Los frentes abiertos de Jesús León

Jesús León, en comparecencia de prensa en El Arcángel | MADERO CUBERO

El presente suele ser cada año un mes de transición. También ocurre en esta ocasión, pero de manera diferente. No sólo es tiempo de cambios este junio para el Córdoba. A su obligada reconstrucción de cara a la próxima campaña, en la que el primer equipo va a militar en el Grupo IV de Segunda B, hay que sumar otros asuntos importantes. De resolución están pendientes diversos temas por parte del club o en torno a éste. Es el capítulo de los frentes abiertos de Jesús León. El presidente del conjunto califal se emplea a fondo tras el final de campaña en su reestructuración y la confección de un proyecto de garantías para recuperar la Segunda A. Lo hace al tiempo que supervisa otros aspectos como el cierre del pasado curso para con la plantilla o el último pago a Carlos González para sellar la compraventa de la SAD (sociedad anónima deportiva). Para esto último, eso sí, goza de más tiempo.

La primera tarea que tiene por delante el montoreño es la de resolver sin problemas la campaña 2018-19 en el apartado económico. En realidad, más que la primera es la primordial, que es distinto. Este frente se mantiene abierto para el empresario como propietario y presidente del club más que personalmente. El hecho es que el Córdoba cuenta, como el resto de entidades, con poco más de medio mes para zanjar el asunto. Es el 28 de junio cuando termina el plazo para periclitar la temporada en lo que se refiere al pago de nóminas, principalmente de los futbolistas del primer plantel. En este sentido, el conjunto blanquiverde ya ha pagado el salario de mayo, evitando cualquier tipo de denuncia a día de hoy de los futbolistas ante la AFE.

Mientras se cierra la pasada campaña, el club trabaja en su reconstrucción después de su doloroso descenso. Para este cometido, Jesús León apostó por Alfonso Serrano para la dirección deportiva tras la salida de Rafa Berges. El pucelano tiene por delante la difícil tarea de dar forma a un proyecto que permita pensar y luchar -y conseguir sobre todo- en el inmediato retorno a Segunda A. De su labor va a estar pendiente el montoreño, que hoy por hoy aguarda para cerrar la contratación del nuevo técnico del primer equipo. Sobre la mesa, tanto él como el vallisoletano tienen otros asuntos en el plano deportivo como las renovaciones deseadas o la rescisión de futbolistas que aún tienen contrato en vigor. Del mismo modo, ambos han de trabajar para que los fichajes vengan a completar un vestuario competitivo y configurar otra estrategia en cantera y, principalmente, para el filial.

Dentro de este campo de acción se encuentra precisamente el traspaso de Andrés Martín, en el que el todavía director general del club, Alfredo García Amado, también interviene. Este servicio es el último que, en teoría, va a llevar a cabo el mandatario en la entidad califal. La operación del canterano es el salvavidas que maneja Jesús León en el apartado financiero, por lo que es un tema importante. No menos lo es el que frente que el empresario tiene abierto en torno al conjunto blanquiverde y no directamente de éste. Se trata del último pago que ha de realizar a Carlos González, más en concreto a Azaveco, para dar por finalizada la compraventa de la SAD. La cantidad definitiva es de 4,5 millones de euros y el desembolso ha de efectuarlo el montoreño de aquí al 31 de julio. El anterior propietario, mientras, ejerce una lógica presión para asegurar que va a recibir dicha cifra.

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