La vida no es fácil (in memoriam A.R.)

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Esta no era la entrada prevista para hoy. Pero la vida a veces te sorprende con cosas que no tenías pensadas.

El jueves pasado un grupo de amigos empresarios al que pertenezco nos enteramos de una triste noticia, la pérdida de uno del grupo.

Una tragedia, totalmente inesperada que nos pilló de imprevisto. Reconozco que no era de mis más cercanos, somos muchos en el grupo (52), pero hay una fantástica relación entre todos, y nos quedamos muy consternados.

Antonio, además, era de las personas que desde que llegó al grupo se hizo notar. Simpático, alegre (mucho), gastaba bromas, hablaba tanto que pasara para el recuerdo una fantástica Presentación de 10 minutos que nos hizo de su empresa y que no pasó de la primera hoja de la presentación porque no paro de hablar y se le fue el tiempo. En resumen, alguien querido y que con poco hizo mucho en el grupo.

Está claro que la vida no es fácil. Muchas veces no nos damos cuenta de lo afortunados que somos hasta que la propia vida nos da un revés a dos manos que nos hace volver a la realidad.

Seguramente ninguno estamos preparados para perder a un ser querido. Menos aún cuando es de manera inesperada. Pero la vida sigue y si hay algo que es una verdad inmutable es que el tiempo no se detiene para nadie. Ni siquiera para los que se van. Porque su recuerdo estará siempre con nosotros.

La vida no es fácil. Nunca sabemos como está el de enfrente en verdad si él no quiere contártelo.

La vida no es fácil porque muchas veces nosotros mismos la hacemos difícil.

Soy de la opinión de que la vida ya es suficientemente difícil como para nosotros ponerle más problemas a conseguir ser felices. Trabajo, amor, familia, dinero, celos, amistad, dolor, y un largo etcétera son luchas diarias a las que tenemos que enfrentarnos. Si encima le sumamos nuestras circunstancias personales, más difícil. ¡¡¡Pero si encima eres empresario y/o autónomo, ya te cagas!!!!!!

¿De verdad nos cuesta intentar ser mejores personas cada día? Seguro que no.

Mañana será nuestra primera reunión sin nuestro compañero Antonio, será una reunión complicada, porque miraremos a un lado y a otro y asumiremos que no va a volver. Las presentaciones de 50" tendrán ahora un hueco enorme: ya no estará el "Padre Termita" para bendecirnos. Esto no va a ser igual.

Dediquemos unos segundos a mirar a quien se sienta a nuestro lado, a quien saludamos, a quien nos llama y pregunta por cómo estamos. Esforcémonos por ser cordiales y devolver una sonrisa, quizás esa sonrisa sea lo mejor que reciba Esa persona en el día.

En fin, que como hemos dicho, la vida no es fácil. Y que ahora la de "Profesionales" tendrá un hueco vacío, que difícilmente se ocupará.

Pero siempre tendremos en nuestro recuerdo a quien nos supo sacar una sonrisa a las 6:45.

Cuídate amigo, y que tus "bichos" te protejan.

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14 de enero de 2020 - 09:16 h