Una joya musical para San Rafael

El órgano de la Basílica del Juramento, uno de los más importantes de Andalucía, recupera su esplendor estético y musical tras su restauración, presentada este viernes | El domingo tendrá lugar el concierto inaugural con un repertorio relacionado con Santa Teresa de Jesús

Quizá el templo no estuviera a rebosar, pero el instante no dejó de resultar señalado. Un buen número de feligreses observó y, sobretodo, escuchó uno de los instrumentos más importantes, en su ámbito, de la provincia y de Andalucía. El órgano de la Basílica del Juramento de San Rafael volvió a emitir armoniosas notas este jueves después de una intensa labor de restauración a lo largo de los últimos meses. Recobró vida este elemento construido en el siglo XIX, poco conocido pero de gran valor a nivel estético y principalmente musical, en el acto de presentación de su rehabilitación, que supone para Córdoba la recuperación de una de las mayores joyas de su patrimonio sonoro. Los trabajos en la pieza corrieron a cargo de la propia iglesia y del Cabildo Catedral y se pudieron conocer de primera mano a lo largo de un recorrido tanto por su historia como por el proceso llevado a cabo a lo largo de los últimos meses en una explicación que comenzó y culminó con las armonías renovadas.

Ante la imagen más venerada del Custodio de la ciudad, el templo erigido en su honor recuperó la música litúrgica a través de un órgano que volvió a sonar en plenitud tras más de 30 años. Ése es el tiempo que transcurrió desde la última vez en que funcionó de manera completa y con las notas más cercanas a las originales hasta este viernes, en el que el instrumento se pudo escuchar por ocasión primera tras un poco sencillo trabajo de restauración. La rehabilitación de la pieza fue posible gracias al estudio de la misma por parte del historiador del Arte Enrique Garrido Montero y a la intervención del organista del Cabildo Catedral, Clemente Mata Ruiz, y del organero Juan Manuel Rico Vioque, que en la actualidad trabaja en el órgano sinfónico de la Mezquita-Catedral, uno de los que forman parte del listado en la capital entre los que se encuentran en San Hipólito, San Francisco y San Eulogio, San Nicolás o en San Juan y Todos los Santos (La Trinidad). Los tres, precedidos por el rector de la Basílica del Juramento de San Rafael y arcediano del primer templo de la Diócesis, Fernando Cruz Conde y Suárez de Tangil, explicaron la importancia del valioso elemento patrimonial, tanto para la vista como los oídos.

Sonó antes y después, como lo hará también el domingo, a partir de las 20:00, con motivo del concierto inaugural con un repertorio relacionado con Santa Teresa de Jesús. Precisamente este jueves terminó el Año Jubilar en honor a la mística de Ávila, de cuyo nacimiento se cumplieron 500 años el pasado 28 de marzo. De esta forma, las notas emitidas este viernes por el concienzudamente restaurado órgano supusieron el preludio de una etapa de renovado esplendor musical en un templo con tan importante significado como lo es la Basílica del Juramento de San Rafael. Frente a frente están la imagen del Custodio de Córdoba y el que es uno de los instrumentos de este tipo más sobresalientes de la provincia y de Andalucía. Incluso de España, pues tal y como destacó el organero Juan Manuel Rico Vioque posee una batalla canóniga inexistente en el resto de la comunidad autónoma y muy escasa en el resto del país. Esta parte de la pieza, por cierto, no tiene funcionalidad sonora y está realizada para aportar valor ornamental.

Estrenado el 6 de mayo de 1848, tras la aprobación de su construcción casi tres años exactos antes -25 de mayo de 1848- por parte de la hermandad de San Rafael, el órgano de la Basílica del Juramento no era afinado desde diez años atrás. Aquellos retoques sonoros produjeron en la pieza, que además obtiene en la actualidad un aspecto más próximo al original de estilo neoclásico con algún que otro elemento estético del gótico, un deterioro más al que de por sí conlleva el paso del tiempo y las situaciones climatológicas. El frío como el calor, y viceversa, afecta en la conservación de un instrumento que cuenta con un juego de batalla de 330 trompetas y con casi 1.500 tubos de sonido. En el proceso de restauración de este rico elemento, que supuso "coger un órgano enmudecido para que vuelva a sonar" según palabras del organero Juan Manuel Rico Vioque, hubo de solventar problemas como el moho en su interior, la falta de trompetas o la abolladura de algunas de ellas. Todo eso es cuestión del pasado, pues este viernes volvió a lucir y sonar del modo en el que merece el templo que lo acoge.

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16 de octubre de 2015 - 18:35 h
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