“¿No podrán alcanzarnos Ruth y José que se reduzcan los abortos?”

FOTO: MADERO CUBERO

El obispo de Córdoba oficia una misa en recuerdo de los niños desaparecidos y aprovecha para hablar del aborto y decir que “ningún padre ni ninguna madre tienen derecho a matar a sus hijos”

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha oficiado está tarde una misa en recuerdo de los niños Ruth y José, los dos hermanos de seis y dos años que desaparecieron el 8 de octubre en Córdoba y que presuntamente fueron asesinados por su padre y hechos desaparecer en una hoguera que el prendió en su propiedad de Las Quemadillas, a las afueras de Córdoba. El obispo ha aprovechado la homilía para hablar del aborto y se ha preguntado si “¿no podrán alcanzarnos Ruth y José que se reduzca el número de abortos?”.

La misa de ofreció coincidiendo con el aniversario de la pequeña Ruth, que hoy habría cumplido siete años. Su nacimiento coincide con la festividad de los Ángeles Custodios. “Ruth y José son ahora nuestros ángeles custodios”, dijo la portavoz de la familia materna, Esther Chaves en la primera lectura. Todo el crucero cristiano de la Mezquita se había llenado ya con cientos de cordobesas que querían acompañar a Ruth Ortiz y su familia, llegados desde Huelva.

“Las noticias de las últimas semanas confirman que estos niños fueron asesinados e incinerados en Córdoba hace ya casi un año. Hemos seguido día a día con incertidumbre y pesar la desaparición de estos dos hermanos, y no podíamos imaginar que su final hubiera sido tan terrible”, ha dicho el obispo Fernández en su homilía. Bretón está todavía a la espera de ser juzgado y de obtener un veredicto.

“Nuestro primer sentimiento ante la noticia ha sido de horror, de un horror tremendo. Cómo habrán sufrido estos angelitos, cómo es posible que en el corazón de una persona humana haya tanta capacidad para hacer el mal. ¡Qué horror, qué horror! Que Dios y los tribunales juzguen a quien ha sido autor de este crimen”, dijo sin citar en ningún momento el nombre del presunto autor de los hechos.

“No albergamos ningún sentimiento de odio, ni de venganza. Al contrario, pensamos que una persona que actúa así es digna de compasión, porque ha perdido lo más elemental de su propia dignidad, y lo encomendamos a la misericordia divina”, continúo Demetrio Fernández.

La equiparación de Ruth y José con ángeles custodios ha sido continua. El obispo ha pedido su intermediación en todo tipo de problemas que atacan al mundo infantil, desde los abusos, al hambre y a la guerra. Y no ha desaprovechado el momento para arrear contra el aborto de nuevo. “¿No podrán alcanzarnos estos niños que se reduzca el número de abortos que diariamente se producen en nuestro entorno?Así se lo pido a Dios en esta tarde de dolor y de esperanza. Ningún crimen tan horrible como el del aborto, cuando una madre se ve en la situación de matar al niño que ha concebido en sus entrañas. Que el seno materno, el lugar más seguro y más cálido para el ser humano, no sea nunca más un lugar de amenaza para el ser humano naciente, ya desde su concepción, incluso antes de su anidación en el útero materno. No vale invocar el derecho de la madre para matar a su hijo. ¡Ningún padre, ninguna madre tiene derecho a matar a su hijo! Que Ruth y José nos lo hagan entender a todos”.

Durante la misa ha hablado la madre de los pequeños, Ruth Ortiz, que ha cogido el micrófono para dirigirse a los asistentes a la homilía: “El destino de mis hijos era el de ser niños durante poco tiempo en la tierra, pero ser ángeles en el cielo”.

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