Los ‘mocos’, juguete estrella de las navidades

.

Como aquella película en la que Arnold Schwarzenegger se las ve y se las desea para encontrar el Turbo Man prometido para su hijo, los padres, tíos y abuelos más rezagados van a sufrir o a rascarse el bolsillo si quieren regalar en reyes el juguete estrella de la campaña: Slime Factory, o la “fábrica de mocos” que está prácticamente agotada en todas las superficies cordobesas.

No sólo en Córdoba, un vistazo online al producto arroja el mismo resultado: agotado en El Corte Inglés, Hipercor y Alcampo, y con precios que van de los 35 a los 50 euros en otras plataformas online como Amazon y Ebay. Pero, ¿Qué es Slime Factory?

Para alguien que cita una película de Schwarzenegger de 1996, el Slime es algo completamente desconocido. Se trata de una nueva moda, importada desde EE. UU. y que consiste en fabricar de forma casera una masa o gelatina elástica o viscosa para que los chicos jueguen y se “desestresen”. En otros tiempos se le llamaba blandiblú a esa especie de moco que se estira y entretiene al tiempo que repugna a las madres más sofisticadas. Hoy, el Slime es más de lo que nunca fue el blandiblú y cuenta con tutoriales de Youtube para fabricarlo en casa y ser el químico estrella de la clase.

Así que, para ello, nada mejor que hacerse, si es que aún se está a tiempo, con la “fábrica de mocos”, que es como cariñosamente llama a este juguete Rafael Castro, el director de la juguetería de El Corte Inglés y dependiente de la misma sección desde hace 17 años. “En estos momentos no lo tenemos. Está agotado. Estamos esperando a que nos manden algo”, remarca sobre Slime Factory a pocos días para que acabe la campaña.

Muñecas Lol, Playmóbil, Lego y Drones

No es la única estrella en ésta y en otras superficies. La moda de los “mocos” ha encontrado este año competencia en las muñecas LOL, una bolas que esconden accesorios y unas pequeñas muñecas de apenas 5 centímetros, pero que llevan meses triunfando en todo el mundo. Su secreto, son tan entretenidos como un Kinder Sorpresa pero no engordan. En El Corte Inglés y otras tiendas como Juguettos hay modelos agotados.

Para los más pequeños, poca novedad. Peluches, mantitas de Fisher Price e iluminadores. Para los que se tienen en pie y ya corretean por la casa sigue en liza La Patrulla Canina, aunque con un nuevo competidor en los juguetes de PJ Masks. Y para los niños de 6 años en adelante, triunfan los relojes Kidizoom que incluye juegos de aprendizaje y deportivos. Los hay de varias marcas y modelos.

Se mantienen también los clásicos. Pinypon y Nenuco siguen triunfando, al igual que las figuras de acción, donde la principal novedad es el dragón Zap, del videojuego Skylanders Spyro, además de la vuelta de Star Wars a los estantes con motivo del estreno de la última película de la Saga. Otros clásicos que no pasan de moda: Los Playmobil, los Lego y los Scalectrix, aunque el radiocontrol sí que ha notado la entrada en el mercado de los Drones, un “juguete” que gusta a padres e hijos. “Dentro de la construcción, la estrella sigue siendo Playmóbil”, dice Rafael Castro, que explica que ya ha metido prescolar, con piezas y más fáciles de montar.

En Juguettos, en pleno agobio de ventas navideñas, la dependienta saca unos minutos para hablar sobre la campaña. A su juicio, lo más destacable es que, pese a que ha empezado antes, a principios de noviembre, en los últimos días las prisas han vuelto a notarse y las ventas se han disparado. En Juguettos, al igual que en El Corte Inglés, triunfan los clásicos y las nuevas modas, y sólo añade a las muñecas Ladybug como otra de las “estrellas” de la navidad.

Aunque para muñecas, las de Antonio Juan, un producto hiperrealista de bebé recién nacido fabricado en España y que venden en Los Guillermos, según explica el dueño Miguel Fernández. Este comercio tradicional cordobés ha huido de la competencia y ha optado por especializarse en dos líneas: el drone y el modelismo, juguetes para los que la edad no es una barrera y pueden incluso potenciar el aprendizaje de padres e hijos. Porque no todos los padres están dispuestos a llenarse de “mocos” en plena navidad.

Etiquetas
stats