El misterioso regreso de las caras de barro al casco histórico de Córdoba

Caras de barro en la calle Caldereros

Esta vez son de color blanco y aparentemente no están colocadas sobre ningún elemento patrimonial. Durante estas navidades han regresado al casco histórico de Córdoba las misteriosas caras de barro que aparecieron por primera vez adosadas a la muralla, junto a la Puerta de Almodóvar, en el año 2019. Es su cuarta aparición y han protagonizado las imágenes de recuerdo que se han llevado algunos turistas de la ciudad de Córdoba.

En esta ocasión, las caras han aparecido en la calle Caldereros, justo en la esquina con Horno de Porras, un casi desconocido rincón de la Medina cordobesa, en las inmediaciones de la calle Rey Heredia. Y lo ha hecho con el mismo color del marco de la puerta sobre el que se han instalado, blancas, en un conjunto de cuatro caras que muestra desde a un hombre burlón con la lengua fuera a otro que aparentemente sufre un fuerte dolor. Tienen el mismo concepto, aunque son diferentes, a todas las que han ido apareciendo en la ciudad a lo largo de los años.

Las primeras caras de barro fueron retiradas de aquel punto sin que milagrosamente dañaran la muralla (Bien de Interés Cultural y parte del Catálogo de Bienes Protegidos del Conjunto Histórico de Córdoba) y con ello se dio carpetazo al asunto.

Sin embargo, en diciembre de 2020, un usuario volvió a ver los misteriosos rostros. Esta vez estaban en la escalera que une una pequeña plaza de la calle Doctor Fleming con la entrada al Alcázar de los Reyes Cristianos, y eran mucho menos llamativas.

En enero de 2022 volvieron las caras. Un usuario publicó en Twitter varias fotos con decenas de caras de arcilla con la misma variedad de expresiones. El ejército de rostros se localizaba en un muro de la zona de La Ribera, ocultas entre los huecos que hay en un muro de piedra de los que ejercen de defensa ante la crecida del Guadalquivir.

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