La noche loca de los héroes de un ascenso increíble

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Los jugadores blanquiverdes cantan el himno y se desatan en la fiesta tras el épico partido en Las Palmas

Cánticos, vítores, bromas... La fiesta del ascenso se prolongó hasta altas horas de la madrugada para la plantilla del Córdoba, que tras el baño de gloria en el estadio Gran Canaria se trasladó al hotel AC para paladear sus primeros instantes como nuevos miembros de la Primera División. En las puertas del establecimiento les aguardaban aficionados cordobesistas para apoyarles y los jugadores no dudaron en abrazarse a ellos, muchos con lágrimas en los ojos. La emoción presidió las celebraciones de los pocos hinchas blanquiverdes que pudieron estar presentes en Las Palmas. Algunos seguidores canarios trataron, en vano, de enturbiar el momento con gritos de reprobación hacia los cordobesistas y críticas hacia el árbitro del partido. Sin embargo, nadie respondió a las provocaciones. El trabajo estaba hecho y el jolgorio podía más que todo.

En el hotel, los jugadores se reunieron para cenar juntos antes de dejar unos minutos para que fotógrafos y cámaras capturaran imágenes que ya son históricas. En medio de la euforia se atrevieron a entonar el himno del Córdoba. Tanto “Chapi” Ferrer como el presidente, Carlos González, se mantuvieron en un segundo plano. Los jugadores tomaron el protagonismo absoluto de la situación iniciando una noche que fue de absoluta celebración. Tras la cena, la plantilla salió del hotel para tomar unas copas y permitirse las licencias propias de un éxito del calibre de un ascenso a Primera División. Más comedidos y prudentes, los directivos y los responsables de la parcela técnica, Pedro Cordero y Cándido Cardoso, optaron por retirarse antes. El lunes se avecinaba intenso y lleno de compromisos. Los futbolistas, en su gran mayoría, siguieron la fiesta. Era su momento.

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