El método y la locura de 'Jot Down' y 'Mongolia'

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El Instituto Andaluz de la Juventud acoge un debate sobre los nuevos medios de comunicación en España con los responsables de dos de las principales nuevas revistas del país

“Hay método para nuestra locura”. Bajo este lema nació hace dos años el magazine cultural Jot Down, pero ¿hay método para la locura del resto? Parece ser que sí. O que no, especialmente si se trata de la locura sarcástica y salvaje, aunque con una parte muy seria con la que conviene no reírse, de la Revista Mongolia. Ayer, precisamente, Jot Down y Mongolia aterrizaron en Córdoba para protagonizar un debate en la Casa Adarve, sede del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), precisamente sobre ese método y esa locura que está siendo la irrupción de nuevos medios de comunicación prácticamente autogestionados que están surgiendo en mitad de la mayor crisis de la prensa en España que se recuerda.

Si algo en lo que se parecen Jot Down y Mongolia es que no le deben nada a nadie. Tal y como explicaron el editor del magazine, Angel L. Fernández (informático sevillano) y Pere Rusiñol (periodista curtido en mi batallas, responsable de los Reality News de Mongolia) lo primero que tuvieron claro es que no iban a pedir ningún crédito a la banca, y que tampoco se iban a comprometer a pagar algo que no pudieran abonar. Y lo están cumpliendo. “Eso sí, ahora trabajamos siete días a la semana y 24 horas al día”, confesó Rusiñol, para lograr alcanzar una pequeña estabilidad económica que al menos garantiza la independencia de los nuevos medios, surgidos como un soplo de aire fresco ante la debacle de la prensa tradicional.

En el debate se habló mucho de periodismo y también de la delgada línea entre la publicidad y, precisamente, el periodismo. Los principales ingresos tanto de Mongolia como de Jot Down provienen de sus lectores. Son dos revistas que se venden, en papel, la primera en formato coleccionable, la segunda, mucho más gamberra, en papel de toda la vida. Esto, destacaron los ponentes, moderados por la periodista Marta Jiménez, les da un margen de libertad del que carecen los medios tradicionales. Rusiñol destacó como, por ejemplo, ha pasado desapercibida la prima por jubilación que ha cobrado el presidente de La Caixa, Isidro Fainé, de 25 millones de euros sin llegar a jubilarse por el hecho de que esta caja de ahorros invierte en todos los medios tradicionales. O como hoy día Telefónica es un anunciante tan poderoso que gasta todos los años 100 millones de euros en publicidad cuando lo que ingresa el principal periódico de España, El País, de todos sus anunciantes es 60 millones de euros al año.

La jornada concluyó con un Medicine Show protagonizado por Eduardo Galán, responsable de redes sociales de Mongolia. Pero eso, eso... es mejor que lo vean ustedes mismos.

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