

R. En unos casos sí. Por ejemplo, ayer [por el lunes 11 de mayo] propusimos que Córdoba tuviese una piscina olímpica, cubierta y climatizada. Para ello, pedimos lo que todas las ciudades de Andalucía han tenido: colaboración de la Junta de Andalucía. Algo que en Córdoba nunca se ha dado. Si la Junta no colabora en ese proyecto en concreto, es prácticamente imposible que lo podamos hacer. Porque el Instituto Municipal de Deportes no pude abordar en solitario una obra de 5 millones de euros, con el coste de mantenimiento que tiene. Pero otros casos, como el del parque de El Canal, van a ser una realidad sí o sí. El entorno de esa piscina o centro acuático que le comentaba y que proponemos para el parque de Levante también va a ser una realidad sí o sí. Las 100 obras en los 50 barrios van a ser una realidad sí o sí. El centro deportivo y de ocio que proponemos en el estadio de San Eulogio, en el Sector Sur, va a ser una realidad sí o sí. En esos casos no vamos a pedirle financiación a la Junta. Pero sí que le vamos a pedir lo imprescindible e imperiosamente justo. No le vamos a pedir nada que no entre en sus criterios, pero debe haber una política de colaboración autonómica en materia deportiva que ha brillado por su ausencia en los últimos cuatro años, no solo con el Ayuntamiento sino con los clubes que no han recibido apoyo alguno. Y vamos a pedir algún proyecto más también con colaboración de la Junta. Porque en los próximos cuatro años me imagino que la Junta romperá esa dinámica de sequía absoluta que ha tenido en Córdoba.

Si gobierna el PP, todos los cordobeses van a saber qué se va a hacer, dónde se va a invertir, cómo se va a financiar y cuándo se va a hacer

P. Hace cuatro años todos le preguntábamos si iba a hacer privatizaciones. Defiende que no las ha habido en el Ayuntamiento pero los sindicatos opinan lo contrario y están protestando por ello. ¿Extrernalizar servicios no es sinónimo de privatizar?

R. No. Estos sindicatos saben que en estos cuatro años no ha habido ni privatización ni externalización. Ninguna de las dos cosas. Sí las hubo, en cambio, con IU. Y se callaron. Entonces sí que se externalizaron o privatizaron servicios como los deportivos o de mantenimiento mecánico en muchos organismos autónomos y empresas; los servicios de apoyo en mantenimiento de infraestructuras como parques y jardines. En este caso no lo ha habido. ¿Qué ha ocurrido en estos cuatro años? Que ha habido una reforma de la ley que nos decía que la Residencia de Mayores, por ejemplo, no podía gestionarla el Ayuntamiento de Córdoba, salvo que se buscase una fórmula distinta para ella. Tenemos documentación a vuestra disposición, junto a correos electrónicos, en los que le ofrecemos gratuitamente la titularidad y propiedad de la Residencia de Mayores a la Junta de Andalucía si se comprometía a gestionarla con carácter público. Y nos ha dicho que no. Y se ha negado a recibir un regalo -entrecomillas- de una instalación que costó 7 millones de euros, porque dice que no es factible ni sostenible esa gestión. Nosotros hemos hecho exactamente igual que la Junta de Andalucía. Con la excepción de tres o cuatro residencia que gestiona directamente la Junta, otras muchas, decenas y decenas, se dirigen de la misma forma que la Residencia de Córdoba. La diferencia es que a la Junta ningún sindicato le protesta. En Córdoba, por cierto, el Ayuntamiento hace un esfuerzo enorme para financiar 30 plazas concertadas, porque la Junta se niega, para personas en riesgo de exclusión. Si ese es el modelo contra el que están los sindicatos, les recomendaría que al menos sean equitativos y que, al igual que protestan en Córdoba, lo hagan en el resto de las administraciones. Aunque gobiernen sus partidos amigos.

P. Han sido cuatro de los años más complicados para gestionar cualquier Ayuntamiento en España. También en el caso de Córdoba. Empresas municipales señeras como Procórdoba tuvieron que cerrar. ¿Está ya cerrada la venta del edificio? Con ese dinero se buscan sanear las cuentas.

R. Procórdoba se cerró porque tenía un agujero descomunal. Era un ejemplo del derroche bestial de los Gobierno anteriores.

P. En la época de la burbuja había tenido unos ingresos...

R. Unos ingresos bárbaros. Pero por eso es más grave, porque después de haber tenido uno ingresos desproporcionados, se llevó a la absoluta ruina una empresa municipal. Procórdoba ya nació mal porque lo que se hizo fue separarla de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) cuando en uno de los cogobiernos con IU la GMU fue reclamada por el PSOE. Entonces, IU se construyó su propia minigerencia de urbanismo en Procórdoba. Se crearon entonces dos estructuras para hacer lo mismo. Como resultado, tenemos 17 millones de euros de deuda con el BBVA por una póliza de crédito que costó -entre 2004 y 2013, que la cancelamos nosotros- 1 millón de euros cada año solo en intereses. Esos partidos que hablan tanto de que otros partidos apoyan a los bancos; esos partidos que dicen que se ayuda al banquero y se castiga al obrero; esos mismos partidos han estado ayudando a los bancos a ganar mucho dinero. En este caso, con esa póliza de crédito que era desproporcionada. Lo que hicimos nosotros fue reestructurar esa situación, evitar gastar 1 millón de euros cada año en el pago de esos intereses, no despedir a nadie -los trabajadores siguen en el Ayuntamiento- y eliminar una empresa que no tenía razón de ser, para que sus competencias regresasen de nuevo a la GMU.

En los próximos cuatro años me imagino que la Junta romperá esa dinámica de sequía absoluta que ha tenido en Córdoba

P. ¿Hay algún interesado en comprar la sede?

R. Que yo sepa no. Que yo sepa no ha habido ninguna empresa ni ningún particular que haya manifestado su interés por la sede. Pero nosotros tenemos un patrimonio municipal muy amplio que tenemos obligación de gestionarlo bien. Un inmueble que no preste un servicio claro a los ciudadanos es una carga que tenemos que pagar todos.

P. Otro inmueble que intentan vender es la antigua sede del Ayuntamiento de Gran Capitán.

R. Ahí sí hemos recibido bastantes peticiones de información y parece que hay interés en desarrollar algún tipo de proyecto. Como todo lo que ha ocurrido en los últimos años, está sujeto a cómo evolucionará la economía. Creo que por la línea que sigue Córdoba es bastante factible que eso se pueda producir.

P. Este último año también ha sido complicado para Aucorsa. Ha aparecido varias veces en los medios de comunicación por incendios y otros incidentes. La presidenta de Aucorsa es Ana Tamayo y no aparece en la lista electoral del PP para el 24 de mayo. ¿Los incidentes con los autobuses son la causa de que no sea candidata a concejala?

R. No. Ana Tamayo es una de las concejalas de las que tengo mejor opinión. Ha hecho una labor en materia de movilidad francamente buena. Cuando veamos los datos de Aucorsa con un poco de perspectiva, nos daremos cuenta de que son absolutamente espectaculares. Aucorsa va a sumar a lo largo de estos cuatro años probablemente 2,5 millones de usuarios más de los que tuvo en los cuatro años anteriores. Hemos invertido completamente la tendencia: Aucorsa era una empresa que caía en picado y que caía también en número de viajeros. Todos eso dejaba una situación muy complicada de resolver. Pero ahora es una empresa estable que ha mejorado su uso por parte de los ciudadanos. Además, entramos en el mayor plan de mejora y rejuvenecimiento de su historia. Vamos a cambiar el 50% de la flota en los próximos cuatro años. Es una propuesta muy ambiciosa pero necesaria porque creemos en el transporte público. Creemos que esa imagen de transporte público y de calidad es algo útil y positivo.

Los sindicatos saben que en estos cuatro años no ha habido ni privatización ni externalización

P. Las cuentas de Aucorsa deben permanecer equilibradas y saneadas por mandato del Gobierno. El servicio de Intervención municipal ya ha alertado, en este sentido, de la compra de los nuevos vehículos. El Gobierno local ya ha dicho que va a seguir adelante con la operación. ¿Están seguros de que no se pueden desequilibrar las cuentas?

R. Estamos seguros de que no va a ocurrir porque la tendencia es muy sólida. Los propios técnicos de la Intervención General del Estado, a quienes hemos mostrado la evolución de ingresos y de usuarios, nos dicen que la tendencia de mejora es sólida. Y esos mismos técnicos también ven sólido el argumento de que la estabilidad es la constante en los últimos años en Aucorsa y que las inversiones que se van a hacer cuentan con un respaldo en ese incremento de usuarios. Si todo va como confiamos, entre 2015 y 2019, habrá un incremento en el uso del transporte público que rondará el 2,3% anual, hasta colocarnos en un incremento del 10% en estos cuatro años. Y con ese crecimiento, junto al mantenimiento constante de la aportación del Ayuntamiento a Aucorsa, es perfectamente asumible la inversión que planteamos. Así transmitiremos una imagen muy renovada y competitiva de Aucorsa.

P. Volvamos a la GMU, si usted gobierna, ¿desaparecerá como tal y se integrará en el Ayuntamiento?

R. No. Los trabajadores de a GMU han hecho un esfuerzo muy grande para reinventarse a sí mismos. Tuvieron que hacer un esfuerzo para la bajada de salarios que en algunos casos llegó al 30%. Ese esfuerzo ha sido vital para estabilizar la GMU y hay que agradecérselo una y otra vez porque se ha hecho desde el acuerdo. Se ha hecho porque ellos entendían que había que salvar la GMU y salir adelante. Ahora tenemos que modernizar su funcionamiento y hacer una GMU mucho más eficiente, transparente en su trabajo cotidiano y mucho más ordenada en la resolución de problemas concretos. Por ejemplo, en los próximos años, la GMU tiene que hacer un esfuerzo muy importante en la resolución del problema de las parcelaciones y hay que establecer una oficina concreta para ello. También tenemos que hacer un esfuerzo muy grande en las labores de inspección de la normativa urbanística vigente en Córdoba, fundamentalmente la que tiene que ver con la calidad de vida de los ciudadanos (por ejemplo el control de los veladores de los bares) y esforzarnos para no frenar el nuevo ritmo de las licencias de construcción; una construcción que ha de ser mucho más comprometida y sostenible, a diferencia de la especulativa de hace unos años. Ser eficientes en ese modelo de gestión va a ser nuestro reto y en esa idea vamos a trabajar.

P. Cuando entró el PP se nombró como gerente de la GMU a Juan Luis Martínez, de su confianza y que cesó a los tres años. ¿Por qué cesó?

R. El Gerente que tuvimos en Urbanismo los tres primeros años era el director del Instituto de Empresa de uno de los principales centros formativos y de análisis económico que hay en España. Y ha hecho un trabajo fantástico. Si hubiésemos tenido que contratar en una consultora externa a alguien para hacer lo que ha hecho Martínez, no habríamos tenido dinero para pagarlo. En la Gerencia hizo un análisis para establecer cuál es el coste unitario de cada actividad; ordenó y reequilibró su personal; analizó los potenciales ingresos que va a tener la GMU en los próximos 20 años de manera muy ordenada; estableciendo los principales criterios de especialización dentro de la GMU para hacerla más eficiente. Y cuando esa labor estuvo hecha y ordenada en siete tomos de información -que es la hoja de ruta de la futura GMU- Martínez volvió a su actividad. Le recuerdo que se vino a Córdoba cobrando un tercio de lo que cobraba en su actividad anterior...

Aucorsa es una empresa estable que ha mejorado su uso por parte de los ciudadanos

P. ¿Estaba dentro de sus planes no cumplir el mandato?

R. De hecho, en sus planes estaba que esa dedicación hubiese durado menos. Pero la complicación fue mayor y ese periodo de ordenación y cambio planificado de dos años se alargó uno más.

P. En estos años hemos conocido algunos proyectos urbanísticos muy llamativos como aquel que anunció el Ayuntamiento por parte de la empresa Tremón, que quería construir un complejo de ocio y deporte en los terrenos de la actual Ciudad Deportiva del Córdoba. Era una inversión muy importante de 141 millones de euros pero hace mucho que no se habla de este proyecto y no sé en qué punto está.

R. Hay muchos proyectos que surgen de la iniciativa privada. Aquí llega un inversor, por ejemplo, y nos dice que tiene una idea que quiere desarrollar. El Ayuntamiento en ese momento puede hacer muy poco porque todos los trámites están regulados por ley. Si encaja en la ley, lo que tiene que hacer el Ayuntamiento es tramitarlo. Si no encaja, directamente se le dice a la persona que no se puede hacer. Una vez que se inicia la tramitación, los proyectos pueden salir o no. No todos salen, o no todos salen en el momento en el que nos gustaría. En este caso, el de Tremón es un proyecto que particularmente nunca me acabó de convencer. No veía una solidez detrás de ese proyecto en concreto o de otros muchos que se han ido presentando. Pero la obligación del Ayuntamiento es tramitarlo y que no se ponga de excusa una presunta falta de acción del Ayuntamiento. Probablemente en este asunto habrá que preguntarle al inversor qué pasa con este asunto. Lo que sí está claro es que Córdoba ha ganado fama en muchos sitios de ser una ciudad abierta a ese tipo de inversiones, muchas de ellas ya concretadas. En estos cuatro años, con proyectos que han nacido de la misma forma que este, hay más de 260 millones de euros ejecutados o en fase de ejecución. 260 millones de euros generan mucho empleo y facilitan que la ciudad entre en un ritmo de crecimiento mucho mejor. Habrá unos proyectos que salgan y otros que no, pero la obligación del Ayuntamiento es que nunca se pueda decir que una inversión no ha salido adelante por los impedimentos municipales.

P. Cuando se anunció el proyecto de Tremón todos recordamos cómo salió Rafael Gómez en tromba diciendo que aquellos terrenos eran suyos. Gómez ya era el líder del partido más votado de la oposición en 2011. Era y es, además, el mayor deudor del Ayuntamiento de Córdoba con cerca de 40 millones de euros pendientes de abonar a las arcas municipales por multas y sanciones. En estos cuatro años, ¿ha intentado sentarse con él para negociar el cobro?

R. Al señor Gómez se le ha tratado igual que a cualquier otro deudor municipal. Exactamente igual. Se le ha notificado las resoluciones de la misma forma que al resto. Se le han embargado bienes de la misma forma que a cualquiera -o incluso más, porque su deuda es mayor- y sus asuntos, ni en una u otra dirección, se pueden negociar. Yo no me puedo sentar a negociar para tratarlo de una forma distinta que a cualquier otra persona que tenga deudas municipales. Yo no puedo pactar con él ni voy a pactar con él ninguna solución distinta a las que establece la ley. Hay una deuda y hay que pagarla. Ese es su problema. Mi problema es, en cambio, que se cumplan todos los requisitos para que esa deuda se pueda cobrar en algún momento. Si eso mismo lo hubiera hecho el Gobierno municipal anterior probablemente no estaríamos en esta situación.

Los trabajadores de a GMU han hecho un esfuerzo muy grande para reinventarse a sí mismos

El Gobierno anterior [IU] dejó que se construyeran las naves ilegales del señor Gómez cuando todo el mundo estaba viendo que se construían. El Gobierno local demostró entonces una incapacidad absoluta para hacer cumplir la ley; lo hizo de una forma patente y patética. Cuando aquello se produjo, trató de cubrir esa vergüenza con una sanción [24,6 millones de euros] que pretendía taparlo todo. Pero todos sabíamos que era tremendamente difícil de cobrar. Aquel Gobierno volvió a cometer un error gravísimo dejando caducar el expediente. Y eso hizo que, de ser el primer deudor que tenía que pagar, ahora Gómez es el 17. Por tanto, tenemos a otros 16 deudores por delante. Creo que, en cambio, lo que ha hecho este Gobierno municipal que dirijo es no dejar pasar ni una sola oportunidad y no volver a actuar de forma penosa y patética. Lo que ahora toca es que se cumpla la ley. Ni negociación ni nada. Que se cumpla la ley y que se aplique con rigor con todos los deudores municipales, entre ellos con el señor Gómez.

P. El Ayuntamiento parece haber dicho lo mismo, "que se cumpla la ley", incluso planteándose ir a los tribunales, con el caso de algunas inmatriculaciones de bienes públicos que ha hecho la Iglesia. Por ejemplo la de la plaza del Pocito. ¿Ha sido una sorpresa ver esa voracidad de la Iglesia a la hora de registrar iglesias o plazas?

R. Cuando el Ayuntamiento funciona mal se acaban derivando situaciones negativas. El Inventario Municipal de Bienes se hacía a mano, con anotaciones escritas sin contraste alguno ni análisis de comparación ninguno; sin chequeo permanente con el Registro de la Propiedad. Algo que ahora sí se hace y que nos ha permitido conocer determinados casos mucho antes. La plaza del Pocito la pudo inscribir la Diócesis porque no estaba inscrita a favor del Ayuntamiento. Si el Consistorio lo hubiese hecho bien, esa situación nunca se habría producido. Pero como lo hizo mal, dejó abierta esa posibilidad. En ese caso, como la Diócesis de Córdoba dijo que creía que eso era suyo y no estaba inscrito a nombre del Ayuntamiento, pudo inscribirla a nombre de la Iglesia.

El de Tremón es un proyecto que particularmente nunca me acabó de convencer

Realmente tampoco hay tantas situaciones. Si no recuerdo mal hay dos espacios con ese problema: la plaza del Triunfo de San Rafael y la del Pocito. En el primer caso los informes del gabinete jurídico del Ayuntamiento indican que es propiedad del Cabildo, pero en el segundo creemos que es de titularidad municipal y así lo vamos a defender. No vamos a permitir que se pierda un solo metro cuadrado de suelo de todos los cordobeses a favor de nadie. También quiero recordar que esa inscripción por parte de la Iglesia se hizo bajo otro Gobierno municipal. Y quien estaban entonces se rasgan ahora las vestiduras ahora. A ellos les digo que tenían que haber hecho bien su trabajo y haber hecho un chequeo y un contraste adecuado de las propiedades municipales. A mí no me han inscrito nada en mi época de alcalde. Creo que, a partir de ahora, a nadie le van a inscribir nada porque se han tomado medidas. Lo que tiene que hacer un Ayuntamiento no es sacar los tanques a la calle o buscar el enfrentamiento; lo que tiene que hacer es prevenir que nadie le pueda quitar nada.

P. Es cierto que no tenemos noticia de que se haya inmatriculado nada municipal por parte de la Iglesia durante su mandato pero en estos años sí ha estallado la polémica de la Mezquita de Córdoba. El lunes se celebró un debate convocado por la plataforma Patrimonio de Todos entre candidatos a las municipales. Estuvieron los alcaldables de IU, PSOE y Ganemos, además de un miembro destacado de la lista de Ciudadanos. Pero no acudió nadie del PP.

R. El lunes teníamos el horario cerrado con un acto muy importante en el Parador a esa hora. El problema es que este es un asunto bastante estéril. Yo voy a cualquier debate en el que la candidata del PSOE -que ha sido delegada de la Junta de Andalucía durante seis años [Isabel Ambrosio]- venga con el informe sobre la Mezquita que ella misma anunció y que nadie ha visto. Iría a un debate en el que alguien aportara un argumento que me permitiera estar de acuerdo o en desacuerdo de un hecho pero no de un dogma. Este no es un problema sobre qué le gustaría, o no, a cada uno, sino sobre qué se puede hacer, o no, de acuerdo con la legislación vigente. Ir a debatir sobre el sexo de los ángeles es perder el tiempo. Y yo tengo muy poco tiempo y muchas cosas que hacer. Aquí nos estamos dedicando a debatir sobre el sexo de los ángeles. Si me dice alguien "me gustaría que la Mezquita fuese pública", a mí me parece muy bien pero es que no se puede. Es como si me dijesen que creen que debiera ser público El Corte Inglés. ¿Y cómo lo compramos? ¿Cómo lo hacemos? En este caso es igual. Tenemos una administración autonómica muy potente que nos dijo hace mucho tiempo que iba a hacer un informe para aclarar esa situación. Si lo ha hecho, ¿por qué no lo enseña?

Al señor Gómez se le ha tratado igual que a cualquier otro deudor municipal

P. La de la Mezquita no ha sido la única polémica. Han sido cuatro años muy complicados en lo social. Lo has podido ver todos los días en Capitulares donde siempre hay grupo de personas en la puerta protestando o reclamando. Alguna vez le he oído decir que hay cierta politización o uso partidista en esas protestas.

R. Ahora mismo ahí abajo hay cinco o seis personas en la puerta que trabajaban en una empresa que se llamaba Acsur. Algún día habrá que hablar de Acsur... Pues bien, era una cooperativa pero sus socios decidieron venderla a unos empresarios que, después de un tiempo, decidieron cerrarla. Y cuando lo hicieron, esos trabajadores, como otras tantos miles de toda España, perdieron su puesto de trabajo. Pero ellos se vienen a la puerta del Ayuntamiento para que el alcalde les dé un trabajo. Y esto no funciona así... ¿Sabe por qué lo hacen? Porque durante mucho tiempo hubo una confusión muy importante. No estaba claro si Acsur era o no del Ayuntamiento. ¿Es una reclamación normal o justa? Yo creo que no. Se han sentado muchas veces también otras personas a pedir que se les dé una vivienda. Pero las viviendas sociales son competencias de la Junta. Y eso lo sabe todo el mundo, pero los mandan aquí, a a puerta del Ayuntamiento que no tiene viviendas sociales.

P. ¿Quién los manda?

R. No lo sé... Lo que sí está claro es que todas las reclamaciones que nos han hecho en el Ayuntamiento de asuntos que son competencia municipal y que dependen del Ayuntamiento, las hemos atendido. Y casi todos las hemos resuelto con diálogo. Ahora, hay otros temas que sí que creo que son politización pura y dura. En estos cuatro años, que han sido duros, la Junta de Andalucía ha despedido a mansalva en sanidad, en educación... ¿Ha visto a UGT, a CCOO, convocar una huelga o una minihuelga o lo que sea a la Junta? Yo no. En el Ayuntamiento no hemos quitado ninguna paga de Navidad mientras que la Junta las ha quitado todas. ¿Ha visto a UGT o a CCOO hacerle una huelga por eso? Yo no. Y a nosotros nos hacen una huelga por algo que es falso. La tramitación de la Residencia de Mayores, por ejemplo, se hizo de manera pactada y dialogada con los sindicatos. ¿Ha oído a alguien decir algo? No han dicho ni pío.

P. ¿Alguna vez ha sentido que estaban boicoteando su gestión?

R. No... A ver, ha habido situaciones en las que creo que se ha excedido el legítimo derecho de los trabajadores a defender un modelo. Pero es que el modelo que se aplica es el que deciden los ciudadanos. Cuando alguien quiere aplicar su modelo y exigir que las cosas se hagan de una manera determinada, lo que tiene que hacer es presentarse a las elecciones y pedirle a los cordobeses que confíen en él.

P. Creo que no se ha presentado ninguna denuncia por boicot como tal por parte del Ayuntamiento. Pero sí se ha presentado una por el tema de la ocupación del Rey Heredia que, sin ser un acto de boicot, sí es una ocupación de un bien municipal por parte de colectivos sociales. En enero se llegó a un acuerdo para ceder el espacio a una organización vecinal pero no se ha culminado. Esta semana se han retomado las protestas y la Acampada Dignidad sospecha que el Ayuntamiento está dilatando el problema porque la ocupación está en vía judicial y se va a esperar a que se tenga una sentencia. ¿Es esa la estrategia del Ayuntamiento?

R. No. Nosotros no presentamos la denuncia por una cuestión de boicot sino por la ocupación de un bien municipal. Y esa infraestructura, que es de todos los ciudadanos y la gestiona su Ayuntamiento, se la quieren atribuir unos cuantos ciudadanos con el único argumento de la patada en la puerta. Desde entonces, hemos tratado de buscar una solución a este problema partiendo de la base de que no podemos ceder un bien que está ocupado. Primero tiene que dejar de estar ocupado y luego proceder a la cesión. Los ocupantes se niegan a desalojar ese bien. Por lo tanto es imposible cerrar ese acuerdo cuando una de las partes incumple un punto fundamental. Primero necesitamos que los técnicos municipales nos digan que el edificio está en condiciones de ser cedido. Y en segundo lugar es necesario que ese edificio no esté ocupado para ser cedido. Porque si está ocupado no lo puedo ceder. Mire, yo en este momento tengo interpuesta una denuncia por ocupación. En el momento en el que aquello se desaloje, yo retiro mi denuncia y cuando lo haga puedo disponer de ese bien y cederlo a quien corresponda. Porque las cosas se tienen que hacer de acuerdo a la norma, no al capricho de cualquiera. Y por mucho que protesten o me insulten -que lo hacen permanentemente- por mucho que vociferen, las normas van a imperar en este Ayuntamiento mientras yo sea alcalde.

P. Tenemos ese bien ocupado y, al otro lado de la ciudad, un inmueble donde sus inquilinos no pueden volver a ocuparlo: Cañito Bazán. Han pasado cuatro meses ya desde el incendio que desalojó a decenas de familias. ¿Cómo está actuando el Ayuntamiento?

R. La semana pasada tuve una conversación con los técnicos que están asesorando a los vecinos y con las compañías de seguros que tiene que abordar la reparación. Ahora mismo existe una discrepancia entre el alcance en las obras de consolidación. Confío en que eso se resuelva en el menor tiempo posible. Entretanto, el Ayuntamiento puede hacer muy poco en un asunto privado como este. Hizo lo que tenía que hacer: responder con rapidez y agilidad a un fuego que era muy complejo. Se atendió a los vecinos... Probablemente había que haberlo hecho con la misma eficacia pero a lo mejor con más cercanía, con más empatía.

P. ¿Le hubiese gustado estar a usted allí o que algún concejal hubiese estado en el momento del incendio?

R. Es que era muy complicado. Yo conocía la situación, podía haber ido perfectamente. Pero seguramente, de haber ido, alguien se podía haber quejado reprochándonos qué pintábamos allí. Porque los que tienen que estar son los técnicos. Pero si no vas, pues también te dicen... En una situación tan extraordinaria es muy difícil poder reaccionar. Entiendo a los vecinos y entiendo sus quejas. Les comprendo absolutamente. Pero es muy difícil... Por ejemplo, nos reprochaban que eran las cuatro de la mañana y que estaban en la calle y no tenían mantas. Bueno, es que el Ayuntamiento no tiene 500 mantas para poder hacer así y en una hora tenerlo disponible. Porque tampoco es nuestra función. En esto, todas las administraciones nos dejan solos. Ni la Junta entra... Y al final, uno se pregunta para qué hace falta tanto aparato autonómico cuando todas las cargas van hacia el Ayuntamiento.

En Rey Heredia, por mucho que protesten o me insulten -que lo hacen permanentemente- por mucho que vociferen, las normas van a imperar mientras yo sea alcalde

Estuvimos hablando con los vecinos afectados para ver quién necesitaba algún tipo de solución temporal que pudiésemos atender. Porque tampoco tenemos 400 pisos vacíos y amueblados para decirles que están a su disposición por si hay un problema. No son fáciles de resolver esas situaciones pero son absolutamente comprensibles las demandas y las quejas de los vecinos a los que les gustaría que todo fuese perfecto y vivir en un mundo feliz donde cada cosa tenga solución inmediata.

P. Las encuestas indican para el día 24 que las urnas darán un gobierno en minoría para el PP. ¿Hay algún partido con el que de entrada ustedes no pactarían?

R. Ni hay uno con el que de entrada no pactaríamos ni hay otro con el que de entrada sí pactaríamos. Aspiramos a tener un gobierno sólido y fuerte. Si lo tenemos, estupendo- Pero aun así, querremos dialogar y debatir con el resto de fuerzas políticas. Si no lo tenemos, hablaremos con quien quiera hablar con nosotros y trataremos de ver cómo conseguimos la mayor estabilidad en el Ayuntamiento.

En Cañito Bazán probablemente había que haber actuado con la misma eficacia pero a lo mejor con más cercanía, con más empatía

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17 de mayo de 2015 - 02:01 h
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