Tres días de 'tregua' veraniega y vuelta a los 43 grados

Mascarilla y sombrero, covid-19 y calor-20 | ÁLEX GALLEGOS

Que el termómetro no llegue a 40 grados, que las mañanas no arranquen a 23. Este podría ser el concepto de tregua veraniega que manejamos en Córdoba tras haber terminado el mes de julio —y de la historia reciente (o no)— más cálido desde que existen registros. En esta normalidad andamos, donde las bocanadas de aire fresco se dan a 38 grados, durante tres días que nos sabrán a gloria pero que como toda tregua sólo anticipan otra tormenta. Hasta el próximo miércoles el termómetro levantará el pie del cuello cordobés, permitirá que tome aire de cara a un nuevo episodio por altas temperaturas que se dará desde el jueves 6 de agosto, cuando los 42, 43 o 44 grados volverán a dejarse caer por las zonas habituales del castigado valle del Guadalquivir.

Los tres primeros días de la semana el flujo del noroeste va a tomar el dominio de la atmósfera peninsular. Este viento en altura va a barrer parcialmente la masa de aire cálido que durante todo julio se había hecho fuerte sobre el suroeste de la Península, un tipo de viento sin capacidad de arrastre húmedo en capas bajas hasta nuestras latitudes que hará que el termómetro oscile con mayor facilidad.

La temperatura bajará, y además se notará. Especialmente en las máximas, que hasta el próximo miércoles a duras penas alcanzarán los 38 grados en la depresión del Guadalquivir, y podrán quedar por debajo de los 35 grados en el resto de la provincia. Menos se notará en cuanto a las mínimas, que seguirán rondando los 20 a 21 grados a primeras horas de la mañana, aunque la menor humedad relativa en capas bajas ayudará a rebajar notablemente la sensación térmica que veníamos arrastrando hasta ahora.

Pero la alegría en casa del pobre dura poco. La vuelta a la Península de la dorsal anticiclónica va a devolver el terreno perdido en sólo 24 horas. Para la tarde del jueves se espera ya un ascenso generalizado de entre 3 y 4 grados gracias al fortalecimiento de la masa de aire peninsular con una nueva advección procedente del norte de África. Dorsal centrada, de las que más 'daño' hacen al terruño cordobés. La advección, sin ser extrema, llevará el aire cálido peninsular (o norteafricano) hasta orillas del Sena. Será este uno de esos episodios que noten también los vecinos europeos, sabor cordobés en París.

Entre las tardes del jueves 8 y el viernes 9 de agosto las máximas volverán a escalar hasta los 43 o 44 grados a lo largo y ancho del valle del Guadalquivir. Hasta los 39 o 40 en el norte y sur de la provincia, que no quedarán al margen del ascenso de temperaturas. El ascenso se notará también en las mínimas que de nuevo marcarán el inicio de las jornadas en el entorno de los 22 a 24 grados, especialmente en la mañana del viernes, que sería la jornada más cálida de todo el episodio, a expensas de lo que pueda pasar durante el fin de semana.

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