Crespín se muestra de acuerdo en poner el reloj del C4 “a cero”

Rafaela Crespín, sentada presidiendo la mesa, junto al nuevo delegado de Cultura, Francisco Alcalde, que pasa a su derecha | TONI BLANCO
La delegada de la Junta en Córdoba hace suyas las declaraciones de la consejera de Cultura que aboga por hablar con los artistas y representantes del sector

Primera reunión de trabajo de la delegada del Gobierno de la Junta en Córdoba, Rafaela Crespín, con los delegados de las distintas consejerías, después de los nuevos nombramientos de ayer. Entre los temas que se han puesto encima de la mesa, un clásico: el Espacio Andaluz de Creación Comtemporánea, antes conocido como C4. Un espectacular edificio en la península de Miraflores que lleva años cerrado y terminado sin que la Junta aclare a qué se va a destinar ni cómo se va a dotar.

La nueva consejera de Cultura, la exalcaldesa de Córdoba Rosa Aguilar, dijo este fin de semana que quería repensar todo el proyecto y volver a sentarse con representantes del sector. Y esta mañana, Crespín ha hecho suyas estas palabras y ha señalado que “vamos a poner el reloj” del C4 “a cero” para abrirlo a la “participación”. Su objetivo, ha dicho, es que el edificio permita “generar industria de desarrollo cultural en la capital”.

De esta forma, se sigue el mismo criterio que manifestaron a principios de año las asociaciones de creadores y gestores, muy críticas con la Junta. Las principales asociaciones del sector del arte contemporáneo en Andalucía, Unión de Artistas Visuales de Andalucía (uavA) e Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), instaron a la Consejería de Cultura a retomar el proceso desde el principio, “un proceso que siente las bases de un espacio para la creación contemporánea en Andalucía transparente y participativo y que cuente con la opinión del sector”.

Aquella petición llegaba después de que en febrero se pusiese de manifiesto el complicado encaje que el proyecto tiene en Cultura al quedar desierta la licitación de la dirección artística del centro. Aquel proceso se inició sin que estuviesen resueltos el decreto de constitución, los estatutos, el plan de usos, el modelo de gestión, los órganos de gobierno o la dotación presupuestaria y de personal. Dicho de otra forma, aquel nuevo error seguía el mismo espíritu que ha caracterizado al C4: comenzar la casa por el tejado, construir el continente antes de garantizar el contenido y dar pasos y avanzar sin planificar.

Ahora, la Junta parece que quiere coger aire y reconstruir puentes. Crespín ya no habla de fechas de apertura -se barajó finales de este año- ni de partidas presupuestarias. Pero sí de recuperar el diálogo con los sectores para decidir cómo se le dota de contenido a un edificio que, siendo una incógnita, ya forma parte del paisaje de la orilla sur de Córdoba

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