Córdoba volverá a rozar los 38 grados durante el fin de semana

Tiempo de refrescarse ante el calor extremo | ÁLEX GALLEGOS

Como una mancha de aceite, poco a poco, el calor ha ido recuperando el terreno perdido durante el fin de semana pasado. Las tardes han ido sumando grados con el paso de los días, hasta caer de nuevo en el terreno que pisa a más de 36 grados. Afortunadamente el calendario y la astromía mandan, y eso se traduce en que las noches empiezan a acercar su duración a los días. Esto permite que la noche sirva de refresco térmico, empezando a ser habitual que las sábanas recuperen su uso las horas previas al alba.

El fin de semana va a apuntalar esta tendencia, tanto por la zona alta del termómetro como por la baja. Así, mientras las máximas aún continuarán subiendo entre uno y dos grados, las mínimas se mantendrán en el entorno de los 16 a 18 grados en toda la provincia. Las altas presiones van a seguir reinando sobre la península ibérica durante los próximos días, lo que permitirá que las temperaturas continúen su ascenso gracias a la estabilización atmosférica. Esta dinámica se interrumpirá durante la tarde del domingo cuando el descuelgue de una baja en altura hasta el Mediterráneo, inyecte viento de componente noreste en el interior peninsular, lo que provocará un nuevo descenso, más suave, ya de cara a la primera mitad de la próxima semana.

Antes que eso Córdoba y provincia van a vivir un fin de semana que roce el aviso amarillo por altas temperaturas. Los 37 grados serán norma durante las tardes en el valle del Guadalquivir, sin descartar que puedan alcanzarse de nuevo los 38 grados de manera muy local. El resto de la provincia llegará hasta el entorno de los 34 a 36 grados entre las tardes del viernes al domingo. Las mínimas, aunque también reflejarán ese leve repunte, se mantendrán por debajo de la barrera de los 20 grados. Sólo durante la mañana del domingo podríamos volver a no bajar de los 18 grados en numerosos puntos de la provincia, lejos no obstante de las insoportables mínimas registradas durante los meses de julio y agosto.

La total estabilidad de la atmósfera durante el fin de semana descarta por completo cualquier riesgo de lluvia. Ni siquiera el descuelgue de la baja mediterránea prevista para la próxima semana traería hasta nosotros las primeras lluvias del nuevo curso. Las altas presiones se van a mantener fuertes en el Atlántico Norte durante las próximas semanas, alejando la posibilidad de que las grandes borrascas puedan afectar de lleno a la Península Ibérica. El fresco nocturno parece ya asegurado, para la lluvia aún habrá que esperar.

Toda la información del Colectivo Meteofreak en Twitter y en Facebook.

Etiquetas
stats