La segunda vida de Ars Operandi, la revista cordobesa que documentó el arte contemporáneo en los años de la crisis
Ars Operandi vuelve a la escena cultural cordobesa. La revista digital especializada en arte contemporáneo, que inició su trayectoria en 2008 y mantuvo una actividad continuada durante más de una década, emprende ahora una segunda época con nuevas firmas, un nuevo dominio y una interfaz renovada. El proyecto recupera además todo el archivo generado durante su primera etapa, entre 2008 y 2020, con el propósito de preservar una parte de la memoria documental del arte contemporáneo de Córdoba y su entorno.
La publicación, impulsada por José Álvarez y Tete Álvarez, nació en un momento marcado por la crisis económica y la progresiva desaparición de espacios para la información y la crítica cultural en los medios de comunicación. Coincidió también con la expansión de la blogosfera y los primeros años de la Web 2.0. Lo que comenzó como un blog dedicado al arte contemporáneo evolucionó hacia un formato de magazine que combinaba información especializada, crítica y documentación audiovisual. Entre sus aportaciones se encuentran los repositorios Ars Operandi TXTs, alojado en Scribd, y Ars Operandi Videos, en Vimeo, que permiten recuperar entrevistas, exposiciones y otras voces vinculadas a la creación artística de comienzos del siglo XXI.
Tras varios años en los que las responsabilidades profesionales de sus integrantes obligaron a reducir el ritmo de publicación, Ars Operandi regresa en un contexto que sus responsables consideran muy diferente al de su nacimiento. En su editorial de regreso, titulado Decíamos ayer, la revista señala la desaparición de buena parte del mercado artístico local y de las galerías de Córdoba, así como el progresivo empobrecimiento de la oferta institucional. La publicación vincula esta situación a unas políticas culturales que, a su juicio, muestran un creciente recelo hacia las prácticas artísticas contemporáneas.
El regreso se produce además mientras permanece abierto el debate sobre el futuro de las salas expositivas de las Caballerizas Reales y el proyecto de implantación del Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) de Barcelona. Ars Operandi recuerda la carta abierta que difundió contra esta iniciativa y el respaldo recibido por más de 700 personas, entre ellas numerosos integrantes del tejido cultural cordobés y profesionales del sector artístico nacional. Para la revista, su nueva etapa nace precisamente en un momento en el que considera necesario recuperar el papel de la crítica y la mediación cultural.
“El periodismo de corta y pega, sin mediación, sin contraste y, demasiadas veces, sin criterio” es uno de los fenómenos frente a los que se posiciona el editorial. La publicación reivindica así la información independiente y el análisis crítico frente a la proliferación de contenidos automatizados, textos clónicos y dinámicas de autopublicidad. Por eso, sus responsables definen este regreso no como un ejercicio de nostalgia, sino como “un acto de resistencia”.
La nueva etapa mantiene al frente de la edición a José y al equipo formado por Richi, Ángel Luis y Óscar, al que se incorporan Reyi Pérez Castillo, Lola Molina y Rafa Sillero. El primer número de esta segunda época incluye, además del editorial Decíamos ayer, críticas firmadas por Reyi Pérez Castillo y Ángel Luis Pérez Villén sobre sendas exposiciones en el Museo Picasso de Málaga (MPM) y el MUCAC. La publicación incorpora también un artículo sobre la reciente exposición de Francisco Salido en Casa Góngora y otro de carácter histórico dedicado al Ateneo de Madrid y sus Cuadernos de Arte, con la participación de Antonio Povedano e Isabel Santaló.
El estreno se completa con una nueva incorporación al catálogo de Ars Operandi Vídeos: una pieza dedicada a documentar la exposición De ida y vuelta, de Alegría y Piñero, celebrada en el Centro de Creación Contemporánea de Córdoba (C3A) en 2024. La revista mantiene accesibles los materiales de su primera época a través de sus repositorios de Vimeo y Scribd, así como documentos históricos como Ars Operandi.doc, y suma ahora un canal de YouTube y presencia en Bluesky e Instagram.
Además, sus responsables explican que todas las personas que participan actualmente lo hacen de forma voluntaria mientras no existan recursos para financiar la revista, una decisión que, subrayan, no implica considerar gratuito el trabajo cultural. El archivo histórico queda asimismo a disposición de investigadores, profesionales y usuarios mediante licencias Creative Commons. El objetivo declarado sigue siendo el mismo que en 2008: dar visibilidad, documentar y generar un espacio de reflexión sobre las prácticas artísticas del contexto más cercano.
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