¡¡Quiero hacerme rastas en el pelo, mamá!!

"Vale, hija (o hijo), vale…, pero no me des la murga después. Que las rastas son enredos y hay gente… que no entiende la cultura milenaria que hay detrás de ellas…¡¡A ver si te critica después la Celia Villalobos y te mete en el bote de los piojosos, como a sus sobrinos y al diputado  Alberto Rodríguez el otro día. ¿Vale? Y prométeme que si lo hace te revelarás contra ella y todos los que piensan igual. ¡¡Porque es mentira que las rastas  y los rasteros sean unos piojosos!! De lo contrario iré con la escoba de barrer el patio y la invitaré a una buena zumba de escobaos que se va a enterar la Villalobos. Que tu madre es jamaicana y me llaman Remedios…¡¡Remedios!! ¿Me entiendes lo que quiero decir? Que sé muy bien cómo tratar a los que se van de la lengua con despropósitos malversos. Y, como las sé hacer las rastas, como buena jamaicana, se lo explicaré a una de tus amigas para que te las haga. ¡¡Van a quedarte preciosas!!"

(De paso me ahorro unos buenos euros… ¡je, je, je) –Piensa para sí misma Remedios-.

(Llega la amiga... Besuqueos y que si esto y si otro, además de explicarle el capricho que tiene la hija de Remedios por hacerse las rastas…).

"¡Hola, Dunia! Te voy a enseñar cómo se hacen las rastas en el pelo para que las hagas a Mary Paz. Y luego ya se las puedes hacer a tu novio, que estás loca por que las lleve. ¡¡Venga, manos a la obra divina de los rastafaris!!"

"Aquí tengo dos agujas de ganchillo del nº 8 y del 10. Además, un peine de púas finas, de los de rabo, y unas gomas elásticas sin forrar. ¿Vale?. Y como ya tiene el pelo recién lavado, comenzaremos por la parte de atrás de cabeza de Dunia. Mira: tomo un mechón de pelo mediante una raya curvada… Estiro bien el mechón y lo enredo bien, pero bien, con este cardado que le estoy dando. Observa que estiro el pelo con la otra mano mientras lo cardo; no se te olvide… Y, ahora, paso directamente a frotarlo con las manos durante unos segundos... Veo que tiene unos pelillos que sobresalen de ciertas partes del mechón, los que voy a remeter con cualquiera de estas agujas de ganchillo…; vale, esta misma, la del 8, da igual. Y, ahora…, introduzco la aguja por el medio del mechón…, tomo las puntas que sobresalen y las paso por el interior del mechón una y otra vez, hasta que desaparezcan… Así, habiendo enrollado la punta del cabello en el ganchillo. Tiro y acabado. De sobresalir por la otra parte, vuelve a realizar los mismo."

" Y vuelvo a frotar todo el mechón con las palmas de las manos durante un minuto o dos y ¿ves cómo queda? ¡¡Está tieso y enredado perfectamente, sin dar impresión de estar apenas encrespado!!"

"Ahora sujetaremos las puntas con los dedos y enrollaremos la goma elástica. Así…, hasta quedar bien apretada… si es que deseamos que las puntas queden sueltas. Esto puede hacerse con los cabellos lisos, nunca con los muy rizados, porque se enrollarían y no quedaría bien. Y si las queremos que sean redondas, solamente tienes que pasar las puntas por el interior del cabello con el ganchillo, hasta desaparecer por completo, de igual manera que anteriormente hemos hecho con las puntas sueltas del mechón. ¿Lo ves? Las froto otra vez varias veces y…acaricio la rasta suavemente hacia abajo.

Solamente nos falta hacer un hueco con el dedo índice aquí, justos en la raíz del cabello, de donde arranca la rasta…, pasarla por él y anudarla, siempre tirando hacia abajo y la acaricio otra vez hacia abajo con las palmas de las manos y… ¡ya está! ¿Qué te parece? ¿Verdad que nos es nada complicado?"

"¡¡Es preciosa, Remedios!! ¿Quieres que siga y se las dejo hechas a Dunia? Me servirá para practicar y podérselas hacer perfectas a Lolo, mi novio. ¡¡Se va a quedar de piedra!!"

"Eso sí, –le añade Remedios-,  déjalas diez o quince días sin lavar, para que se apreté bien el pelo en cada rasta. Después, para mantenerlas perfectas y aseadas, solamente deberás lavarlas con un champú anti-grasa o anticaspa, porque al estar el pelo enmarañado no se lubrificarán las rastas con la propia grasilla que suelta el cuero cabelludo. ¡¡Ah…. Y jamás le pongas  mascarilla alguna. Podrían ablandarse y deshacerse en parte. Luego, para rehacerlas por haber crecido el pelo, deberás meter solamente los pelillos sueltos  en la rasta, siempre con la ayuda del ganchillo".

"Gracias, Remedios. Has sido muy generosa y didáctica".

¡¡Que estéis bien guapas con ellas!!

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26 de enero de 2016 - 07:00 h