Saray abandona 'Masterchef' entre faltas de respeto y el jurado se disculpa por elegirla

Jordi Cruz, entregándole a Saray el delantal negro.

La cordobesa Saray Carrillo ya ha pasado a la historia de Masterchef como una de las peores concursantes del programa culinario de la televisión pública. Sus faltas de respeto hacia el jurado y haciael formato televisivo han marcado su trayectoria, que llegó al máximo de su decrepitud al presentar un plato con una perdiz muerta en la fase de eliminación. Los miembros del jurado procedieron a la expulsión directa y a disculparse, incluso, por haber elegido a la cordobesa como participante del concurso.

La noche ya arrancó con dificultades para Saray. En la primera prueba, los concursantes debían hacer un postre en 90 minutos que les transportara a su infancia. Saray decidió hacer cuatro galletas y dos batidos -que le recordaban a un viaje que hizo con sus padres a Marruecos- en apenas 45 minutos que nada gustaron al jurado, provocando el primer enfrentamiento. “¿Y qué hago si he tardado 45 minutos? ¿Qué tengo que tardar 89? Yo he hecho un postre que me recordaba a mi infancia y si no ha sido del agrado del jurado, mil perdones”, contestó de manera altiva la cordobesa.

“Normalmente me enfado un momento, porque cuando considero que alguien vale y merece la pena yo me enfado para que reaccione. En tu caso, ¿me ves enfadado? No, porque hemos pasado esa línea a otra nueva. A la línea de que no estás haciendo nada para estar en estas cocinas”, le espetó Jordi Cruz, que acabó dándole el delantal negro, lo que supone la inmediata nominación. “Pedíamos postres interesantes, con trabajo, que os recuerden a vuestra infancia. Te lo has tomado a cachondeo y lo único que te mereces es esto”, continuó el miembro del jurado. Días después, Saray pidió perdón a los jueces por esta actitud.

Superada la prueba de exteriores, que se realizó en el set de La Casa de Papel, el favorito de esta fase -Andy- decidió salvarse a costa de arrojar a sus compañeros de equipo a la nominación. Además, el abogado debía repartir el tiempo de cocinado de cada concursante, otorgándole a Saray tan sólo 20 minutos. “Trae malos rollos. La quiero fuera”, se excusó.

Esto sirvió para que Saray se negara a cocinar y presentara ante el jurado una perdiz cruda, sin desplumar, acompañada de unos tomates y una salsa de hongos, bajo el nombre Pájaro muerto en lo alto de un plato. Pronto comenzaron a circular por redes sociales la comparación de este plato y la del famoso León come gamba.

La valoración del jurado fue el inicio de la obvia expulsión de la cordobesa. “Ni se te ocurra abrir la boca. Ni se te ocurra porque no tienes nada que decirme”, le dijo Jordi, enfadado. “Nos hemos equivocado terriblemente contigo. Creo que es la vez que más nos hemos equivocado en ocho años”, continuó. Pepe Rodríguez le recordó que en varias ocasiones le aconsejó no presentar ese plato. “Demuestras que no eres inteligente. Vienes a hacer esta gracia que crees que tienes a hacer esta idiotez. Qué necesidad”.

Finalmente, Jordi le emplazó a abandonar el concurso: “Te agradecería que te quites ese delantal, que no mereces ni el negro y cruces esa puerta ahora. Adiós”. La cordobesa decidió que era el mejor momento para irse del progama era bailando y tirando besos. Y así lo hizo. Acto seguido, Jordi pidió perdón a la laudiencia y a los miles de aspirantes que se habían quedado a las puertas de entrar a Masterchef: “El jurado os pide disculpas por el error. La falta de vista al dejar entrar a esta aspirante a estas cocinas.”

Una vez emitido el programa, Saray ha pedido perdón por su actitud a través de su perfil en Instagram, asegurando haberse sentido “como una leona herida entre hienas”.

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