El anciano de 94 años que asestó 46 puñaladas a su mujer será juzgado por asesinato a finales de abril

CiudadJusticia3 - Ciudad de la Justicia de Córdoba | MADERO CUBERO

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba prevé celebrar el próximo 27 de abril el juicio al anciano de 86 años que el 29 de noviembre de 2019 asestó 46 puñaladas a su mujer en Iznájar. El Ministerio Fiscal pide 24 años de prisión por asesinato con alevosía y ensañamiento, concurriendo además la agravante de parentesco. El procesado está en prisión provisional desde el 30 de noviembre.

Según la calificación, a la que ha tenido acceso CORDÓPOLIS, el acusado -de 94 años- y su mujer -de 86 en el momento del crimen y que padecía Alzheimer- llevaban casados 61 años, residiendo desde entonces en el domicilio familiar ubicado en Iznájar. En la planta superior de la vivienda residían la hija de ambos y un hijo de ésta, de 25 años. Días previos al supuesto asesinato, la mujer del acusado ingresó en el hospital de Cabra por una herida de arma blanca en el tórax, aunque no se descarta que fue un acto de autolisis.

El 27 de noviembre recibió el alta y regresó a la vivienda. A partir de esa fecha, el acusado dormía en el dormitorio de matrimonio y la víctima en el pequeño de dos camas situado frente a la puerta principal de entrada a la vivienda. En la calificación del Ministerio Fiscal consta que desde su alta hospitalaria, la mujer no se había levantado de la cama.

El día de los hechos que se juzgarán en abril, el 29 de noviembre, el matrimonio y la hija se encontraban en la vivienda cuando ésta y su padre comieron en el salón, terminando entre las 14:00 y 14:30, durmiéndose ambos al poco tiempo. Minutos después, el acusado se fue al dormitorio de la víctima y se sentó en la cama de al lado. Cuando su hija entró, el procesado le comunicó que "prefería quedarse allí porque estaba más calentito", se tumbó en la cama y fue ella misma quien lo tapó, marchándose posteriormente a recoger la cocina.

Sobre las 16:00, el acusado, a sabiendas de que su mujer no podía moverse de la cama, que padecía Alzheimer y que se encontraba recuperándose de la lesión que le había llevado al hospital, cogió un cuchillo y, con intención de acabar con su vida y a sabiendas de que así aumentaba inhumanamente el sufrimiento de la víctima, la apuñaló hasta un total de 46 veces. La mayor parte se produjeron en la cabeza, cuando la mujer también recibió puñaladas en el cuello, en la cara y en un dedo, provocándole la muerte por un shock hemorrágico.

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género calificó los hechos, en diciembre de 2019, como un caso de violencia machista.

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13 de abril de 2021 - 05:45 h
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