Córdoba llega al final del verano con los embalses casi al 80% de su capacidad
Hacía más de 12 años que la provincia de Córdoba no llegaba al final del verano con tanta agua en sus embalses. Con la temporada de riego cerca de terminar y el otoño a la vuelta de la esquina, las lluvias tan abundantes de la pasada primavera y los últimos años han hecho que los cultivos estivales no necesiten tanta agua como años atrás. La humedad ha aguantado en el campo, las escorrentías han seguido llenando acuíferos y pozos, y los agricultores han necesitado menos desembalses que durante los peores años de la sequía.
Eso deja que la situación hídrica de la provincia del verano, con su final a la vuelta de la esquina, sea envidiable. Desde 2014, no se acababa el estío con los embalses a casi el 80% de su capacidad de media. Aunque con matices. Hay pantanos como San Rafael de Navallana, cuyo cometido es precisamente garantizar el regadío, que están al 52%. Pero los grandes embalses de Córdoba, como Iznájar o La Breña II, a cerca del 80% de su capacidad.
Esta situación garantiza un próximo año de normalidad hídrica en Córdoba, incluso en el caso de que apenas llueva. Los embalses de abastecimiento a las ciudades, como Sierra Boyera, Iznájar o Guadalmellato, tienen agua de sobra como para garantizar el suministro. Y los de regadío también recursos de sobra como para aportar agua para los riegos extraordinarios que se pudieran necesitar.
Los datos actuales de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir reflejan que los embalses situados en la provincia de Córdoba almacenan 2.587,315 hectómetros cúbicos de agua, sobre una capacidad total de 3.320,313 hectómetros cúbicos. Eso supone un nivel medio del 77,92%. Queda, por tanto, menos de una cuarta parte de la capacidad provincial por ocupar. En concreto, hay margen para almacenar otros 733 hectómetros cúbicos.
La fotografía es muy distinta a la que presentaba la provincia durante los años más duros de la sequía. La media de los últimos diez años para estas fechas se sitúa en torno a los 1.155 hectómetros cúbicos y el 34,23% de la capacidad, según los datos históricos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). Córdoba dispone ahora de unos 1.430 hectómetros cúbicos más que la media de la última década, prácticamente 2,3 veces el volumen medio que suele conservar la provincia por estas fechas.
Y la diferencia es todavía más llamativa si se compara con el verano pasado. En la misma semana de 2025, la provincia rondaba los 1.615 hectómetros cúbicos, frente a los más de 2.600 que registra ahora la serie de referencia. Es decir, el nivel actual se encuentra aproximadamente un millar de hectómetros cúbicos por encima del de hace un año.
Iznájar y La Breña II concentran buena parte de la reserva
La buena situación no se debe a un único embalse. Córdoba llega al final del verano con una parte importante de sus principales reservas en niveles elevados. Iznájar, el gran regulador del sistema cordobés y uno de los mayores embalses de Andalucía, almacena actualmente 714,897 hectómetros cúbicos, el 77,69% de su capacidad. Por sí solo concentra más de una cuarta parte de toda el agua almacenada en los embalses de la provincia. La Breña II, por su parte, mantiene 640,275 hectómetros cúbicos, el 77,76% de su capacidad de 823,4 hectómetros cúbicos. Entre ambos embalses suman más de 1.355 hectómetros cúbicos, una reserva de enorme importancia para afrontar los próximos meses.
También presentan una situación especialmente favorable Bembézar, con el 82,97%; Puente Nuevo, con el 82,04%; Yeguas, con el 81,43%; Guadalmellato, con el 84,20%; y Vadomojón, con el 86,05%. También se encuentran por debajo de la media provincial Guadanuño, con el 63,70%, y Martín Gonzalo, con el 70,86%. Son, junto a Navallana, los embalses que presentan una situación más ajustada dentro del conjunto cordobés.
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