El deporte ya no entiende de fronteras. De un tiempo a esta parte, la globalización ha permitido una apertura total de las posibilidades. Un abanico infinito de opciones que ha puesto fin mundialmente al monopolio. Aunque bien es cierto que aún existen tradiciones muy arraigadas en determinados países y regiones, donde ciertas disciplinas siguen siendo absolutamente las grandes dominadoras, lo cierto es que hoy en día puedes encontrar cualquier práctica deportiva en todos y cada uno de los rincones del mundo. Precisamente una de las modalidades que más está creciendo en los últimos años en Córdoba es el béisbol -y por ende, también su derivado el sóftbol-, una disciplina minoritaria en España, pero que se practica de manera masiva en Estados Unidos, siendo actualmente el segundo deporte más popular del país norteamericano, únicamente por detrás del fútbol americano, y que cuenta igualmente con gran presencia en otras zonas como Cuba, República Dominicana, Corea del Sur, Japón o México. 

Por lo tanto, resulta llamativo comprobar como poco a poco se va expandiendo en otros país, tales como España, y en concreto en Córdoba, donde año tras año va ganando más adeptos. Sin duda, Benamejí, por historia reciente, es el gran exponente actual en la provincia. No obstante, en la capital han surgido igualmente un pequeño grupo de aficionados que en 2016 decidieron unirse aportando toda su ilusión en la idea del proyecto conocido actualmente como Kyrios Córdoba. En concreto, y tal y como ello mismos recuerdan, en un principio fueron tres locos peloteros los que comenzaron a lanzarse una pelota, a batear unas bolas y a atrapar un sueño. Tres personas con un sentir común: el béisbol.

En dicho año “nos juntamos un grupito de amigos a practicar un deporte que para ellos era habitual en sus países, pero para mí, como cordobés, era novedoso.Mi suegro y mi querida familia caribeña me regalaron guante, pelota y bate, y ahí empezó todo”, rememora Enrique González, uno de los fundadores de la entidad, quien subraya que entonces “empezó a acercarse gente a practicar como hobby, y al final nos constituimos como club en el año 2019, con una visión, una misión y unos valores claramente definidos. Las redes sociales han hecho y hacen mucho para que la gente se acerque, pruebe y nos conozca”.

Un club que, pese a su corta edad, ha tenido una notable evolución, teniéndose que enfrentar no solo a las complicaciones que se producen en los inicios de cualquier equipo, sino además a la tarea de generar afición en un deporte apenas sin arraigo en la ciudad califa. Con todo, alcanza ya el centenar de personas las que han pasado por el Kyrios desde su fundación, sumando a su experiencia ya unos cuantos campeonatos y encuentros amistosos frente a clubes federados, e incluso alguno que otro extranjero. Eso sí, pese a ese lado positivo, González igualmente reconoce que han tenido dos dificultades principales, siendo “la primera que es un deporte con muy poca trayectoria en Andalucía y en Córdoba, que se ve como un deporte del otro lado del charco, y la otra es la falta de infraestructuras para poder entrenar y competir en la ciudad y no tener que irse fuera”, recalcando a su vez que si ambas disciplinas (béisbol y sóftbol) “cogen auge en la ciudad pueden traer muchas alegrías”. 

Y es que el Kyrios Córdoba es pionero en la ciudad, donde trata de abrirse paso en una disciplina, como se ha dicho, un tanto compleja para su desarrollo, aunque precisamente esa debilidad puede convertirse a su vez en su principal virtud en un futuro, teniendo en cuenta que tienen todo el camino por recorrer para ellos. Y el trabajo ya va dando sus frutos. De hecho, el pasado mes de septiembre se consiguió un hito histórico para el club, pues se proclamó vencedor de la liga de verano de Benamejí, localidad con más de 30 años de experiencia en la disciplina y que cuenta con unas de las mejores instalaciones de España, siendo la primera vez que logra el triunfo una entidad que no es de la localidad. 

A día de hoy, el club califa cuenta con alrededor de 25 personas en activo practicando béisbol en categoría senior, además de algunos jóvenes que empiezan a incorporarse. “Hay bastante gente que nos contacta y parece que tiene interés pero al final no se atreven o no ven la posibilidad”, destaca Enrique, quien recomienda a todo el mundo “que pruebe, no van a tener coste alguno, a menos que continúe, y puede ser una experiencia que nunca han vivido”. Así es como se establece la evolución de un club con voz propia en Córdoba y cuyo objetivo a corto y medio plazo es federarse para poder competir, además de “crear las secciones inferiores y sóftbol (principalmente femenino y mixto)” y lograr “un espacio al menos para entrenar dignamente”, pues actualmente lo hacen en el Arenal. Con todo, González afirma ilusionado que actualmente están “viendo si Loyola nos cede un espacio y poder estar allí”, volviendo a indicar que “si seguimos con ganas, ilusión y empeño, el béisbol y el sóftbol cordobés pueden crecer junto con lo que ya llevan haciendo muchos años, y seguirán nuestros amigos de Benamejí”. 

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Publicado el
14 de octubre de 2021 - 05:30 h
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