Por los viejos tiempos

Los cordobesistas festejan el primer gol | LOF
Xisco y Florin firman en Huesca una victoria (0-2) que mantiene al Córdoba en la lucha por el 'play off' de ascenso

Un bufido de alivio. Respiren hondo, señores. El Córdoba vive. O sobrevive. Mírenlo como quieran. La cuestión es que los blanquiverdes consiguieron en El Alcoraz casi todo lo que podía desear un equipo en su situación: ganaron el partido, mantuvieron la portería a cero -por primera vez en la segunda vuelta- y exprimieron el talento de su dúo ofensivo, recuperado para la ocasión. Xisco y Florin sellaron un triunfo que apacigua los ánimos en El Arcángel, donde se seguirán haciendo cábalas sobre un play off y un ascenso que están tan cerca del Córdoba como de al menos una decena de clubes más de esta loca categoría.

Tal y como se vislumbraba en las tensas vísperas del partido, Oltra remodeló el once para buscar en el oficio de los veteranos una receta que frenara la sangría defensiva. Los retornos de Domingo Cisma al lateral izquierdo y de Luso al mediocentro se enmarcaban dentro de esa estrategia, mezcla de convicción de marketing y desesperación real, para salir de una espiral diabólica de partidos perdidos de forma muy fea: casi siempre en los últimos minutos y por errores evitables. El técnico valenciano hizo un homenaje a tiempos pasados: seis de los once titulares formaban parte de la plantilla del curso pasado en Primera. Con una media de edad treintañera y el desafío de agarrar tres puntos para seguir cerca del play off, el Córdoba se empeñó en recuperar su esencia. El brindis por los viejos tiempos le salió estupendamente.

Ninguno anda fino. Eso quedó claro desde que empezó a rodar la pelota en El Alcoraz, donde resonaban los gritos del centenar de seguidores blanquiverdes en uno de los fondos como si fueran una plegaria. Nadie esperaba exquisiteces ni, por supuesto, las reclamaba. En partidos como éste, todos ponen cara de malo. Hubo fricciones desde el arranque; muchas de ellas simuladas, en ese exasperante teatro que enloquece al árbitro y provoca más a un rival que susurrarle al oído un escatológico recuerdo a su parentela. Huesca y Córdoba jugaban con el balón y con los nervios del adversario. Los blanquiverdes, que como es bien sabido actúan más sueltos cuando están lejos de su casa, dibujaron un buen plan y se estimularon cuando comenzó a irles de cara. Todo iba sucediendo más o menos como se podía prever. Xisco, una de las novedades más impactantes en el once, se dejó ver en un cabezazo que se marchó fuera en el minuto 8. Poco después, Nagore se las tuvo tiesas con Fidel en un rifirrafe que Ruipérez Marín saldó con una tarjeta amarilla para cada uno. Apenas iban diez minutos de juego.

Los de Anquela dieron su primer testimonio en ataque en una internada de Álex González, que envió pasado al área para que Machís, en carrera, le pegara muy alto. Con muchos amagos y bastantes precauciones en los dos equipos, conscientes de sus costurones, el partido entró en un periodo de alteración a partir de la media hora. El picante lo puso el Córdoba. Stankevicius recogió un balón rechazado al borde del área y soltó un zapatazo que obligó a Leo Franco a mandara a córner. Acto seguido, Pedro Ríos puso a prueba al meta argentino con otro disparo con mucha intención. En el saque de esquina, Fidel la colocó en el corazón del área y Xisco, de espaldas, se inventó un acrobático remate con el empeine hacia atrás. Franco no se enteró de por dónde le había venido y se fue como un resorte hacia al árbitro reclamándole no se sabe qué. Mientras, Xisco era aplastado por sus compañeros celebrando un 0-1 que sabía a pura gloria. Orden, gol de Xisco y puerta a cero. Los blanquiverdes se marchaban a la caseta con aire ufano.

El Huesca tuvo mayor efervescencia a la vuelta. Los azulgranas estuvieron más intensos tras la arenga de Anquela en la caseta y tuvieron una buena ocasión para empatar, pero Álex González envió al limbo cuando lo tenía todo a favor ante Razak. El Córdoba, muy serio, no se descompuso. Resistió y golpeó cuando cuando la ocasión. Y lo hizo fuerte. Pedro Ríos progresó por su banda marchándose de la agobiante presión de dos rivales y terminó colocando un preciso centro que recogió Florin Andone para darle el mejor final posible. Con un suave toque dejó roto a Leo Franco. El 0-2 cambiaba el panorama para ambos. Anquela quitó a Nagore, un lateral, para dar entrada a Figueroa, un punta; Oltra retiró a Xisco, un delantero, para acorazar al grupo con un mediocentro, Eddy Silvestre. El Córdoba defendía lo que había conseguido. Nada que reprochar, dadas sus turbias circunstancias.

En el 65', el árbitro anuló por fuera de juego de Figueroa un gol al Huesca. Los malos gestos volvieron a aparecer sobre el césped, donde los locales sacaron su repertorio más áspero para acogotar a un Córdoba que adoptó un aire más contemplativo. Bien pertrechado, buscó el contragolpe para sentenciar. Los locales pudieron marcar en un cabezazo picado de Arruabarrena que salió rozando el palo y a falta de un cuarto de hora lo intentó desde lejos Figueroa. El canario dio un aire nuevo al Huesca, aunque el Córdoba se mantenía más o menos firme, sacándola sin contemplaciones cuando se veía agobiado. Una acción de calidad de Markovic, recién salido por un tocado Luso, la terminó Florin con una furiosa andanada que se le fue alta. En los últimos minutos no pasó nada. Porque el Córdoba no quiso y porque el Huesca no pudo. El Alcoraz vuelve a ser un talismán para el cordobesismo, que de nuevo puede hacer cuentas a propósito del ascenso sin que resulte chirriante. El Córdoba no deslumbra, pero da lo mismo. Acuérdense del último ascenso a Primera.

FICHA TÉCNICA

SD HUESCA , 0: Leo Franco, Christian, Iñigo López, Jesús Valentín (Camacho, 73'), Nagore (Figueroa, 57'), Fran Mérida, Aguilera, Darwin Machís (Gaspar, 71'), González, Samu Saiz y Arruabarrena.

CÓRDOBA, 2: Razak, Stankevicius, Deivid, Héctor Rodas, Domingo Cisma, Luso (Markovic, 80'), Carlos Caballero, Fidel, Pedro Ríos, Xisco (Eddy Silvestre, 62') y Florin Andone (Jean Paul Pineda, 87').

ÁRBITRO: Ruipérez Marín (Comité Castellano Manchego). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Nagore y Figueroa y a los cordobesistas Fidel, Razak, Domingo Cisma, Pedro Ríos, Florin Andone y Eddy Silvestre.

GOLES: 0-1 (35') Xisco.

0-2 (53') Florin Andone.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo cuarta jornada del campeonato nacional de Liga Adelante, disputado en el Estadio El Alcoraz ante 2.903 espectadores. Se dejó sentir la presencia de seguidores cordobesistas, con representación de peñas como Cordobamanía y Sangre Blanquiverde.

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