Al Córdoba sólo le falta dar el último bocado al Murcia

Pinillos pelea un balón por alto | MADERO CUBERO
El equipo de Ferrer deja con vida a los pimentoneros tras un primer tiempo contemplativo y otro de acción directa

Tiene el Córdoba una buena razón para sonreír. Se llevó un resultado que en las vísperas habían admitido como bueno y reconocido como deseable desde el entrenador, Albert Ferrer, hasta el primer espada de la vanguardia, Xisco Jiménez. Puerta a cero. El mantra se repetía entre los muros de El Arcángel. El desafío se cumplió, aunque faltó algo más. El gol en la contraria, que estuvo muy cerca de producirse. Habida cuenta de la sólida reputación adquirida por el Córdoba como visitante, el abordar un partido de vuelta el domingo en La Condomina con dos signos favorables (la victoria o el empate con goles) no es un mal plan. Sin embargo, el marcador dejó un poso amargo en el cordobesismo y en la propia formación blanquiverde. Los gestos al final no eran de júbilo, precisamente. Todos sabían que pudieron ganar y que seguramente debieron hacerlo. Por la claridad de las ocasiones, por el talante exhibido y por el paso adelante -en gran parte por el aliento desde el graderío, que estuvo formidable- que el grupo dio en el momento necesario. El Murcia no es un cualquiera. Tiene talento, hambre y la clásica disposición anímica de esos equipos que no tienen nada que perder. Son conscientes de haber cumplido por encima de las expectativas y esa tranquilidad moral da alas. Es, en cierto modo, un estado parecido al de los blanquiverdes. Ferrer no quiere la presión. Y como Julio Velázquez también se la quitó a los suyos, la cosa se quedó en un extraño limbo: un play off de ascenso a Primera en el que los dos salen a divertirse y disfrutar. O eso dicen. Como si fuera una fiesta de pijamas. Pero, claro, luego el balón empieza a rodar, las gradas a rugir... y pasa lo que pasa.

En el saque inicial, Eddy trató de sorprender a Juan Carlos con un lanzamiento singular. El Murcia tuvo una puesta en escena más impactante. Tocaban bien la pelota, sin rifarla, y al Córdoba le costaba seguir el ritmo y mantener las posiciones. Se detectó desde el principio que Gunino iba a pasarlo mal con Saúl, un futbolista en estado de gracia. En los locales hubo novedades. Juanlu, Pelayo y Arturo ocupaban las plazas de López Silva, Uli Dávila y Xisco con respecto al último partido. El asturiano estuvo especialmente desafortunado, pues se dislocó un codo y fue sustituido en el minuto 25 por el mejicano, que fue de los más entonados. El Córdoba se dejaba hacer, preocupado en no errar y en la vigilancia de Saúl y Kike García, que sembraban el pánico cada vez que recibían la bola. El goleador grana le birló la pelota a Gunino para conectar un lanzamiento con rosca que salió ligeramente desviado y puso un nudo en la garganta a los seguidores, que no dejaron de animar. El equipo de Ferrer encontró sus primeras opciones en un trallazo lejano de Luso que se fue alto y otro disparo raso y ajustado de Pedro que terminó durmiendo en el lateral de la red.

El tramo final de la primera parte resultó francamente angustioso para el Córdoba, que no encontraba la fórmula para contener a un Murcia que coleccionaba llegadas, pero sin generar situaciones de verdadero apuro para Juan Carlos. Dorca y Eddy lo intentaron, aunque el Córdoba fue el que pudo dar el golpe en el último minuto del primer periodo. Una falta al borde del área sobre Uli Dávila la lanzó alta Abel Gómez. El intermedio llegó con un escenario que no era malo para ninguno. Los anfitriones, pese a todo, lo pasaron peor.

El primer tiempo fue como una pelea con guantes de goma. Se pegaron, pero sin llegar a hacerse daño. El segundo resultó distinto. Salieron a relucir las armas de verdad. El escenario comenzó a endurecerse y el Córdoba se sintió vivo en medio de ese aire épico. No hubo un lleno como el día del Mallorca, pero el ambiente, con aires de Copa, le hizo mucho bien al partido y particularmente a los blanquiverdes. Se terminó el tedio y el play off ofreció su verdadera esencia. El Murcia seguía llegando con Saúl y Dorca muy activos, pero el Córdoba se arrancó a jugar más arriba y alborotó la situación. Juanlu no agarró un balón dejado por Arturo con un taconazo. Después, el extremo malagueño se la devolvió al ex de La Roda en otra acción clara de ataque que concluyó con un remate deficiente. El ariete protagonizó, antes de irse, la gran oportunidad de la noche. Una internada de Pedro terminó con un pase al interior del área y el balón rechazado cayó a los pies de Arturo, que con Casto en el suelo y frente a la portería disparó con toda la furia que pudo. El esférico dio en el cuerpo de Molinero y luego Uli lanzó arriba. Por entonces, la grada ya se había vuelto loca.

El encuentró pasó a una fase fuera de control, con los jugadores desmelenados mientras los técnicos trataban de remendar agujeros con los cambios. Juan Carlos realizó uno de sus típicos paradones en un tiro a quemarropa de Kike García, que se había deshecho de Fran Cruz. En el fragor de la batalla, Ferrer metió a Xisco. El balear tenía un cuarto de hora por delante y salió con la idea de no pasar desapercibido. No lo hizo. El balear, en una presión a Casto, hizo que el meta sacara con un globo que acabó botando muy cerca del área. Juanlu la empaló, pero no con la suficiente potencia. El Córdoba estaba mejor. El Murcia, sin bajar nunca los brazos, demostraba claramente que estaba deseando que aquello terminara. Las sobadas de balón, la parsimonia en los cambios... Los granas imploraban el pitido final. Pero antes, en el último minuto, llegó una oportunidad extraordinaria. Un tiro raro de Pedro se transformó en un pase a Xisco, que lanzó un tiro que repelió el poste. Pudo ser la acción de la victoria. Al final, los dos se fueron con una media sonrisa. En La Condomina no podrá ser igual.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA, 0: Juan Carlos, Gunino, Iago Bouzón, Fran Cruz, Pinillos, Luso, Abel, Pedro, Juanlu (Samu de los Reyes, 86'), Pelayo (Uli Dávila, 26') y Arturo (Xisco, 72').

MURCIA, 0: Casto, Molinero, Truyols, Dos Santos, Álex Martínez, Dani Toribio (Iván Moreno, 65'), Dorca, Wellington Silva (Acciari, 88'), Saúl, Eddy y Kike García.

ÁRBITRO: Arcediano Monescillo (Comité Castellano-Manchego). Amonestó con tarjeta amarilla a los cordobesistas Fran Cruz, Gunino y Juanlu y a los murcianistas Eddy, Toribio, Mauro Dos Santos, Molinero, Kike y Acciari.

INCIDENCIAS: Primer partido del play off de ascenso a Primera División disputado en El Arcángel. Unos 13.500 espectadores en las gradas, con presencia de algo más de un centenar de seguidores murcianos. El segundo encuentro se jugará el próximo domingo en el estadio de La Condomina.

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