Los padres de Paco Molina: “Es gratificante saber que la Policía sigue buscando a nuestro hijo después de siete años”

Rosa e Isidro, padres de Paco Molina

Las vidas de Rosa Sánchez e Isidro Molina se pararon el 2 de julio de 2015, cuando su hijo Paco Molina -de 16 años- desapareció sin dejar rastro. Su hermano Pepe apenas era un adolescente y su vida también cambió. No han vuelto a ser los mismos y dudan que vuelvan a serlo porque “cuando una familia sufre una desaparición, la mata en vida”, afirma Isidro con crudeza. La única esperanza que albergan es saber que la investigación sigue en firme y que, “siete años después, siguen buscando a nuestro hijo, algo que es gratificante”.

Desde el principio del caso, sus padres han puesto en duda que su hijo se marchara voluntariamente dado que “no se llevó el dinero que tenía en casa, ni tampoco ropa”, por lo que no entienden cómo, según testigos, el menor tomó un autobús hacia Madrid, donde se le perdió la pista.

Durante este tiempo han recibido muchas llamadas aportando falsas pistas, algunas de las cuales han sido investigadas por la Policía. Una de ellas “era de Colombia y pedían dinero, diciendo que si no matarían a mi hijo”, según relató el padre, quien agregó que la Policía descubrió de dónde venía y que era una pista falsa.

Asimismo, un hombre con antecedentes acusado de un delito contra la integridad moral, después de que supuestamente ofreciera a los padres pistas falsas sobre su paradero, aceptó en sede judicial en noviembre de 2017 una pena de seis meses de prisión y multa de unos 700 euros, tras reconocer los hechos y pedir “disculpas” por lo que hizo. Por desgracia, apunta Molina a Cordópolis, estos actos se siguen produciendo. El último, el pasado domingo, cuando recibió una llamada en la que solo se oía silencio. “Te llaman, no te hablan. Vuelves a llamar y ya no te lo cogen y si lo hacen, no te hablan. Ya filtramos un poco las llamadas pero es tremendo lo que estamos pasando”, cuenta el padre del joven, cuyo móvil no se apaga desde el 2 de julio de 2015.

Sobre la investigación, afirman desconocer en qué está trabajando la Policía. Lo que sí les consta es que lo siguen haciendo. “Este mes de junio, los investigadores han bajado de Madrid a Córdoba hasta en tres ocasiones porque sabemos que se están haciendo cosas, lo que no sabemos es qué ni me lo pueden decir porque la investigación está cerrada para nosotros”. Pero el simple hecho de que el Estado siga buscando a Paco es tranquilizador para la familia. “Otros casos se quedan en la estantería y pendientes de que surja algo. Por suerte, esto no está ocurriendo con el nuestro”.

Vivir día a día con un familiar desaparecido

Aunque son ya siete años, Rosa e Isidro no se han acostumbrado a la ansiedad y a la tristeza que les acompañan día tras día. “Por desgracia, sí nos hemos acostumbrado a esperar porque no podemos hacer otra cosa. Los especialistas son los investigadores y ojalá no tuviéramos que depender de ellos, pero, para nosotros, que sigan buscando a Paco nos transmite una luz de esperanza tremenda”.

El día a día de esta familia sigue siendo igual de complicado que al principio de la desaparición porque el tiempo no elimina el amor a un hijo ni la rabia por no poder hacer nada por encontrarlo. “Como dice Paco Lobatón, mientras no haya evidencia de muerte, hay evidencia de vida”, confía Isidro.

La desaparición de su hijo también les influyó en su trabajo. A ambos les es imposible realizar una jornada laboral más allá de cinco minutos “porque la cabeza se va siempre hacia dónde está Paco. Pero, por desgracia, la vida sigue y tenemos que continuar”.

Iniciativas para encontrar pistas de Paco

Durante estos siete años, los padres de Paco han impulsado distintas iniciativas para dar con su paradero, como la puesta en marcha en 2020 del apartado de correos 3011 de Córdoba “por si hay alguien que tenga información, la haga llegar, aunque sea de forma anónima”, con el fin de hallar pistas.

Además, desde la familia activaron el correo electrónico 'buscandoapacomolina@gmail.com' para que ciudadanos que se realizaran fotos en torno a los días de la desaparición de Paco en el centro de la capital cordobesa o en la Estación de Autobús de Córdoba, donde se le vio coger un autobús, o en Madrid, hacia dónde se dirigía dicho vehículo, las envíen al correo, al tiempo que ven “interesantes” fotos del área de servicio de Pedro Abad (Córdoba), por ser lugar de parada del autobús.

Al hilo de ello, Isidro Molina aclaró que las fotos son “totalmente confidenciales y no se van a publicar”, pero que “a lo mejor” pueden dar pistas para la investigación, recordando lo ocurrido en el caso de la menor Madeleine McCann. Y explicó que “la Policía ha buscado a Paco en diez países, entre ellos Irak y Siria, pero también en Italia”, entre otros. Los padres del joven están viviendo esta búsqueda “incesante con la esperanza de volver a verlo algún día”.

Acto en recuerdo de la desaparición de Paco

Desde que Paco desapareciera, todos los 2 de julio, su familia ha realizado una concentración para recordar que su hijo aún no está en casa. Sin embargo, este año será el primero que no se realice dicho acto dado que se ha aplazado al mes de septiembre. Según ha explicado Isidro, la concentración será sustituida por la presentación del libro que Mariola Reque escribió sobre la desaparición de Paco.

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