Sobre este blog

Soy cordobesa, del barrio de Ciudad Jardín y ciudadana del mundo, los ochenta fueron mi momento; hiperactiva y poliédrica, nieta, hija, hermana, madre y compañera de destino y desde que recuerdo soy y me siento Abogada. 

Pipí Calzaslargas me enseñó que también nosotras podíamos ser libres, dueñas de nuestro destino, no estar sometidas y defender a los más débiles. Llevo muchos años demandando justicia y utilizando mi voz para elevar las palabras de otros. Palabras de reivindicación, de queja, de demanda o de contestación, palabras de súplica o allanamiento, y hasta palabras de amor o desamor. Ahora y aquí seré la única dueña de las palabras que les ofrezco en este azafate, la bandeja que tanto me recuerda a mi abuela y en la que espero servirles lo que mi retina femenina enfoque sobre el pasado, el presente y el futuro de una ciudad tan singular como esta. 

¿ Mi vida ? … Carpe diem amigos, que antes de lo deseable, anochecerá.

Tarta de fondant y base logística

Tarta tanque.

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Ya saben la moda de las tartas de fondant, sofisticadas, trampantojos dulces de la vida, solo para unos pocos, los escogidos que pagan un dulce a medida como si fuera oro. Por el mismo precio un regimiento de “negritos” de sabroso bizcocho, crema al frente y capa de chocolate arriba. Esa es la vida. El eterno debate del reparto. Tarta de fondant para unos cuantos, o trozo de “negrito” para muchos. 

Reconociendo el gran éxito del logro para Córdoba de la Base Logística del Ejercito de Tierra, fruto del trabajo de las instituciones, con el Ayuntamiento al frente, me da en el olfato que es como si hubiéramos conseguido una tarta de fondant. 

Nadie ha salido a hablar con cifras de la verdadera dimensión del reparto, del plan que vertebre las oportunidades, del retorno en cifras de empleo, del previsto crecimiento empresarial para Córdoba. La foto de los pocos que salen afilando el cuchillo para partir la tarta, si no han cogido ya un trozo de masa, la tenemos. Ahora queremos una radiografía. 

Hace unos días se publicó por “Iniciativa Córdoba 20-30 ” un documento que me dejó pensativa y añadió más dudas a las que ya tenía. Muy fundadamente y sin negar el trabajo de las instituciones, va desgranando los motivos de una inquietud razonable y las sombras que planean. 

Explica el impacto mucho menor del que esperamos en relación con el gasto que asumimos; pone el ejemplo de la base de Rota y la aportación relativa para la zona, pues lo que ocurre dentro no reporta fuera; señala que el plan de concentración de centros logísticos (actualmente doce) generará menos empleo del previsto, pues se tratará en muchos casos solo de “traslado” de personal de otros centros, por no citar que la política de concentración y tecnología punta supondrá la reducción drástica del total personal actual( ¿abandonar nosotros la cola nacional del ranking del paro? Difícil). 

Sigue señalando el documento la necesidad de que si pagamos la inversión con recursos fiscales directos de la ciudadanía cordobesa y andaluza (alrededor del 50 %, sin contar con el costo de los terrenos) es lógico que se “exijan” inversiones directas y la necesidad de un plan que vertebre el aprovechamiento de las oportunidades que pueden derivarse. En fin, que si no se traduce en inversión para Córdoba y Andalucia, aportando de nuestros bolsillos la mitad de la inversión, atrayendo empresas que se radiquen aquí, generando empleo y riqueza fuera de lo castrense, tendremos una tarta de fondant solo para unos pocos …los cuatro de la foto. 

Seamos positivos, y pensemos que lo único que falta es información, ese arma que combate eficazmente cualquier duda, e incluso la frustración sobre las expectativas falazmente creadas. Ahí lo dejo. 

Siempre fui de “negritos”, palmeras de chocolate y, sobre todo, de cortadillo de coco y huevo. Ya ven de donde me viene. Ahora ha llegado el momento de que los pasteleros nos expliquen la receta de la tarta de fondant… a ver si vale al menos lo que vamos a pagar por ella.

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Soy cordobesa, del barrio de Ciudad Jardín y ciudadana del mundo, los ochenta fueron mi momento; hiperactiva y poliédrica, nieta, hija, hermana, madre y compañera de destino y desde que recuerdo soy y me siento Abogada. 

Pipí Calzaslargas me enseñó que también nosotras podíamos ser libres, dueñas de nuestro destino, no estar sometidas y defender a los más débiles. Llevo muchos años demandando justicia y utilizando mi voz para elevar las palabras de otros. Palabras de reivindicación, de queja, de demanda o de contestación, palabras de súplica o allanamiento, y hasta palabras de amor o desamor. Ahora y aquí seré la única dueña de las palabras que les ofrezco en este azafate, la bandeja que tanto me recuerda a mi abuela y en la que espero servirles lo que mi retina femenina enfoque sobre el pasado, el presente y el futuro de una ciudad tan singular como esta. 

¿ Mi vida ? … Carpe diem amigos, que antes de lo deseable, anochecerá.

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