Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.

Fitur siendo Fitur

Stand de Córdoba en Fitur 2024

Alfonso Alba

0

Esta columna se podía haber escrito en el año 2004 y no habría pasado nada. Entonces, como ahora, el AVE subía y bajaba a Madrid repleto de alcaldes, concejales, técnicos de turismo, asociaciones, colectivos de todo tipo, creadores de rutas, hoteleros, taberneros, comerciantes, políticos de la oposición, periodistas, publicistas y trabajadores del sector. Entrar en Ifema, un lugar que ya mismo va a ser un circuito de Fórmula Uno, muy loco esto, era una aventura. Colas kilométricas para un acceso regulado, los taxis haciendo horas extra, los vagones de Metro un poco más llenos de lo habitual, los hoteles y apartamentos turísticos con precios prohibitivos, y los restaurantes haciendo su agosto en enero.

Fitur es, ante todo, un enorme negocio para Madrid. Pero me temo que uno de los lugares en el que más complicado es colar tu mensaje, más allá de tu pueblo, ciudad o provincia. Llamar la atención en Fitur es como intentar hacerlo en Times Square de Nueva York, en luminosos de todo tipo en una calle donde todo el mundo va a lo suyo y, normalmente, mirando el móvil. “Pero hay que estar”, te acaban reconociendo esos alcaldes, concejales, cofrades gastronómicos o trabajadores del sector.

A mí Fitur siempre me recordó a esos grandes paseos que se pusieron de moda en pueblos y ciudades de finales del siglo XIX, donde se iba “a ver y a ser visto”, y en el que como decía Alfonso Guerra el que se movía, o en este caso no estaba, “no sale en la foto”. Es como que da miedo a no estar porque así parece que no estás trabajando. O qué sé yo.

De Fitur siempre eché de menos un informe serio sobre el retorno de la enorme cantidad de dinero público que se suele mover en todas direcciones durante una semana muy loca de enero. Si a lo que se va es a buscar turistas habrá algunos esfuerzos que tengan una repercusión nula. Sin personificar en ningún lugar en concreto, insisto en que es imposible colar un mensaje si durante la mañana del jueves se suceden presentaciones de cosas desde las 10:00 hasta las 17:00 cada cuarto de hora sin tiempo apenas para comer. Y siempre, siempre, siempre pienso lo mismo: se presentan cosas muy chulas que en cualquier otra época del año tendrían un hueco espectacular. Pero no.

Las cosas que no funcionan, hay que cambiarlas, y no perpetuarlas. Y Fitur se debe transformar en una feria del turismo para mayoristas, en la que se trabaje más que se pose en fotografías, en la que el mensaje que se traslade llegue al cliente más interesado, que no es precisamente el vecino de Córdoba, y en la que se hable de varios de los dramas que vive uno de los sectores económicos más importantes: ¿tendremos turismo sin agua en la Costa del Sol? ¿sin nieve en Sierra Nevada? ¿sin vecinos en el casco histórico de Córdoba? ¿Podemos hacer algo para que el éxito no sea que llegue cuanta más gente mejor sino que lo hagan de una manera rentable y ordenadita? ¿O preferimos ir a muerte con un modelo que apenas ha cambiado en las últimas dos décadas?

Sobre este blog

Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.

Etiquetas
stats