La industria de las dietas te necesita y lo sabe

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La pérdida de peso es un gran negocio para las empresas, y como he apuntado en el título de la entrada, lo saben y para ello sacan su armamento más pesado y se fijan en ti, que eres su diana.

Vivimos en una sociedad cuyos índices de sobrepeso y obesidad van en aumento, y cuyas causas son múltiples. Normalmente se hace responsable a la persona que la padece y se obvian otros factores (intrínsecos y extrínsecos) que influyen en esta situación. Pero… esto no le interesa a la industria que se dedica a elaborar dietas milagro y productos a mansalva para aprovecharse de la coyuntura.

Este tipo de dietas tienen unas características comunes:

  • Prometen resultados rápidos. He visto algunas que según lo que pagues por sus productos perderás más o menos kilos, otras que prometen hasta 10 kg en un mes.
  • Prohíben el consumo de algunos alimentos o los tildan de buenos o malos. Los procesados y ultraprocesados son los que deben evitarse, y a no ser que tengas alguna patología que hay que corregir, no demonicemos los alimentos naturales.
  • Contradicen a los profesionales continuamente sin argumentación científica: afirman cosas como que la fruta engorda, que no hay que tomarla de postre, que hay que hacer cinco comidas al día o que el desayuno es importantísimo.
  • Incluyen relatos y testimonios sin documentar para aumentar credibilidad, o lo patrocinan deportistas famosos donde prima más su bolsillo que la ética.
  • Se auto-administran, no participan profesionales en ellas. ¿Un poquito peligroso, verdad?
  • Afirman que las puede hacer todo el mundo e incluso las recomiendan en diabéticos y personas con enfermedades crónicas. ¡Miedo me da!
  • Te prometen que no vas a recuperar el peso perdido. El efecto rebote existe.
  • Las venden en peluquerías y centros de estética. ¡Claro! ¡El mejor lugar para "ponerte a régimen".
  • Sustituyen una comida por un producto. ¿Qué triste, verdad? Un batido o barrita nunca va a ser mejor que un plato de comida de verdad. Batido versus tortilla de verduras y salmón plancha, yo ya lo tengo claro.
  • Tienen un coste elevado. ¿Te has parado a pensar lo que te cundiría ese dinero en el mercado de tu barrio?

Y lo peor de todo es que... Sanidad lo permite. 

¿Es coherente poner en manos de comerciales nuestra salud? ¿De personas cuyos conocimientos no van más allá de lo que se han aprendido en los cursos de formación? Yo creo que no.

¿Dejarías que cualquiera te diera un masaje para recuperarte de una lesión o acudirías a un fisioterapeuta cualificado? ¿Si enfermas vas a al veterinario o al médico? ¿Tu coche lo llevas al mecánico o al carpintero? Evidentemente, en cada caso acudirías a un profesional ya que ni tu salud ni tu coche los "arregla" cualquiera.

Por lo tanto, y aunque cualquier día sea bueno para cambiar de hábitos, si has decidido ponerte en manos de profesionales, o si tienes alguna duda puedes contactar conmigo, que te atenderé encantada en: info@vanesacortes.es

"La buena comida, se anuncia a la nariz desde la cocina". Refrán popular.

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Publicado el
18 de enero de 2018 - 19:13 h
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