Los interrogantes del sector lácteo

La prensa cordobesa traía ayer la noticia de que el vacuno de leche mejora al subir los precios y bajar el coste de producción. Hace un año aproximadamente se iniciaron las movilizaciones de todo el sector lácteo en la comarca de los Pedroches, para hacer una llamada de atención sobre la importancia trascendental que este sector tiene para esta tierra, dónde no hay otras alternativas. La plataforma era "Salvemos al Sector Lácteo".

Al día de hoy parece que los costes de producción han pasado de 0,41 euros que costaba en diciembre de 2012, a los actuales 0,38 euros, por litro. Pero esto hay que mirarlo con cierta reserva, pues al año pasado, muy lluvioso, fue muy abundante en maíz y soja, y en paja. Veremos a ver lo que sucede este año, cuando los agricultores cerealistas, acaban de sembrar, y miran al cielo esperando que llegue la ansiada lluvia.

También se ha incrementado algo el precio de la leche, en torno a tres céntimos de euro, pero la verdad es que ésta ha aumentado por la demanda de este producto a nivel internacional, pues la potencias emergentes, como China e India, cada vez más demanda productos alimenticios en mayores cantidades.

No hay que olvidar, que nuestro país tiene un déficit de producción, pues produce 6,4 millones de toneladas de leche y la demanda oscila en algo más de nueve millones, como consecuencia de la negociación en su día, para entrar en la C.E.

Estamos pues en una batalla de precios por parte de la industria, para hacerse con una mayor cantidad de producto para ofrecerla a la gran distribución, que sigue apostando por sus marcas blancas, con los precios más bajos posibles.

Sin embargo estas noticias tienen unos nubarrones negros en el horizonte, que no son ni más

ni menos que la nueva política agraria comunitaria, que se está terminando de negociar ya, y en la que se suprimen a partir del año 2015, las cuotas lácteas, a las que están sometidos los ganaderos de la Unión Europea.

Esta desaparición de las cuotas lácteas, producirán sin lugar a dudas desórdenes en los mercados y presumiblemente deslocalizaciones de producción de unos países a otros, que tendrán mayores posibilidades, por su competitividad.

Argumentan los expertos que la demanda de leche sufrirá inevitablemente un crecimiento a nivel mundial y al mismo tiempo, parece ser que habrá menos explotaciones, debiendo ser más intensivas y con un mayor tamaño, todo en aras de la tan llevada y traída competitividad. Es el mismo planteamiento neoliberal que afecta a toda la agricultura y ganadería. Sólo pueden subsistir las grandes explotaciones, mientras se destruye a cientos y cientos de explotaciones familiares, que son la base de supervivencia de muchas sociedades. En Córdoba, parece ser que han cerrado desde el inicio de la crisis, unas veinticinco explotaciones ganaderas. Veinticinco explotaciones que daban su sustento a muchas familias y que claro, en aras del desarrollo y de la competitividad ya no son rentables.

Bueno, pues a ver que regula la nueva política agraria comunitaria en cuanto a estas regiones o zonas desfavorecidas, porque aquí no hay otras alternativas de crecimiento y desarrollo económico, y no es cuestión de despoblar estas zonas. Bien harían los tecnócratas de Bruselas, de diseñar otra política más razonable para estas zonas tan vulnerables.

Porque la verdad no parece muy justo que hay países como Francia y Alemania con cuotas excedentarias de casi 30 millones de toneladas, y que en España que cuenta sólo con 6,4 millones, la demanda sea de 9,5 millones, y se continúen cerrando explotaciones. Algo hay que falla.

Sí, es la Europa de los mercaderes.

Etiquetas
Publicado el
9 de diciembre de 2013 - 07:00 h