La Librería Técnica cierra después de 35 años

Antonio Serrano, en su librería | MADERO CUBERO

Campus, Universitas, Beta. Y ahora, la Librería Técnica de Córdoba, localizada en frente del Hospital Provincial. Después de 35 años, Antonio Serrano ha echado el cierre al negocio que ha regentado desde 1981. La crisis, la reducción de partida presupuestaria por parte de la Universidad de Córdoba e Internet han provocado que su propietario ponga punto y final a una larga etapa. Pero Serrano no afronta este desenlace con tristeza. “Creo que estar 35 años en activo no se puede considerar un fracaso”, apunta el propietario, quien ha llevado en solitario la empresa.

Los dos pilares principales que han sustentado la Librería Técnica han sido la Universidad y los estudiantes. Sin embargo, tal y como explica Serrano, “desde hace un par de años hemos visto cómo las cosas han ido cambiando”. Por un lado, “la Universidad ha dio reduciendo las partidas dedicadas a la bibliografía, aportaciones que durante otros han sido muy generosas”. Y, por otro, Serrano señala que “a esto hay que sumar que los textos universitarios han dejado de venderse ya que la Universidad, a través de su plataforma, ofrece los apuntes y los resúmenes a los estudiantes”. Esta mezcla “bomba” ha sido la que ha ido mermando la actividad de la Librería Técnica hasta provocar su cierre.

Durante sus más de tres décadas, esta librería ha servido a generaciones de las ramas de las ciencias, como son Medicina, Enfermería y Veterinaria, aunque nunca Humanidades. A estas causas del cierre, Serrano añade que “el traslado de buena parte de carreras al Campus de Rabanales también ha ido repercutiendo porque la zona era ideal por el trasiego de alumnos”. “Sin embargo, Parque Cruz Conde se ha quedado como un barrio muy deteriorado porque se ha ido dejando para la gente que está de paso, en su mayoría estudiantes”, aclara Serrano. Esto ha provocado que las ventas de la Librería Técnica llegaran a ser estacionales, coincidiendo siempre con el calendario universitario. “Es una zona que está muerta y que, cuando llega el viernes, mucha gente se va”, explica el propietario.

En este sentido, la masa de población también ha influido en la “supervivencia” de la Librería Técnica. A juicio de Serrano, “en Córdoba no se puede mantener una librería monotemática. Desde que yo abrí en 1981 no ha existido ninguna porque es muy complicado que puedan sobrevivir. En otras ciudades sí se puede mantener este tipo de librerías pero si te falla septiembre y octubre, hay que estudiarlo”. Y es que

Junto a estos factores, el trabajo que han realizado las propias editoriales también ha perjudicado al negocio de Serrano. Tal y como cuenta el propietario, “cuando abrí la librería, las editoriales no vendían directamente, por lo que el único intermediario con el consumidor era yo. Sin embargo, desde hace muchos años, las editoriales sí pueden vender a través de su web y con una serie de ventajas como son la rápida disponibilidad, el 5% de descuento y el envío sin gastos”.

Por todo ello, “y porque no es un cierre voluntario”, Serrano no puede calificar “como fracaso” el fin de la Librería Técnica. “En mi caso es meramente por problemas económicos y no se trata de una crisis de lectura, sino de otra muy distinta: la sostenibilidad del texto universitario”.

En los últimos días, Serrano ha liquidado buena parte de sus existencias con un 30% de descuento. Aunque no las ha vendido todas. Aún no sabe qué hará con los libros que sobren. “Quizás los venda por Internet o los done a las bibliotecas. Es ahí donde deben estar”, concluye el propietario.

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