Historia y futuro en la Gala del Ateneo Cordobesista 1954

Todos los galardonados por el Ateneo Cordobesista 1954. FOTO: ÁLVARO CARMONA
El Palacio de la Merced acoge la novena edición de un certamen de premios que rinde tributo a leyendas y lanza a las nuevas figuras

Hay pocas citas del deporte que destilen tanta honestidad como la Gala del Deporte del Ateneo Deportivo Cordobesista 1954. Con modestia de medios y altura de miras, este foro de debate y opinión sobre el deporte y el cordobesismo -con todos los riesgos, servidumbres y etiquetas que esto conlleva- se ha distinguido como una plataforma de defensa de valores clásicos y nuevas ideas. Esta noche desfilaron por el escenario del Palacio de la Merced algunos de los más destacados exponentes del deporte de Córdoba. Los de antes y los de ahora. Los de siempre, en definitiva. “Ésta es nuestra forma de rendir un homenaje a los deportistas que luchan por llegar a lo máximo, desde la base hasta el profesionalismo”. Lo dejó dicho Antonio García Llácer, un artista de la comunicación surgido de las entrañas del propio de deporte. Sabe de lo que habla y se le entiende perfectamente. La familia del deporte le considera uno de los suyos con toda la razón.

La gala reconoció los méritos de deportistas, personas, entidades y clubes “que colaboraron de una forma directa o indirecta en el fomento de la práctica deportiva en Córdoba a lo largo de toda una temporada”, destacó el diputado de Deportes, Agustín Palomares, quien se mostró orgulloso por la existencia de colectivos que, como el Ateneo Cordobesista 1954, defienden el deporte provincial “sin desmayo y con cariño”. Al acto acudió también el presidente del IMDECO, Miguel Reina, quien compartió momentos de tertulia con los futbolista del Córdoba y especialmente con un veterano, Manuel Cruz Carrascosa.

El premio al Mejor Deportista Masculino recayó en el campeón de bicicleta de montaña Juan Pedro Trujillo, mientras que la distinción a la Mejor Deportista Femenina fue compartida por la campeona de España de heptatlón, Estefanía Fortes Criado, y la judoka medallista de bronce en Roma Julia Figueroa. Uno de los premios más tradicionales del Ateneo 1954 -denominado así por ser el año de fundación del club blanquiverde- es el Premio Cordobesista. En este año fue a parar a manos del actual entrenador del Córdoba CF, Pablo Villa, “por la buenísima labor que la temporada pasada realizó con el equipo B”, según la organización.

El Ateneo Cordobesista entregó también sus premios a los más destacados en el deporte base. Así, reconoció al Club Figueroa Prebenjamín, que se ha proclamado por tercer año consecutivo campeón de España en fútbol sala; a la nueva perla del Córdoba CF, Sebastián Moyano Sebas, un chaval de Villanueva del Duque que ya ha sido llamado por la sub 17; a la Selección Cordobesa Cadete de baloncesto, que se ha proclamado campeona de Andalucía; y al desgraciadamente desaparecido Club Adecor, que llegó a la élite en fútbol sala y voley. El resto de premios han correspondido a McDonalds (mejor empresa), al club de balonmano femenino Adesal (al conjunto deportivo, por su ascenso a la División de Honor) y al veterano jugador del Córdoba CF Manuel Cruz Carrascosa (Historia del Cordobesismo). También se otorgaron distinciones especiales a Juan Ramos Marín (mejor árbitro de España de fútbol sala), el periodista Javier Ares Rodríguez, el cantante y compositor Manuel Ruiz Queco, autor del himno del Córdoba CF, y el club de balonmano Ángel Ximénez de Puente Genil (por su ascenso a la Liga Asobal). Una fiesta del deporte global. Con sello cordobés.

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