El verano se asoma a su final con máximas de más de 40 grados

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El próximo lunes 31 de agosto gastaremos el último cartucho del verano climatológico. La vuelta de la sombra en las horas centrales del día y el acortamiento de los días, van dando pistas de que el otoño está a la vuelta de la esquina. El sol ya no castiga como hace un par de meses y eso se va notando en el termómetro. Sin embargo el 'general verano' aún tiene que decir su última palabra.

Estabilización de las altas presiones peninsulares y ascenso de temperaturas

El regreso de los 40 grados a la capital y otros puntos del valle del Guadalquivir va a protagonizar el tiempo durante la primera mitad de la semana. Un punto álgido que servirá de poderoso contraste con el brusco descenso de las temperaturas que se espera a partir del próximo viernes. Hasta entonces la estabilidad y las altas presiones tendrán el control de la atmósfera peninsular. Dicha estabilización permitirá que el aire cálido en altura gane en intensidad, lo que hará subir entre uno y dos grados las temperaturas en superficie tras el leve descenso que se produzca durante la jornada del lunes.

Así, la apertura de la semana notará un ligero alivio en el termómetro, especialmente en las mínimas, que caerán de nuevo por debajo de la barrera de los 20 grados en toda la provincia. Un arranque de jornada más llevadero que durante el fin de semana, y que llevará las máximas a quedar entre los 36 y los 38 grados en el valle del Guadalquivir,  y los 34 a 36 en el resto de la provincia.

El calor empezará a ganar terreno de nuevo durante la jornada del martes 25 de agosto. Para entonces casi toda la provincia volverá a asomarse al territorio de los 38 grados, pudiendo superarse en la campiña y en la vega del Guadalquivir. Para entonces las mínimas también notarán un leve ascendo de entre uno y dos grados, rozando o superando de nuevo la marca de los 20 grados.

Pero serán las jornadas de miércoles y jueves cuando el calor gane presencia. Para entonces se podrá volver a superar la barrera de los 40 grados a lo largo y ancho del valle del Guadalquivir, pudiendo darse de nuevo registros superiores a los 41 grados de manera local. Temperaturas suficientes para que se vuelvan a activar avisos por calor en toda la provincia, que podrían ser de nivel naranja en el caso de la campiña cordobesa.

Descenso de entre 7 y 10 grados

Desde el viernes la caída brusca de las temperaturas podría suponer el punto y final a los registros más allá de los 40 grados. El descenso de hasta 10 grados que podría darse a lo largo del fin de semana apuntalaría el final de un verano que pasará a la historia por haber vivido el julio más caluroso desde que existen registros. El cambio, que vendrá de la mano del paso de una profunda vaguada por la mitad norte peninsular, si bien no será definitivo, dará buena idea del vigor con que el Atlántico parece afrontar el comienzo del otoño en el hemisferio norte.

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