El aeródromo privado de Villarrubia podrá ampliar sus instalaciones

Aeródromo de Villarrubia

La aprobación de la nueva normativa urbanística de Andalucía, la conocida como Lista, ha permitido a los promotores del aeródromo privado de Villarrubia, Aeronáutica Delgado, desistir de la vía de la Gerencia de Urbanismo, cuyos trámites se estaban dilatando. La Lista (Ley para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía) permite que este tipo de instalaciones en suelo rústico se desarrollen sin la complejidad urbanística anterior, que requería de una multitud de trámites para permitir obras sobre lo ya construido. A partir de ahora, Aeronáutica Delgado solo tendrá que pedir la correspondiente licencia de obras para ampliar sus instalaciones, tal y como tenía previsto. El miércoles, el Consejo Rector de la Gerencia de Urbanismo tomará conocimiento del desestimiento de esta empresa a seguir adelante con los trámites anteriores.

Aeronáutica Delgado fue creada en 2003 con el propósito de dar servicio de mantenimiento a aeronaves y motores de aviación del sector agroforestal y de aviación ligera. En 2004 se construyó un primer taller y un banco de pruebas de motores. Además, se realizó la explanación y compactación de los terrenos de una pista de aterrizaje en la zona de Villarrubia. Desde esta fecha se ha utilizado como pista eventual para aeronaves agrícolas en campaña.

En 2006, con la construcción del hangar, se amplió su uso para ciertas tareas de mantenimiento autorizado en aeronaves ligeras. En dicho año se solicitó a la Dirección General de Aviación Civil la legalización de la pista de aterrizaje como aeródromo privado, que fue rechazada ante la respuesta negativa de AENA a la compatibilidad del espacio aéreo con el aeropuerto de Córdoba. En 2014, la empresa realizó una nueva petición de esta compatibilidad, obteniendo la aprobación en abril de 2017 ya que las actividades en el aeródromo eran compatibles con la seguridad de las operaciones del aeropuerto de Córdoba.

En julio de 2021, la Dirección de Seguridad de Aeropuertos y Navegación Aérea (DSANA) de la Agencia Estatal de Seguridad (AESA) acreditó que estas instalaciones podían acoger vuelos privados y de emergencias, sin interferir en la operatividad del Aeropuerto de Córdoba. Los vuelos que están permitidos son los privados o deportivos y los relacionados con tareas de fumigación o emergencias, como puede ser sofocar un incendio o el traslado de órganos para trasplantes.

El plan de la empresa pasaba por ampliar sus instalaciones, con la construcción de nuevos hangares sobre la superficie que ya explotaba. La anterior normativa obligaba a pedir una serie de informes urbanísticos y a adaptar el planeamiento a la actividad. Ahora, la Lista permite que este tipo de actividades sean compatibles con el suelo rústico, por lo que la empresa tendrá que pedir licencia de obras, que tendrá que ser analizada por los técnicos.

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