Lo más difícil para Los Pedroches

La comarca del Valle de Los Pedroches tiene más de 56.000 habitantes repartidos en 17 municipios. Algunos, muy lejanos entre sí. Por ejemplo, de Belalcázar a Villanueva de Córdoba hay 64 kilómetros de distancia en un viaje que se realiza en una hora en coche, aproximadamente. Puente Genil es un pueblo de 30.000 habitantes, pero es cabecera de una comarca de grandes municipios a no mucha distancia como Lucena (más de 40.000 habitantes), Aguilar de la Frontera (14.000 habitantes) o Estepa, en Sevilla (13.000). Algo más lejos (pero más cerca que Belalcázar o Hinojosa del Duque) está Osuna (18.000 habitantes).

En Puente Genil se suben o se bajan todos los días a los distintos trenes de alta velocidad que pasan por allí 46 personas. Su estación, que costó un pastizal y que tan progreso y turismo iba a llevar al municipio, tiene el triste récord de ser la segunda instalación ferroviaria de España menos usada. Sólo la supera Requena-Utiel, donde son 21 los pasajeros que cada día se suben o se bajan al tren.

La inversión en la parada de tren de Villanueva de Córdoba no ha sido multimillonaria, de acuerdo. Y, a diferencia de otras estaciones de alta velocidad en España, ha sido muy demandada por sus vecinos. De acuerdo también. No hay más que ver las fotos de la llegada del primer tren a Villanueva de Córdoba. Es una alegría muy sincera.

Pero lo más difícil para la estación de alta velocidad en Los Pedroches viene a partir de ahora. ¿Se convertirá, como Puente Genil, en una estación fantasma? Para empezar, a Renfe no le han tenido que salir muy bien las cuentas por que la robotización de la estación va a ser absoluta. Va a funcionar con el personal mínimo y necesario, y la parada será "autogestionada" por control remoto desde Córdoba.

En la Europa del siglo XIX, el ferrocarril se comenzó a construir para unir fábricas que ya existían. En España, el tren siempre se construyó con la idea de que su mera llegada hiciese que las fábricas surgiesen como por arte de magia. En pleno siglo XXI ocurrió lo mismo con el AVE. ¿Recuerdan aquello de Guadalajara y su enorme complejo residencial al que se iba a ir a vivir medio Madrid? ¿O el nuevo complejo residencial de Puente Genil junto a su estación? ¿O el aeropuerto de Antequera, con conexión a su estación de AVE?

Aquí siempre creímos en los milagros y en que las cosas pasaban por que sí. Por eso nos agarramos a un clavo ardiendo. Por eso, pensamos que el AVE por si solo traerá prosperidad. Es innegable lo mucho que el tren de alta velocidad ha hecho por Córdoba, pero ¿vendrían los turistas en AVE si ésta no fuese una ciudad tres veces Patrimonio de la Humanidad? Probablemente, no.

Ese es el reto para Los Pedroches. Ya tienen el AVE. Ahora tienen que generar la oferta. ¿Turismo rural? Vale, pero va a ser tan masivo como para un tren de alta velocidad. ¿Turismo cinegético? Al cazador de alto standing le da igual el tren, aunque le va a facilitar las cosas. ¿Turismo gastronómico? Vale, también. Por cierto, ¿hay algo más que el turismo?

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1 de abril de 2014 - 02:34 h