Prioridad en campaña
Dos campañas acaban de empezar a azotarnos en estos días como un vientecillo recurrente, dos campañas familiares, aunque una más que otra. La campaña electoral (otra más) al gobierno de la Junta de Andalucía y la campaña (otra más también) de la Renta; ya saben, la del IRPF, la “de Hacienda”.
Habrá andaluces que tendrán cita para hacer la declaración de Hacienda el lunes 18 de mayo, un día después de ir a votar y se preguntarán “¿qué coño metí ayer en la urna?”
Otros marcarán la “X” de la Iglesia en su declaración el viernes 15 de mayo y, dos días después, irán a misa de 12, luego a votar y después a comprar pasteles para comérselos en la sobremesa de la paella que tendrán preparada en casa a eso de las 3 viendo las noticias de antenatré, como debesé.
A lo mejor a eso se le llama también “prioridad nacional”.
Yo que sé: “prioridad nacional” es ganar otro mundial de fútbol (en New Jersey, ni más ni menos), hacer la declaración de la renta, votar y también marcar la “X” en la “casilla de la Iglesia” ¿Por qué no?
Cuando marcas esa casilla ayudas a pagar los sueldos de todos los curitas buenos que reconfortan a los ancianos y están muy cerca de los que más necesitan, de los que son una “prioridad” en la puñetera “nación” que compartimos. Le enchufas pasta a esos coles concertados que simulan procesiones en el patio de recreo y en las calles de alrededor.
Cuando marcas esa casilla sufragas sospechas chungas (como cuando votas).
Cuando marcas esa “X” estás también donando a organizaciones como Cáritas (si no llega Vox y los del “lío” y les corta el grifo), a 13TV para que te siga poniendo películas libres de derechos de Clint Eastwood (las malas), de Telly Savallas o “Marcellino pane e vino”, que es preciosa, por cierto.
En fin: vote y haga la declaración de la Renta. Así se despreocupa usted de eso tan pesado y tan poco defendible llamado “prioridad nacional”.
Lo resumió con buen tino un antropólogo social en una conferencia: “Todo lo que nos ha sucedido desde Atapuerca hasta el gol de Iniesta en Johannesburgo ha sido prioridad nacional. A partir de ahora ya no sé bien como ira la cosa...”
Sobre este blog
Como desde siempre he sido reacio a levantar pesos o manipular herramientas, pero sé leer, escribir y hablar, he acabado trabajando (es un decir) en medios de comunicación escritos y radiofónicos. Creo que la comunicación y la cocina tienen muchas cosas en común: por ejemplo ambas necesitan emisores y receptores, y tienen una metodología parecida, una suerte de sintaxis y de morfología que deben ser aplicadas. Cocino habitualmente en casa y mi último descubrimiento ha sido comprobar que recoger y limpiar utensilios mientras preparo la comida es muy bueno: ha cambiado mi vida, de hecho. Buen provecho a todos.
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