Alejandra Vanessa: “Ya woospido mo buttah”

El selfie de Boomer y Alejandra Vanessa leyendo 'Poto y Cabengo'
La escritora Alejandra Vanessa presenta esta noche su último poemario 'Poto y Cabengo' que parte de la historia real de dos hermanas que inventaron su propio lenguaje

Alejandra Vanessa (Córdoba, 1981) presenta esta noche su último libro, Poto y Cabengo (Valparaíso Ediciones), acompañada del escritor Pablo García Casado en la Sala Córdoba Social Lab (Reyes Católicos, 6). Poto y Cabengo es un poemario en el que Alejandra juega con el lenguaje (ahí les dejo una similicadencia de manual), las palabras, los idiomas y la historia real de dos hermanas que, prácticamente apartadas de la sociedad, inventaron una gramática y un vocabulario propio para comunicarse. Algo parecido termina pasando en esta entrevista, como refleja el titular. Una letanía absurda de preguntas seguidas de respuestas coherentes al grito de ¡¡mader of de biutiful lof!!

PREGUNTA. ¿Es usted Poto o Cabengo?

RESPUESTA. Soy las cuatro: Alejandra, Vanessa, Poto y Cabengo.

P. ¿Se pueden cometer faltas de ortografía o gramaticales en un idioma que ha creado uno mismo?

R. Sí y no. Como lo inventas tú, puedes cambiarlo cuando lo necesites. Hoy se escribe con be y mañana con uve. En cualquier caso, ¿no le da la impresión de que cada una de las personas que le rodea habla una lengua propia? La mayor parte del tiempo escucho a la gente comunicarse en idiomas que no reconozco. El que no haya cometido nunca una falta de ortografía que tire la primera letra.

P. Poto y Cabengo. Pero no escribe en inglés ni alemán ni el idioma inventado por las dos hermanas. ¿Por qué Poto y Cabengo?

R. Todos esos idiomas se entrecruzan en el poemario, en mitad de los versos, de forma confusa, con la intención de confundir también al lector. Poto y Cabengo es la historia de dos hermanas gemelas a las que diagnostican erróneamente retraso mental. La familia las aisla del resto del mundo, incluso de la propia familia, para protegerlas, de modo que inventan una lengua para comunicarse entre ellas. Un poco de inglés, un puñado de alemán, una pizca de español, su impronta personal y voilà: una lengua nueva. El lenguaje siempre me ha parecido muy enigmático y misterioso. Cuando conocí la historia de las gemelas Kennedy me sentí muy identificada por un problema que tuve relacionado con la comunicación. Hay poemas en los que no soy del todo clara, pero de eso tratan estas dos historias, de las dificultades en la comunicación, y he querido hacer partícipes a los lectores.

P. Poto y Cabengo. ¿Autobiografía entre líneas?

R. Entre líneas y directa. En el libro se cruzan dos historias, la de las niñas y la mía. Hace seis años tuve un cuadro de estrés con migraña en grado muy alto (diría extremo, porque así me lo pareció, pero me lo estaría inventando). Los síntomas que presentaba eran muy parecidos a los de un ICTUS y con ese "prediagnóstico" entré en urgencias. El caso es que mi mente pensaba una cosa, pero mi boca decía otra, no controlaba bien los movimientos de mi cuerpo... y la recuperación fue intensa, tres meses de pastillas que me dejaban aletargada. Por suerte quedó en un susto, pero el temor a una repetición me ha perseguido a lo largo de todos estos años. Insisto, cuando conocía a las niñas, me sentí la tercera hermana y los poemas me abrieron una puerta para hablar no solo de esa experiencia desagradable, sino de mi estado comunicativo con la gente que tenía más cerca.

P. Chusneo es su empresa. Chusneo es una palabra andaluzacordobesa que significa pasar el rato de manera relajada. ¿La historia de las hermanas Poto y Cabengo le vino en un momento de chusneo?

R. Me llegó en un momento cualquiera.

P. ¿Chusnea usted con las palabras?

R. Por supuesto. Me encanta chusnear y si es con el lenguaje, mejor. No es por echarme flores pero he sentado escuela con mi spanglishalejandrinovanessino: mader of de biutiful lof!! Hay quien no entiende muy bien que es totalmente compatible la seriedad con el Chusneo. A la hora de trabajar me pongo muy seria, con una sonrisa en la boca. Eso es para mí Chusneo.

P. Poto y Cabengo. Dígame algo en un lenguaje inventado.

R. Ya woospido mo buttah.

P. Poto y Cabengo. Viendo su foto no debería preguntar pero... ¿De chica usted era más de Chicles Cheiw o de Chicles Boomer?

R. Obvio, del chico de Boomer. Supongo que siempre he sido muy sexual.

P. ¿Y si en vez de Poto y Cabengo le digo Cabengo y Poto... ¿la vida inteligente tal y como la conocemos en el planeta se extinguirá?

R. Bueno, Cabengo y Poto suena más a final de botellón en la Habichuela. Mejor, Poto y Cabengo, es como si siempre hubiese sido así.

- Muchas gracias

- Po day tah ta led.

Etiquetas
stats