El Córdoba, al límite: así queda

Sandoval, al inicio de un entrenamiento en la Ciudad Deportiva | ÁLEX GALLEGOS

“Con ellos voy al fin del mundo”, dijo Sandoval a propósito de su equipo, que ya es el que es. Veinticinco fichas, siete de ellas del filial. Así se queda una plantilla estrujada por el límite salarial y las exigencias de LaLiga. El último día del mercado se despachó con sensaciones agrias para el cordobesismo, que vio cómo se marchaban dos de sus ídolos: Edu Ramos firmó por el Cádiz y Pawel Kieszek recaló en el Málaga. No pudieron ser inscritos. Por ambos se guarda la entidad blanquiverde una opción de repesca, aunque ahora eso es lo de menos. El entrenador ya pintó la raya y dijo que de aquí para atrás, todo es pasado. Este domingo juega su equipo frente al Albacete en busca de una primera victoria que fulmine las sensaciones inquietantes que flotan en el ambiente.

Rafa Berges, que hizo un máster acelerado en dirección deportiva en condiciones extremas, pudo reclutar a los dos refuerzos de ataque que pretendía: Erik Expósito, cedido por la UD Las Palmas, y Miguel De las Cuevas, en el paro después de terminar contrato con Osasuna tras seis campañas en el club rojillo. Al final han sido siete las incorporaciones al Córdoba. Cuatro futbolistas llegan cedidos: Luis Muñoz (Málaga), Luismi Quezada (Real Madrid), Carlos Abad (Tenerife) y Erik Expósito (Las Palmas). Con la carta de libertad aterrizó el burkinés Blati Touré desde la segunda división de Suecia, mientras que los veteranos Piovaccari y De Las Cuevas estaban sin equipo. Una batería de fichajes low cost para un club que vio salir, sin beneficio, a pilares como Sergi Guardiola -una cesión al Getafe que se ha revelado como una operación horrible para los intereses del Córdoba-, Edu Ramos y Pawel Kieszek. También rescindió el contrato a Esteve Monterde y dejó sin ficha a Víctor Mena.

Y si frenética fue la actividad para la reforma de la plantilla, no lo fue menos en el resto de los despachos del club. León despidió a Luis Oliver para contratar a Rafael Berges, le abrió la puerta a Francisco Rodríguez para recuperar a Sandoval y nombró director general a Alfredo García Amado, que aún no fue presentado oficialmente pero que está siendo un elemento clave en las gestiones con LaLiga para allanar el camino a la llegada de jugadores. León y Sandoval son las dos presencias más reconocibles con respecto al Córdoba que terminó triunfante en el pasado mes de junio. Parece que han pasado siglos.

La portería | Reformas a lo bestia

Hasta ahora hubo un indiscutible, Pawel Kieszek, y un primer recambio en la figura de Igor Stefanovic. El polaco no pudo ser inscrito -y fichó por el Málaga, que si sube a Primera se lo quedará en propiedad- y el serbio fue despedido -acuerdo para la rescisión de contrato- después de un lamentable inicio de campeonato: siete goles encajados en dos partidos, la peor marca de la historia del club. Además, el tercer portero -el madrileño Marcos Lavín, que jugó en el filial en Segunda B la pasada campaña- se lesionó en la muñeca el miércoles pasado y estará un mes de baja.

¿Cómo queda el asunto? El número uno es ahora Carlos Abad, portero de 23 años que ha llegado cedido por una temporada desde el Tenerife. Y como suplente se coloca Alberto González, cordobés de 22 años que jugó 8 partidos en Segunda B y que se forjó en los equipos Apademar, Don Bosco, Figueroa y Ciudad de Lucena antes de llegar a El Arcángel. Estaba actuando en el filial de Tercera. “Consideramos en el cuerpo técnico que la posición está bien cubierta”, dijo Berges, el director deportivo.

La defensa | Igual, pero distinto

Son los mismos, en apariencia. Sandoval logró reparar una sangría de goles cuando llegó el año pasado, pero el arranque en la 18-19 ha sido descorazonador. La retaguardia tiene los mismos integrantes, pero a otro por detrás -no está Kieszek- y a otro por delante -se marchó Edu Ramos-, con lo que el resultado se ha dejado sentir. El técnico de Humanes ha utilizado a tres centrales -Aythami Artiles, Álex Quintanilla y Jesús Valentín-, con Fernández en la banda derecha y Javi Galán en el carril izquierdo. Se conocen bien y los automatismos los tienen controlados, pero la situación pesa y la horrorosa pretemporada -con cambio de entrenador, de sistema, de objetivos y de ilusiones- se deja sentir.

Aquí llegaron incorporaciones. Luis Muñoz, que puede actuar de central y lateral derecho, busca a sus 21 años una proyección para regresar al Málaga, que lo mandó a préstamo. Para el flanco izquierdo se ha reclutado a otro cedido, Luismi Quezada, que llega avalado por unas buenas temporadas en Segunda B con el Real Madrid Castilla. De la pasada campaña sigue Miguel Loureiro, defensa lateral derecho.

El centro del campo | Mucha briega y notas de creatividad

Sin Edu Ramos, presencia axial en las dos últimas temporadas, el Córdoba entra en una nueva dimensión pese a que se mantienen muchos jugadores del curso pasado. El capitán Javi Lara recupera protagonismo. Las jugadas a balón parado son suyas y sus envíos en largo solucionarán muchos problemas a un conjunto con carencias en la combinación. El foco se situará en Álvaro Aguado por muchas razones. El jienense, que pudo salir en verano, pasó de ser confinado al filial de Tercera a ser situado en un puesto preferente en el once. La oportunidad la tiene ahí para lucir... y quizá salir del club de un mejor modo para él y la entidad.

Jaime Romero, que regresó desde el Lugo, está llamado a dar un paso adelante. La experiencia -en el campo y en el vestuario- de Alejandro Alfaro será uno de los faros del Córdoba, que sigue contando con Álex Vallejo y Quim Araujo desde la temporada pasada. Y Jovanovic es caso aparte. El serbio fue el elegido para tapar el agujero arriba después de la marcha de Guardiola y la ausencia de un referente en punta. Su lugar natural está más atrás, pero la necesidad obliga.

Entre las novedades están el franco-camerunés Bambock -que debutó en la jornada 2 después de estar siete meses entrenando sin ficha- y una de las incorporaciones más llamativas: Ibrahim Blati Touré, un mediocentro nacido en Costa de Marfil e internacional con Burkina Faso que fue fichado de un equipo de la segunda división de Suecia. Sandoval lo conocía por su paso por la cantera del Rayo Vallecano. Entre el filial y el primer equipo estará Sebas Moyano, una promesa de la cantera que pretende buscar la luz tras unas tenebrosas últimas campañas por las peculiaridades de su contrato.

La delantera | Una cuestión coral

Se fue Sergi Guardiola dejando atrás la estela de sus goles y el poder intimidatorio que eso provoca en los rivales. Con los fichajes bloqueados por LaLiga, el Córdoba pudo incorporar a Federico Piovaccari -estaba sin equipo, entrenando con el combinado de la AFE- y pudo sonreír en la pretemporada porque Andresito, recién salido de los juveniles, marcó dos goles en partidos amistosos.

El oxígeno llegó en el último día del mercado con dos incorporaciones. El delantero centro Erik Expósito, de 22 años, marcó 8 goles en el filial y uno en Primera con la Unión Deportiva Las Palmas. Allí tuvo como técnico en la etapa final a Paco Jémez, que le dio minutos a un punta de 1'90 con una amplia gama de remates y considerado un elemento de proyección por el club canario.

El hombre que cerró el plantel es un futbolista con caché y buen expediente profesional. Más de trescientos partidos y una docena de años en clubes del nivel del Atlético de Madrid, Sporting de Gijón y Osasuna. Miguel De las Cuevas llega para tener un impacto inmediato. El extremo, de 32 años, estaba sin equipo después de haber finalizado su contrato con el conjunto navarro. El Córdoba le llevaba queriendo desde hacía tiempo, pero tuvo que hacer unas cuantas operaciones de salida antes de que LaLiga aceptara la inscripción del punta alicantino.

En las primeras cinco jornadas hubo cinco goleadores distintos, un detalle que refleja el modo en que se tratará de suplir la presencia de un especialista. Piovaccari es un nueve tanque que puede ayudar a desatascar partidos y De las Cuevas es más un facilitador. ¿Expósito? El joven canario puede encontrar un escenario perfecto para demostrar que su talento va más allá de la Segunda B, la división de la que llegaron, precisamente, los dos últimos iconos goleadores del cordobesismo: Florin Andone y Sergi Guardiola.

Etiquetas
stats