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6 de agosto de 2026 20:01 h

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Hay una calle justo detrás del campo de El Sur en la que empieza todo esto. Por ahí venía Yanire Ruiz con sus padres, con seis años recién cumplidos, cuando les dijo que quería jugar al fútbol. No se lo pensaron dos veces. Entraron por la puerta, su tío era entonces el presidente del club y en ese mismo momento le hicieron la ficha. Veintitrés años después, sentada en ese mismo sitio, la que ha sido capitana del Córdoba CF Femenino cuenta cómo terminó todo: una llamada de veinte segundos del entrenador y director deportivo -la misma persona- para decirle que no se contaba con ella, y un comunicado oficial publicado diez segundos más tarde. Sin reunión, sin explicación, sin mirarse a la cara después de ocho temporadas.

Entre esas dos escenas cabe la historia entera de la sección. Yanire llegó en 2018 con la absorción de la AD El Naranjo, cuando el Córdoba CF decidió tener equipo femenino, y es una de las últimas futbolistas de aquel vestuario fundacional que seguía en la plantilla hasta este verano. Ha vivido el crecimiento, el ascenso a Primera RFEF con el reconocimiento de mejor defensora de la competición, el descenso al año siguiente y unas últimas temporadas en las que, dice, se notó “un bajón bastante grande”. Este verano se han ido quince jugadoras del primer equipo. Ella es una de ellas. Y aun así, insiste, su corazón sigue siendo blanquiverde: “Eso no lo va a cambiar nadie”.

PREGUNTA (P). Primer verano en ocho años en el que no sabes qué va a pasar. ¿Cómo lo llevas?

RESPUESTA (R). Está siendo complicado, ¿no? Porque al final tú tienes una expectativa desde que termina la temporada y, de repente, que todo cambie te hace estar un poco de bajón, porque no sabes muy bien qué hacer. Pero bueno, afrontar nuevos retos, nuevos trabajos y ya está.

P. Estamos en El Sur, donde empezó todo. ¿Cómo era el fútbol femenino en Córdoba en aquellos primeros años?

R. Lo recuerdo, sinceramente, con mucha ilusión, porque al final estás creciendo, eras una niña, ves el fútbol totalmente diferente. Y ha cambiado muchísimo el fútbol femenino en ese aspecto. Yo lo recuerdo con eso, con mucha ilusión todos los días, con ganas de ir a entrenar, con una sonrisa, con campos de tierra, que no teníamos la suerte de jugar en este tipo de campos. Yo empecé a jugar con niños, que era totalmente diferente, y hasta que no supe qué era el fútbol femenino no di el salto. Recuerdo a una niña con muchas ganas de empezar y de ver lo que viene.

P. ¿Siempre fue fútbol? ¿Probaste otros deportes?

R. Siempre fútbol, siempre lo tuve claro. De hecho, en esta calle de aquí detrás venía con mis padres, tenía seis años recién cumplidos y les dije: “Quiero jugar a fútbol”. Yo ya jugaba en mi barrio con los nenes, pero cuando les dije eso no se lo pensaron dos veces, siempre tuve su apoyo, nunca me pusieron ningún inconveniente. Entramos por la puerta, tuve la suerte de que mi tío era el presidente y al momento me hicieron la ficha y empecé a jugar. Recuerdo mi primer gol, recuerdo el segundo, que fue prácticamente igual, de falta. Yo recuerdo esos años de niña y ojalá poder volver a ellos.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. ¿Se pierde la ilusión de marcar un gol con los años?

R. Para mí sigue siendo igual. Tuve la misma ilusión en el primer gol que en el último que he marcado. Siempre he tenido la misma ilusión por los goles, por las faltas, por tirar un córner, por tirar un penalti. Nunca la perdí.

P. En junio de 2018 llega la absorción de El Naranjo por parte del Córdoba CF. ¿Cómo se vivió aquella transición?

R. Yo me perdí los primeros cuatro meses porque no estaba en Córdoba, estaba trabajando fuera, y cuando volví tuve esa llamada del Córdoba: “Queremos que te incorpores”. Para mí fue... no era consciente de la magnitud de lo que se estaba haciendo en el fútbol femenino, porque yo me fui de Córdoba con un fútbol femenino donde no se cobraba, donde solo había tres ligas. Cuando regreso y me llaman, empiezo a ver en Instagram, a ver en muchas plataformas cómo estaba el fútbol femenino y para mí fue un salto enorme. Y cuando llegué al primer entrenamiento, que llegué incluso con otra ropa, y al día siguiente ya firmé mi primer contrato, fue increíble.

P. ¿Erais conscientes de que estabais cambiando el fútbol femenino en Córdoba?

R. Sí, la verdad es que sí, porque date cuenta de que lo más fuerte venía de El Naranjo, pero luego se hicieron fichajes de fuera muy buenos, de gente de Colombia, de Argentina... Y ahí te das cuenta de que va de verdad, de que quieren pegar un salto, de que está cambiando, de que nosotras estamos cambiando con eso y estamos ayudando a que cambie. Al final nos alegramos porque estamos poniendo fuerza para todo eso.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. ¿Qué se perdió de aquel grupo de El Naranjo y qué se mantuvo?

R. Yo creo que lo único que se perdió fue que ya no nos llamábamos El Naranjo. Que pasamos de El Naranjo de repente a ser el Córdoba, a llevar el escudo de tu ciudad, a que ya éramos la cara visible de Córdoba y de todos los equipos y de todas estas niñas pequeñas que venían apretando desde abajo. Y destaco que, independientemente de que cambiamos de club y nos empezamos a llamar de diferente manera, seguíamos unidas.

P. Llegó el ascenso a Primera RFEF y fuiste elegida mejor defensa de la competición. ¿Fue tu punto más alto?

R. Sí, la verdad es que sí, para mí fue un año muy bueno. Saqué mi mayor trabajo, estaba físicamente increíble, me sentía muy bien, en lo personal también estaba muy bien, y eso me ayudó a seguir jugando, a seguir entrenando con muchas ganas. También ha ayudado mucho el tipo de entrenador que tuvimos en ese momento y las jugadoras y las compañeras que tenía.

P. ¿Qué partido no puedes olvidar y cuál olvidarías?

R. El que no puedo olvidar, aunque no fue oficial, es ese primer partido en El Arcángel contra el Atlético de Madrid B (2019). El gol de María Avilés yo lo sentí como que temblaba la tierra entera. Jugar en el estadio de tu ciudad, jugar en tu casa y marcar un gol y escuchar a 7.000 y pico personas que había... Para mí fue lo más bonito que he vivido en el fútbol durante mi carrera. Y el que quisiera olvidar, un partido contra Cáceres en el que estaba en un momento personal y deportivo en el que no lo estaba pasando muy bien. En ese partido me expulsaron. Lo recuerdo, pero ojalá pudiese olvidarlo.

Celebración del gol de María Avilés en El Arcángel ante el Atlético de Madrid B (2019)

P. Del ascenso al descenso apenas pasó un año. ¿Qué falló?

R. Al final creo que un poco la gestión, y el hecho de intentar hacer las cosas demasiado rápido. Empezamos con un equipo muy bueno, con una gestión muy buena, queriendo ser muy profesionales, pero todo tiene un proceso y todo tiene que ir conforme a pasos pequeñitos, porque si vas a un paso grande o vamos corriendo, al final te estrellas. Yo creo que fue eso lo que nos pasó, que de repente queríamos pegar un salto muy grande y no todo funciona así.

P. ¿Se apostó de verdad por aquel equipo?

R. Yo creo que se tenía que haber apostado de otra manera. Fue todo muy rápido, porque en los ocho años que he estado en el Córdoba, cuando terminaba una temporada, hasta que no empezaba otra prácticamente esperaban hasta casi empezar la pretemporada para anunciar fichajes, para hacer los contratos. Y eso al final te condena, porque si tú lo llevas haciendo desde marzo, abril, mayo, que ya tienes una idea, que ya sabes lo que quieres para el año siguiente, vas trabajando mejor. Pero si de repente lo haces todo rápido, es muy complicado que salga bien.

P. Ana Ocón contó en ATENEAS que aún se mantenía ese grupo de cuatro que quería implantar el cordobesismo en el vestuario. Ahora ya no queda ninguna. ¿Se consiguió?

R. Sí, hasta hace dos meses sí. Date cuenta de que hasta hace cuatro años había todavía jugadoras que veníamos de El Naranjo y de repente empezaron a salir y quedábamos esas cuatro o cinco: Ocón, Esojo, Mori, Paula, yo. Y de repente nos mirábamos y decíamos: “Esto hay que sacarlo de alguna manera y seguir apoyando a las futbolistas que hay en Córdoba, porque hay buenas futbolistas, para que estén con nosotras. Hay que luchar porque vengan aquí, porque disfruten lo que estamos disfrutando nosotras, porque tengan la ilusión de llevar la camiseta del Córdoba”. Y yo creo que eso se ha conseguido. Estoy con la conciencia tranquila porque las cuatro o cinco que siempre hemos intentado ese tipo de cosas lo hemos conseguido.

Lance de un partido del Córdoba CF Femenino

P. Córdoba es buena cantera de futbolistas: 'Wifi', Alba Cerrato...

R. Sí, claro. Rocío Gálvez también, Natalia Montilla... Hay muchas jugadoras de Córdoba que han salido y están jugando en Primera a día de hoy o están jugando fuera de España. Al final hay muy buenas niñas. Obviamente se necesita un refuerzo que venga de fuera, porque no hay tantas futbolistas, pero se puede trabajar perfectamente. No tienes por qué estar tirando de futbolistas de fuera siempre, porque aquí hay muy buenas futbolistas, van a seguir saliendo y hay que aprovecharlo, porque si no aprovechas lo que tienes aquí, siendo el Córdoba Club de Fútbol, ¿quién lo va a aprovechar?

P. ¿Se puede vivir de esto a día de hoy?

R. Yo creo que queda mucho para eso, porque hoy hay muy pocas futbolistas que vivan de esto. La mayoría, incluso jugando en Primera División, tienen que terminar estudios, tienen que seguir estudiando, porque no da. Es verdad que no generamos lo mismo que el masculino, pero al final es muy complicado. Tienes que ser una Alexia Putellas, una Aitana Bonmatí, que gana Balones de Oro, que gana Champions. Pero bueno, vamos en el camino, poco a poco.

P. Es importante generar esas referentes que comentas. Tú también eres una referente a día a de hoy para las niñas del fútbol femenino cordobés. ¿Eres consciente?

R. He sentido muchísimo el apoyo durante estos años, muchísimo, de verdad, y agradezco muchísimo a todos esos padres, a todas esas jugadoras, a todas mis compañeras -se emociona-. Al final por eso se trabaja, y yo me quedo con todo eso. Me quedo en el corazón de muchas de ellas, con que a día de hoy sé que tengo el apoyo de esa gente y ellas tienen el mío siempre, pase lo que pase. Es bonito el hecho de estar tantos años en un sitio y que te reconozcan y que te paren o te digan “gracias por cuidar de mi hija” o “eres referente para mi hija, independientemente de que juegue en el Córdoba o no”. Hace un par de meses me llegó un niño con su padre y me dijo: “El sueño de mi hijo es tener una camiseta tuya”. Y no son de aquí, son de un pueblo, y vinieron hasta aquí a por una camiseta mía. Eso es con lo que me quedo. Ya el poder vivir de esto o no económicamente da igual. Lo importante es dejar un poquito de marca y que la gente se acuerde de ti.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. ¿Te arrepientes de algo de estos años?

R. No, no me arrepiento de nada. Todo lo que he hecho lo he hecho siempre de corazón y no me ha quedado nada por hacer. Nada.

P. Sobre esta última temporada: empezasteis muy bien, se hablaba de play off y acabasteis octavas. ¿Cómo la valoras?

R. Ha sido una temporada muy complicada. Es verdad que empezamos muy bien, pero cuando llegó el descanso de diciembre no había esa conexión jugadora-entrenador, no había esas ganas, no había esa ilusión de decir “estamos ganando” o “podemos”. No la había. Y tampoco la recibíamos por parte de la gente del club, de decir “oye, chicas, tenéis nuestro apoyo y vamos a intentar ascender y hacer cosas buenas por el club, por Córdoba, por las niñas”. No se terminó como las jugadoras queríamos, pero se salvó, que era el objetivo. Y nosotras siempre unidas: lo que más valoro es la unión que tuvimos en todo momento. No tuvimos problema entre nosotras, no tuvimos problema con nadie, simplemente nos unimos todas y dijimos: “Si alguien puede sacar esto adelante, somos nosotras”. Y estuvimos trabajando hasta el final.

P. ¿Notasteis dejadez por parte del club?

R. Sí. Los primeros años es verdad que apostaron muchísimo, pero es lo que decía antes: cuando tú quieres apostar se tiene que ir poco a poco, no puedes pegar un salto tan grande porque te estrellas. Y es verdad que estos últimos tres o cuatro años hemos notado un bajón bastante grande en todos los temas, prácticamente. Y es complicado, porque tú como jugadora lo máximo que quieres es llegar a la máxima competición, poder jugar Copa del Rey, poder llegar a Primera División o estar todos los años ahí arriba para poder jugar algún play off. Pero se ha notado bastante la dejadez del club hacia el fútbol femenino.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. En junio llega el comunicado. Escribiste que no fue decisión tuya. ¿Qué pasó?

R. Nosotras estábamos acostumbradas a que el club tardase en llamar y tardase en mandar los contratos, y no estábamos tan preocupadas por eso. Pero de repente, cuando empezamos a intentar comunicarnos con el club y con el entrenador y director deportivo, que es la misma persona, no teníamos respuesta ni por correo, ni por WhatsApp, ni de ninguna manera. Ahí sí nos empezamos a preocupar. Y un día me llamó el director deportivo y entrenador, y me dijo en una llamada de 20 segundos que no se contaba conmigo, que había otro proyecto y no se contaba conmigo. Yo simplemente lo acepté. Lo acepto porque durante mis años en el fútbol he entendido que los futbolistas somos números, no somos personas, y cuando un número no te sale bien, pues hay que echarlo y ya está.

No guardo rencor ni mucho menos. Simplemente no me pareció bien la forma de hacerlo cuando tienes jugadoras que, independientemente de que lleven un año u ocho, creo que todas nos merecíamos una reunión, por lo menos, o mirarnos a la cara y que te digan “no contamos contigo por esto, por esto y por esto”. Yo lo acepto y no pasa nada, pero no me parece bien que haya sido una llamada tan corta y no se nos haya avisado de otra manera diferente. A mí me llamaron y a los diez segundos ya estaba el comunicado subido. Creo que no son las formas cuando he sido una jugadora, no te voy a decir ejemplar, pero que siempre ha mirado más por el club que por ella misma, que siempre lo ha dado todo, que siempre ha estado ahí para quien quisiese algún tipo de ayuda. No voy a decir que el club no me haya ayudado a mí, también, por supuesto, pero todo tiene que ser recíproco. Y cuando no es así, sinceramente, si no te valoran, mejor estar fuera que dentro.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. ¿Se te dio alguna razón deportiva? En tu comunicado escribías que luchar por vuestros intereses no le gusta a todo el mundo.

R. No creo que sea deportivo. Yo, jugando de defensa, he sido la segunda máxima goleadora del equipo y la máxima asistente este año. No creo que sea deportivo. Cuando salió el comunicado me escribió todo el mundo: “No lo entiendo”. Yo tampoco lo entendía, así que yo creo que es un poco más personal, sinceramente. Hay veces que hay gente que no se lleva bien, que no se comunican bien, a la que no le parecen bien las formas de ser que tienes. Yo siempre voy a luchar por mí y por mis compañeras, porque es lo que siempre me han inculcado, lo que siempre me han enseñado, e independientemente de lo que pase. Ahora ha pasado esto y no me arrepiento de nada.

Obviamente también he mirado por el club, porque si no, hace muchos años me hubiese ido y hubiese jugado en otro lado, pero siendo capitana de un equipo tengo que mirar por mis compañeras y tengo que cuidarlas. Y cuando tú hablas y hay algo que a alguien no le gusta, o que en lo personal tu carácter no le gusta a alguien, la verdad es que no puedo hacer otra cosa, no puedo cambiarlo.

P. ¿Crees que se ha apostado por el femenino como se debía?

R. No sé qué pensamientos tienen ellos para el femenino. Yo creo que si se hubiese apostado bien, a día de hoy el femenino no estaría donde está, estaría mucho más alto. Es cierto que siempre se nos ha pedido mucha profesionalidad dentro del campo, pero la profesionalidad primero tiene que ser fuera del campo: tener agua en el entrenamiento, tener gimnasio para las jugadoras cada vez que quieran o puedan ir. Nosotras solamente teníamos gimnasio unas horas marcadas e individualmente te tenías que buscar tú la vida. Creo que son detalles: si tú pides profesionalidad dentro del campo, dámela fuera también, porque si no es muy complicado. El tema de comidas, el tema de salud, de médicos... La profesionalidad tiene que venir desde fuera y luego ya se va a reflejar dentro del campo.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. ¿En qué se nota en el día a día que el femenino va por detrás? ¿Qué es lo que pedíais y no llegaba?

R. Poder tener gimnasio por las mañanas, o si por la tarde no teníamos gimnasio, poder ir. Son cosas que no se nos han facilitado nunca. Y el tema de la comida, igual: ir a un viaje y tener, por ejemplo, pizza después de un partido. Ni te apetece ni creo que sea sano para un deportista. Son pequeños detalles. Llegar a un entrenamiento y no tener agua en pleno agosto... es complicado, así es muy complicado. Incluso algunas lesiones: cuando ha habido algún tipo de lesión fuerte, no tener las herramientas suficientes para poder recuperarte lo antes posible, porque tú siendo futbolista, independientemente de la lesión que sea, quieres estar disponible cuanto antes. Se nos facilitaba, pero no de la manera que se le facilita al masculino.

P. Por poner la nota positiva: en estos ocho años, ¿qué le reconoces al club?

R. Te hablo de lo personal: a mí siempre me han ayudado mucho. Mi padre falleció hace ocho meses y no puedo tener queja, porque el club fue el primero que me dijo “tómate el tiempo que necesites, no te preocupes, si necesitas ayuda pídenosla”. En ese sentido son muy cercanos. Cuando hemos tenido algún tipo de problema, salvo en estos cuatro meses, siempre que hemos intentado tener algún tipo de reunión hemos tenido facilidad con algunas personas. Y lo más positivo que puedo sacar es que siga estando el Córdoba Club de Fútbol Femenino. Para las niñas pequeñas a las que les está gustando cada día más el fútbol, la ilusión de cada una es jugar en el club de su tierra. Que sigan apostando por eso y que al menos siga habiendo equipo es algo positivo, porque al final están creciendo aquí. Aunque luego se vayan fuera, es bonito decir “ha crecido en el Córdoba Club de Fútbol”.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. ¿Cómo valoras el proyecto que viene, con quince salidas y quince incorporaciones?

R. He visto muchos fichajes, gente de fuera, gente muy joven, que creo que también es importante, aunque a veces necesitas gente con más experiencia. Creo que están intentando hacer las cosas bien, por lo menos coger gente joven para hacerla grande. Espero que les vaya bien, que consigan los objetivos que tienen y sobre todo espero que en algún momento podamos volver a ver al Córdoba en categorías mucho más superiores y verlo algún día jugar en Primera División.

P. Terminabas tu comunicado diciendo que tu corazón siempre será blanquiverde. ¿Sigue siendo así?

R. Sí. Eso no lo va a cambiar nadie. Independientemente de la salida, independientemente de lo que pase, no importa. Yo he echado aquí ocho años increíbles, ocho años que se quedan, de los que siempre voy a tener recuerdos bonitos, me voy a quedar siempre con lo bonito, y eso va a ser así siempre. Yo soy de aquí, soy de Córdoba, soy cordobesa, y es lo más bonito que hay jugar en tu tierra y llevar tus colores.

P. ¿Y ahora? ¿Tienes propuestas encima de la mesa?

R. He tenido ofertas, pero por ahora nada. Creo que estos primeros meses, por lo menos hasta diciembre, voy a trabajar sola, voy a trabajar para mí, me voy a centrar en mi familia, que es lo que quiero, pasar más tiempo con ella, centrarme en estudiar, centrarme en otras cosas, en mi pareja, y ya está. Y lo que venga después, bienvenido sea. Si es bueno, perfecto, y cogerlo con fuerza y con ganas, independientemente de dónde sea o de lo que sea. Pero obviamente no me voy a desvincular del deporte.

Ateneas con Yanire Ruiz

P. Una petición a la ciudad y otra a las chicas que se quedan en el vestuario.

R. Que se apueste mucho más fuerte por el fútbol femenino, sobre todo en Córdoba. Hay muchas niñas que a día de hoy quieren jugar en el Córdoba, que quieren llevar la camiseta por bandera. Que apuesten fuerte, por favor, pero de verdad. Que valoren a la gente que tienen ahí dentro y que valoren sobre todo a las futbolistas que sean de Córdoba, que son a las que realmente les va a doler todo lo que pase ahí dentro, porque al final las jugadoras de fuera vienen y se van, pero las de Córdoba siempre nos quedamos aquí, siempre nos vamos a quedar con estos colores. Y a las niñas que se quedan, que disfruten lo máximo posible, que siempre estén orgullosas de lo que hacen, que no se queden ni un solo minuto con el “no he hecho esto” y que se acuerden de las que ya nos hemos ido. Y que cuando ellas se vayan también dejen un poquito de marca en las que se quedan.

P. Para cerrar: ¿cómo quieres que se recuerde a Yanire en Córdoba?

R. Con cariño. Con fuerza, con que siempre estuvo ahí para todo el mundo, y que al menos se quede un pedacito de mí en cada persona que se ha quedado allí y en las que se han ido fuera. Me quedo con gente que para mí es familia, que son amigas para toda la vida. Y lo que más me importa de salir de ahí es eso: que se me recuerde bien, que se me recuerde bonito y que se me recuerde con cariño. Simplemente eso.

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