Cinco supervivientes en busca del retorno

De las Cuevas, en un partido con el Córdoba | ÁLEX GALLEGOS

Con aires renovados para competir en Segunda División B, aunque prevalece cierto aroma del pasado más reciente. El Córdoba CF afrontará desde este fin de semana el difícil objetivo del regreso al fútbol profesional, única meta posible para uno de los grandes favoritos que formarán en el Grupo IV. El bloque que dirige Enrique Martín, prácticamente compuesto por nuevos fichajes, contará entre sus integrantes con cinco jugadores que vivieron en primera persona -ya sea con mayor o menor presencia sobre el verde- la desastrosa campaña del descenso. Miguel de las Cuevas, Chus Herrero, José Manuel Fernández, Sebas Moyano y Antonio Moyano tendrán, por lo tanto, un plus añadido, un desafío que acometer durante estos meses en pos de quitarse las amargas sensaciones generadas en la categoría de plata.

Miguel Ángel de las Cuevas Barberá (Alicante, 1986) decidió quedarse en Andalucía firmando un contrato de dos años -y un tercero por objetivos deportivos- con la entidad. Pese al interés mostrado por el Hércules CF de cara a su incorporación, el centrocampista finalmente aceptó el ofrecimiento blanquiverde para comandar el proyecto. La dura experiencia atravesada el curso pasado no supuso un impedimento insalvable en la negociación.

De hecho, el que fuera futbolista herculano al inicio de su carrera deportiva se convirtió en uno de los mejores hombres del vestuario superando todos los escollos que surgían fuera del verde. El alto rendimiento del alicantino quedó reflejado en los 35 encuentros de Liga y el choque de Copa del Rey que disputó contra el Elche. En total anotó 10 goles entre las dos competiciones quedando solo por detrás de Federico Piovaccari -que hizo 13-.

Arribó al conjunto cordobesista el 31 de agosto de 2018, justo al límite del cierre del mercado y con los problemas económicos condicionando cualquier movimiento. José Ramón Sandoval, técnico que arrancó la campaña anterior tras la salida de Francisco Rodríguez en plena pretemporada, le fue dando minutos poco a poco debido a la falta de rodaje que acumulaba después de abandonar el CA Osasuna. No obstante, los destellos de calidad ofrecidos en sus primeras intervenciones vaticinaron la importancia futura que tendría para la plantilla. A su rendimiento se le añadió también la "ilusión" con la que firmó, "la misma que si jugara en Europa", tal como declaró a este medio a su llegada. Ahora, gracias a la experiencia atesorada a lo largo de su trayectoria y la profesionalidad ofrecida, De las Cuevas será una de las referencias en la medular junto a Javi Flores.

También optó por renovar su compromiso contractual -un año- Jesús María Herrero Gómez (Zaragoza, 1984). El central abandonó el Albacete Balompié en enero de este año para enrolarse en las filas blanquiverdes. Acumuló un total de 12 partidos, pero la sangría defensiva galopante que sufría el Córdoba no se cortó con su participación. El maño anotó un gol contra el CD Tenerife (0-2) la tarde que debutó, una de las efímeras alegrías que protagonizó. Y es que las lesiones no le permitieron dar lo mejor de sí en unos meses donde primero sufrió un leve esguince en el ligamento lateral izquierdo de su pierna izquierda y posteriormente una rotura fibrilar de grado I-II del músculo semitendinoso.

El comienzo del trabajo para perfilar la 2019-20 tampoco ha sido muy positivo para Chus Herrero. Ha estado presente en 3 de los 8 amistosos disputados por el cuadro de Martín debido a diversas molestias físicas. Sin embargo, el último de ellos frente al Sevilla Atlético -el que cerraba el calendario veraniego- lo completó a buen nivel abriendo aún más el abanico del preparador navarro en el eje de la zaga. A sus 35 años aportará veteranía y saber estar en un vestuario necesitado de líderes.

Más irregular si cabe resultó el rendimiento de José Manuel Fernández Reyes (Córdoba, 1989). El de Fátima, muy exigido por Miguel Loureiro para la posición de lateral diestro, contó con minutos en 25 partidos de Segunda División. A buen seguro no fue el escenario deseado por un jugador que regresó a casa en la 2017-18 tras pasar por Zaragoza y Oviedo. Con contrato hasta 2021, los caminos de Fernández y el Córdoba estuvieron a punto de volver a separarse en julio al aparecer la Ponferradina en el horizonte. La operación no fraguó y Martín le consideró uno más del grupo desde el primer amistoso contra el Salerm Cosmetics Puente Genil (0-2). Raúl Cámara, procedente del CD Tenerife, será esta vez su competencia para convertirse en titular.

Francisco Sebastián Moyano Jiménez (Villanueva del Duque, 1997) es la eterna promesa de la cantera cordobesa. El extremo ha cuajado una buena pretemporada culminada con doblete ante el filial sevillista (1-2). Así pues, las puertas del primer equipo se le vuelven a abrir en una categoría de bronce que no le es desconocida, ya que jugó en la misma con el Córdoba B y el Valencia Mestalla. A la escuadra levantina se marchó cedido en enero de la temporada pasada apareciendo en 15 jornadas y anotando un gol al Olot (2-0). La opción de compra que tenía el conjunto blanquinegro no fue ejercida, por lo que tomó el camino de vuelta a su tierra.

El canterano, justo antes de salir hacia la Comunidad Valenciana, formó en 6 partidos del curso bajo las órdenes de Sandoval y Curro Torres, pero sus primeros instantes en Segunda División ya se habían producido el 18 de marzo de 2017 ante el CD Numancia (0-0). Luis Miguel Carrión, entrenador que lo tuviera en el filial, le concedió 18 minutos en El Arcángel al entrar por Antonio Jesús Regal Antoñito. La falta de oportunidades han lastrado su crecimiento. No obstante, el villaduqueño ha llamado la atención de Martín e intentará asentarse como una realidad.

El listado lo clausura Antonio Moyano Carrasquilla (Montilla, 2000). El centrocampista debutó frente a Osasuna (2-3) ocupando el lugar de Yann Bodiger. Rafa Navarro, técnico que estaba en el banquillo durante la recta final del campeonato, le otorgó minutos además en La Coruña (2-0). Renovado por dos años en julio -con opción a dos más en función de objetivos-, el montillano ascendió del juvenil A al Córdoba B de Juan Marrero por los constantes problemas para cerrar una convocatoria y por la valoración positiva que realizó Javi Moreno, míster de la cantera. En Tercera acumuló 33 partidos -31 como titular- atesorando 2.643 minutos.

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