Olga Caballero: "Córdoba merece muchos más nazarenos"

Olga Caballero, presidenta de la Agrupación de Cofradías

El punto de encuentro es la Puerta del Perdón. O lo que se esconde tras el andamiaje ornado para no deslucir la estampa. La protagonista en esta ocasión llega con calma pero con cierta celeridad. Como si anduviera sin prisa pero sin pausa, lo cual es lógico con su agenda y más en el día de la cita, Lunes Santo. Camina mientras habla por su móvil y, por supuesto, con la mascarilla puesta. Nada más colgar saluda y pide perdón por la forma de presentarse. Ya en ese primer instante, Olga Caballero demuestra una gran amabilidad a quienes han de robarle un tiempo de la mañana para fotografías y un buen puñado de preguntas. Confiesa, mientras avanza por el Patio de los Naranjos de la Mezquita Catedral, que no le gusta demasiado aparecer en imágenes. Aun así, posa e interviene tal y como se le requiere.

Después llega el turno de la entrevista, que acaba por convertirse en una conversación sin más, agradable hasta el punto de los interlocutores se conocen de mucho antes. No es así en realidad. En el patio de Casa Palacio Bandolero Olga Caballero Marín (Sevilla, 1952) atiende sin problema, largo y tendido además, cada una de las cuestiones que el periodista de turno le hace. Aunque sevillana de nacimiento es, tras vivir unos años en Ceuta, su corazón es más cordobés. Más que nada porque lleva en la ciudad más de media vida. Y a ella se siente plena y estrechamente ligada, tanto que desde mediados del pasado septiembre preside la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la capital. Es la primera mujer que ostenta el cargo, como en su día fue una de las primeras en regir una hermandad. Con todo, tales hechos los tiene como anecdóticos o meras curiosidades. En cualquier caso, hasta que el reloj apremia, aborda temas de gran interés para la Semana Santa de Córdoba, que considera en “madurez”.

PREGUNTA. En su elección se mostró muy emocionada pero, ¿vaya situación le ha tocado vivir como presidenta, no?

RESPUESTA. La verdad es que sí, que he tenido… Bueno, yo me lo he buscado, porque si me presento y sé que la situación estaba tan mal, no es que me lo haya encontrado. Pero yo creo que en los momentos difíciles a lo mejor puedes hacer más por los demás y creo que mi labor siempre ha sido intentar ayudar a todo el mundo que he podido. No a este nivel sino en el personal también. Y de todo se sale. Creo que tenemos la esperanza, que es mi hermandad (Esperanza), y no la voy a perder nunca. Creo que con la esperanza a todo llegaremos. Y espero que algún día podamos encontrarnos todo en la calle, todo perfecto y, sobre todo, que Córdoba suba al máximo.

Pienso que en las hermandades se está madurando muchísimo

P. Éste es el segundo año sin salidas procesionales. ¿Cree este hecho puede generar una crisis en las hermandades más allá de la económica? No sé, institucional o de falta de generaciones, por ejemplo.

R. Voy a poner un ejemplo que me han dicho siempre. Cuando estaba en la Esperanza, que era hermana mayor pero también llevaba las túnicas, siempre me decían: “Hay que tener mucho cuidado porque los niños”… Los niños no son, son los padres. Los niños quieren estar siempre. Tú le das su bocadillito y su refresco y están hasta el final, pero el papá se tiene que ir y quita al niño del desfile. Ése es el problema. Pienso que en las hermandades, con todos estos problemas, y no dejo de decir la palabra madurez, se está madurando muchísimo. Este tema ha hecho que lo hagan y yo creo que no. Sí, habrá algunas personas que se pierdan en este camino, pero creo que es un 1% o un 0,5%, que eso no es nada. Mi opinión es que no.

P. Lo que está claro es que, como a cualquier otro colectivo, a las hermandades les pasa factura toda esta situación.

R. Hombre, a todos. Comercio, hostelería… Es que es todo, es una cosa social. No es un problema de las hermandades. Es una cosa a nivel social. Pero yo creo que esto tiene que cambiar, tenemos que llegar a subir un poquito y con todos sumando un poco, que es lo importante, sumar y no restar, llegaremos a buen puerto.

P. ¿Ha percibido o le han transmitido las hermandades preocupación por la forma en que subsistir durante este tiempo? Porque lógicamente se produce un cambio en los ingresos.

R. En un principio, en los primeros meses, estaba el problema de la subvención (del Ayuntamiento). Entonces sí, me trasladaban que económicamente no estaban bien. De hecho, y ya lo he dicho en varias ocasiones, económicamente se han volcado a nivel social. Claro, en las hermandades las arcas se han quedado muy vacías. Sí me lo han transmitido. Sin embargo, que como veo que la fe que tienen es tan fuerte y la devoción es la misma, resulta que se han volcado, en lo poco o mucho que tengan, en sus cultos y sus veneraciones. Y esta semana lo han demostrado a un nivel superior. Creo que la fe puede con todo, y es la realidad.

Las hermandades, económicamente, se han volcado a nivel social

P. Ha hablado de la subvención municipal, precisamente. ¿Cómo afectó esa polémica a las hermandades?

R. Polémica, polémica en sí, no ha sido. Vamos a explicarlo un poco. Era una subvención de 300.000 euros, donde se incluía cera, flor, banda… Es un convenio que se firma y que no se firmó. Se debía haber firmado en mayo del año pasado y no se firmó. Cuando yo llegue aquí, como presidenta y no venía de ciegas porque venía de ser vicepresidenta del anterior mandato, sabía que el convenio no estaba firmado y había que firmarlo, y antes de acabar diciembre. Si no, es que lo perdíamos. Entonces, se firma el 6 o 7 de diciembre, no recuerdo. Una vez firmado el convenio, empezamos a hacer las justificaciones. ¿Qué ocurre? Que esas justificaciones según Intervención, según los técnicos, no son las indicadas. Entonces nos justifican la cera y todo lo que es a nivel promocional de las hermandades pero no la banda ni la flor. La banda y la flor son importantes, bastante grandes, entonces se queda en la mitad. Nos dan un 50%, que no llega, 149.000 y pico, y el resto no nos lo dan. Intentamos y hablamos con Ayuntamiento y demás: Cultura, Promoción, Hacienda. Estudiamos un recurso, lo hicimos y lo mandamos. Y tengo entendido que ahora, después de Semana Santa el lunes o el martes, nos darán la contestación y esperemos que sea positiva. Creo que lo será y esperemos llegar a cobrarlo. No sé si todo, a lo mejor hay un piquito que no se pueda, pero es una ayuda porque lo necesitan (las hermandades). Todo lo que nos han dado ya se ha entregado a todas las hermandades, tanto de Gloria como de penitencia, y esperando que llegue para poder seguir dando.

P. Más allá de esta circunstancia, ¿cómo es la relación con el Ayuntamiento?

R. Nosotros, con el Ayuntamiento, siempre hemos estado estupendamente. Pero con éste, con el anterior y con todos. Yo creo que ellos, al ser una promoción cultural a nivel ciudad, se portan estupendamente con nosotros. Indiscutiblemente. Además, voy a decir una cosa: el alcalde ha levantado un reparo de la Interventora y está con nosotros a tope. Tanto él como todo su grupo. Pero no sólo ellos, todos los grupos. Lo único que ha pasado, ha sido es que cuando Intervención entra por medio, los técnicos entran por medio, ellos tienen su trabajo, ellos son funcionarios y tienen que hacer lo que realmente les pide su trabajo. Ahí estamos los demás para intentar trabajar de forma que se pueda cobrar.

P. Con esto que comenta, queda claro que la Semana Santa es un factor importante a nivel económico y promocional de la ciudad. Así se ve desde el Ayuntamiento.

R. Es que se mueven más de 50.000 personas como cofrades. Pero además de eso resulta que es un movimiento económico en el que por cada euro que se expone se logran casi cinco. Entonces, creo que ganar cuatro euros de exponer uno es masivo. También se mueven orfebres, doradores, bordadores, imagineros, hostelería, la ciudad entera, comercio, turismo… Yo creo que la Semana Santa mueve mucho, no es sólo salir a la calle. Una cosa es la catequesis que se haga con los pasos en la calle y otra, la economía que marca la Semana Santa en una ciudad. Y no tengo que irme muy lejos, Córdoba lo ha demostrado en muchos casos: el Vía Crucis Magno, la exposición de los Nazarenos, la Regina Mater e incluso el Rocío de la Fe. Han sido ocho años que, económicamente… Incluso los taxistas, cuando cogíamos un taxi, nos decían: “¿No va a haber otra cosa?”. A la gente le gusta moverse. Además, a Córdoba hay que darle vida, que es igual que cualquier provincia de España, que hay que moverla. Y eso es una cosa que siempre he pensado, por mi forma de ser, mi carácter o lo que sea. Siempre que he trabajado en cualquier cosa he dicho: más, y más. Y sumar siempre, nunca restar.

Las hermandades estamos, vivimos, trabajamos por la sociedad

P. ¿Qué línea de actuación va a seguir la Agrupación con esa idea de ir a más?

R. Pues mucha formación de todo tipo. Ahora se ha firmado un convenio con el (Banco) Sabadell para hacer un curso de formación a nivel económico. Tenemos previsto para finales de este año, cuando empiece el curso nuevo porque no nos ha dado tiempo, formación de tipo litúrgico, tanto para la gente joven como para los mayores. Infinitas cosas. Creo que la Agrupación de Cofradías, ten en cuenta que son 52 hermandades y cada una necesita algo, terminamos penitencia y nos metemos en Gloria, entonces es todo el año trabajando. Y continuaremos hasta que podamos.

P. De vuelta un poco al comienzo de la entrevista, ¿qué supone para usted, como presidenta de la Agrupación de Cofradías, la cancelación de las estaciones de penitencia?

R. Creo que en la vida hay que aceptar todo lo que venga. Hay momentos buenos y momentos malos. Éste ha sido un momento triste. Triste en el sentido de que no se pueda hacer la vida al exterior y es bonito porque si hay alguien en un rincón que tenga un poquito de fe, pues lo atrapas en un momento dado. Pero creo que con la fe que tenemos y, vuelvo a repetir, con la madurez que tenemos y con la devoción que tenemos, creo que esto es mínimo a la hora de lo que es una hermandad. Creo que hay mucha convivencia, mucho fervor, mucha unión y eso es mucho más importante. Y además, demostrar que la fe existe, que estamos y nos encontramos con nuestros titulares muy a gusto.

P. Quizá ha servido esta situación también para ver el otro perfil de las hermandades, más allá del paso en la calle, la música y demás. ¿Falta a lo mejor por parte de las cofradías difundir más la labor social que hacen y que no sólo se vea el oropel?

R. Hay un dicho en nuestra religión y en nuestra forma de ser que dice que muchas veces haces las cosas sin que el vecino se entere. Eso es lo que ha pasado. Las hermandades han trabajado muchísimo y es cierto que había cosas que no se sabían. Y ha llegado una pandemia que ha hecho que las hermandades se vuelquen en la obra social, porque es que se han volcado todas, que además lo está diciendo todo el mundo. Con eso se ha demostrado que las hermandades estamos, vivimos, existimos, trabajamos por la sociedad y ahí, queramos o no queramos, se ha ganado un buen punto. Y volvemos a lo mismo, sumamos para lo que es una hermandad.

P. Regresemos un momento a la ausencia de procesiones, que es difícil para las hermandades. Pero, ¿al final lo importante es la responsabilidad social, no?

R. Responsabilidad social, fe… No sólo es la responsabilidad social. Solamente se está demostrando que existe esa responsabilidad. Ya el Domingo de Ramos fue magnífico. Se volcó Córdoba, los templos estaban llenos, había colas de kilómetros y, sinceramente, me sorprendí muchísimo porque había ganas. Ha sido diferente, atípico como se ha dicho muchas veces, pero con mucha devoción, mucho fervor y unos cultos magníficamente montados.

El Vía Crucis Magno fue una ventana abierta a toda España

P. A colación de la respuesta popular, ¿teme que el día de mañana, si se dan datos negativos de Covid-19, pueda señalarse a las hermandades?

R. Yo voy a decir una cosa: dentro de las iglesias se han portado maravillosamente bien porque todas las hermandades han cumplido perfectamente el orden de entrada, las distancias y todo. Con termómetros, con gel en las manos y todo, incluso lo que es el espacio. Ahora, en la calle, no es nuestro. De puertas para dentro, perfecto; en la calle, para fuera, no lo sé. Ahí no puedo yo entrar, ni yo ni nadie. Espero que la gente haya sido responsable, que llevas toda la razón y ha habido momentos puntuales en que la responsabilidad no se ha visto, pero también es cierto que estaban todos los bares llenos y todas las cosas llenas. ¿Qué le vamos a hacer?

P. Hablamos de la falta de salidas procesionales en Semana Santa, pero van más allá en el tiempo. ¿Confías en que, en Gloria y en los meses que restan de 2021, pueda haber algo?

R. Yo confío muchísimo en todo. Pero esto no es una cosa que pueda contestar ahora, es una cosa ministerial, de Sanidad, y del Gobierno y yo no te puedo decir que el Tránsito esté en agosto en la calle el día 15. Ni la Fuensanta el 7 de septiembre, que sería para mí un orgullo empezar con las Glorias. Mira qué casualidad, no he tenido penitencia en la calle pero sí tengo las Glorias. Yo lo veo un poco difícil. Ahora, si la vacuna, como se ve, está aligerando un poquito y ya hay ciudades como Gibraltar que ya están inmunes… Israel ya está inmune. Pues a ver si tenemos suerte de que esas vacunas lleguen pronto, estemos todos vacunados y de esa forma podremos decir, podemos tirarnos a la calle. Pero lo veo un poco difícil. Ya para 2022 más esperanzas, pero ahora lo veo difícil.

P. Por cerrar este capítulo, en los últimos años se han dado muchas extraordinarias. ¿Quizá se ha perdido un poco el sentido de la palabra?

R. Yo creo que no, que cada cosa tiene su… La exposición de los Nazarenos tenía un interior, que a lo mejor la gente no lo vio y se ve en la calle, en una Magna, y creo que fue una cosa maravillosa. Dentro de una catedral, los Nazarenos de la provincia… Pena que no estuvieron todos, pero faltaron muy poquitos. Las cosas religiosas hay que mirarlas con un poco de sentimiento pero a nivel religioso. Claro, hay gente que le gusta las bandas y demás y lo ve desde un punto más capillita como yo digo. Pero es que es una cosa de sentimiento cofrade, pero interior. Y la verdad es que, para mí, han sido unos actos muy buenos. El Vía Crucis Magno fue una ventana abierta a toda España, a Andalucía por supuesto pero a España entera. Y más, aquí vino gente de Alemania, Inglaterra y muchos sitios. Creo que cuando se hacen las cosas, se hacen con mucho sentimiento, con mucho cariño, intentando demostrar quién eres, lo que eres, lo que piensas y lo que sientes. Y así se hizo. Yo no le busco los tres pies al gato, soy más sencilla. Creo que la vida es cómo vives, lo que haces, lo que sientes y lo que el día a día te da.

P. Entramos un poco el apartado personal. Es la primera presidenta en la historia de la Agrupación de Cofradías, ¿qué representa este hecho para usted? Porque al final es significativo.

R. Yo siempre he dicho que la o con la a no están regañadas. El caballero y la señora, da igual, trabajan por igual. Tenemos la misma inteligencia, genes diferentes, pero somos iguales a la hora del trabajo. Si me apuras, y sin ánimo de nada, porque otra cosa no pero el protagonismo no me gusta, creo que la mujer acapara. Pero acapara por ser madre, ser femenina, dar cariño. En mi mandato de ocho años en Esperanza fui una gallina clueca. Gracias a Dios tuve ocho años maravillosos. El último, que ya pesa un poco más porque son muchas cosas, a lo mejor falle un poquito con los costaleros, que es lo que se me escapa a mí algunas veces. Pero, sinceramente lo digo, creo que la mujer trabaja igual que el hombre, tiene un sentido humano igual que él y que los puestos hoy en día… tenemos ministras, vicepresidentas, creo que no hay problema ninguno.

La mujer trabaja igual que el hombre, tiene un sentido humano igual que él

P. Iba precisamente por el aspecto de que has roto la última barrera que quedaba, por decirlo de alguna forma, en las cofradías cordobesas. Fuiste un poco pionera…

R. Bueno, yo no fui la primera. La primera fue en el Socorro (Carmen Lopera, elegida en 1992)…

P. Eso es…

R. Después estuvo Marisa en la Agonía (Marisa Marcos, elegida en 1995) y después entré yo (en la Esperanza, en 2005). Después ya estuvo Rosario Revilla en el Perdón, luego está Salud (Aguilar) de Vera Cruz, Rocío (Arranz, en el Amor)... Sinceramente, ha habido hermanas mayores muy buenas. Además, la mujer últimamente tiene puestos muy importantes en juntas de gobierno. Yo creo que esto es más bien valentía. Y luego, además de ser valiente, es el grupo que lleves. Un presidente, de lo que sea, si no lleva un buen grupo, no tiene nada que hacer. Un presidente o una presidenta de cualquier asociación, sea religiosa como en este caso o de cualquier tipo de cosa, si tu grupo está a una, te llevas bien con él, trabajas con la misma línea y vas bien, será un arte, si no, no llegas. Porque tu grupo es el que te hace a ti ser la presidenta. No eres tú, son los demás. Tu trabajo no vale si ellos no te ayudan. No puedo llevarlo todo yo sola, esto es un grupo humano, que trabajamos todos juntos y del cual me siento muy orgullosa. Estoy muy contenta.

P. ¿Al final no se trata de nombres o personas sino del colectivo, no?

R. Totalmente. Pero a nivel de todo: de Alcaldía, de Gobierno, de Comunidades, de asociaciones… El grupo que trabaje contigo es el que te va marcando. Tú eres un puntito ahí y volvemos a lo mismo, hay que sumar entre todos.

P. Nos vamos a la Esperanza. Es en 2005 cuando comenzó su primer mandato. Han transcurrido más de 15 años ya. ¿En qué ha notado que ha cambiado la Semana Santa de Córdoba? Si es que ha cambiado en algo.

R. Sí, claro que ha cambiado. Ha cambiado a nivel del exterior, que ya lo he dicho en otras respuestas, porque Córdoba no se conocía. Se conocía pero para nosotros y la provincia, pero no a nivel exterior. Y esto, queramos o no queramos, en lo turístico y en otras muchas cosas, si no se mueve, la gente no viene. A ti te interesa que te vean, que sepan cómo trabajas, qué haces y qué transmites. Eso ha sido muy bueno por lo que se ha ido haciendo en los últimos ocho años, los anteriores a mí. Pero claro, indiscutiblemente, ha madurado mucho. Se gestiona desde otro punto de vista. Hay más nazarenos… Hay que pegar todavía un empujoncito porque Córdoba merece muchos más nazarenos. Hay más tradición. Ya está moviendo mucho esa tradición que se perdió. Estamos viendo ahora que los niños, en los colegios las AMPAs están metiendo mucho este tipo de cosas y las tradiciones se van moviendo. Ha cambiado mucho y va muchísimo mejor.

La Semana Santa de Córdoba ha cambiado porque no se conocía a nivel exterior

P. ¿Quizá es que Córdoba ha vivido encerrada en sí misma y además se ha fijado demasiado, por ejemplo, en Sevilla? ¿No se ha tenido una perspectiva clara, a lo mejor?

R. Yo creo que hay de todo. Hay mucha gente que se ha fijado en Sevilla y sin embargo hay gente que no se ha fijado nada en Sevilla y lo alabo. Creo que Córdoba tiene una idiosincrasia especial, tiene una situación diferente y cada uno tiene que vivir de lo que realmente es su historia. No hay por qué cambiar nada, siempre mejorar pero nunca cambiar. Ya ahí no me puedo meter porque cada junta de gobierno tiene que hacer y decidir lo que quiere. Pero copiar nunca ha sido bueno para mí. Lo que hay que hacer es mejorar lo bueno que tenemos… Pero no nosotros sólo, Sevilla también. Hablamos mucho de Sevilla y tiene también muchas cositas malas. Yo soy sevillana y lo reconozco. Sevilla tiene hermandades muy buenas, sí, pero también tiene sus cositas. Hay que saber dónde estamos, que hay veces que no sabemos dónde estamos.

P. ¿Probablemente es por la idealización a veces? Sucede con el Carnaval de Cádiz también: se toma una referencia y es como si allí todo fuera perfecto.

R. Pero es que no lo es. Es mi opinión, vaya. Hay cosas muy buenas, pero otras no. Sí es verdad que en Sevilla con cualquier cosa está todo el mundo: “Ay qué bonito”. Luego lo haces aquí y no lo es. Pues no. Es la realidad.

P. A todo esto, ¿qué le lleva a querer presidir la Agrupación de Cofradías y sobre todo en un momento tan complicado?

R. Yo estaba de vicepresidenta y la verdad es que no me pensaba presentar. No por nada sino porque creía que teníamos que ir dejando paso a gente más joven, a lo mejor más preparada que yo. Pero mira por dónde, me mandó el presidente anterior (Francisco Gómez Sanmiguel) a un congreso de laicos. Él no podía ir por su trabajo y fui yo con dos hermanos mayores, con Salud (Aguilar) de Vera Cruz y Manuel Bonilla de Santa Cena. Y la verdad, lo digo, me impresionó. Me impresionó porque vi tal formación, tal unión, tal convivencia. Todo el mundo era igual. Era todo el mundo muy humilde, cariñoso, con una devoción y una formación religiosa tan grande… Me van a decir que soy una friki, pero me da igual. Me dije: ¿Y nosotros tenemos 50.000 personas cofrades y no podemos? Pues hay que intentarlo por todos los medios. Eso fue una de las cosas que me hicieron presentarme. Algunos me dicen: “Se te posó la paloma del Espíritu Santo”. Pues se me posaría, pero vine como en una nube. Como intentando hacer algo, y me presenté. Y para mi incredulidad, llegué. Pero yo es que soy una persona muy abierta, amiga de todo el mundo y quiero siempre hacer cosas por los demás y creo que éste es un sitio en el que puedo hacerlas. Siempre que me pidan cosas que yo pueda hacerlas, procuraré hacerlas.

P. Personalmente, y con la mayor sinceridad posible, ¿en qué situación considera que se encuentra la Semana Santa, o más bien el mundo cofrade, de Córdoba?

R. Creo que es muy buena. Creo que ha llegado un momento en el que, como he dicho ya 27.000 veces, hay una madurez bárbara. Pero es que la gente joven que va por detrás de nosotros se está preparando tan bien que dentro de unos años llegará el momento en que tendremos un buen relevo. Si me apuras hay algunas juntas de gobierno, como que son cómodas, y llevan a los niños a todos los sitios, cosa que están aprendiendo y que no veo mal, pero llegará el día en que esta gente ocupe unos puestos estupendos y lleguen a ser hermanos mayores, presidentes, tesoreros, secretarios…

Los jóvenes cofrades están muy preparados y asegurando el relevo

P. ¿Está asegurado entonces el relevo en Córdoba?

R. Yo creo que sí. De hecho, yo creo que hay más gente joven que en otras ciudades a nivel de cofradías. Además es que les nota. En la procesión de la Fuensanta es increíble lo que hacen. A nivel de los rosarios, la Inmaculada Concepción de La Compañía, muy bien. Todo lo que pide el delegado diocesano de Juventud, lo cumplen. Lo que necesita el vocal de Juventud, les llama y ahí están. Esta semana hemos tenido el programa ‘El relevo’ (en PTV Córdoba)… Los niños son todos jóvenes, no hay ninguno que tenga más de 21 o 22 años. Y la verdad es que muy bien. Y algunos presidentes (de Grupo Joven), muy preparados. Porque el niño que ha dado el Pregón de Juventud, Manu (Manuel Santos), de la Esperanza… Pedazo de Pregón, sinceramente, porque fue muy interior, con sentimiento, con una fe impresionante... Están muy preparados y están asegurado el relevo.

P. Habla e insiste de la madurez, del crecimiento sobre todo a nivel exterior, pero entiendo que hay aspectos que todavía tienen que mejorar. La Carrera Oficial, por ejemplo, que se termine de afianzar.

R. Sí. La Carrera Oficial está terminada, lo que pasa es que cuando haces una cosa siempre queda algún fleco. Hay hermandades que han dicho: “Mira, esto se puede mejorar”. Y se mejorará. Lo que pasa es que como llevamos dos años parados no he vuelto a repetir ese problema porque no lo tengo ahora mismo. Cuando llegue el momento, si Dios quiere en 2022, que estemos en la calle, se retomará. Por supuesto, lo que yo pueda arreglar, solucionar, preparar, que se cuente con ello porque siempre voy a estar.

P. ¿Era importante trasladar la Carrera Oficial a la Mezquita Catedral, no?

R. Bueno, yo lo veía importante a nivel de estación de penitencia porque es el templo mayor y es donde se debe hacer. Ahí estoy totalmente de acuerdo. Pero ha sido difícil, eh. Han sido muchas reuniones, incluso con los mismos días para ponernos de acuerdo con todo lo que se necesita, pero se ha conseguido. Luego, el marco es increíble. Lo que es la estética, el marco de entrada, nuestra Catedral. Lo que tiene nuestra Carrera Oficial no lo tiene otra ciudad. Entonces, tenemos que continuar y arreglar todos los flecos que haya.

P. Hablamos desde la perspectiva cofrade, pero ¿crees que la ciudad tiene arraigo hacia la Semana Santa? Más allá de los cofrades.

R. Sí. Eso se demuestra con las salidas (procesionales). Los palcos se venden todos, las sillas. Es verdad que hay días, como Jueves Santo o Viernes Santo, que se venden más. La Legión atrae a muchas personas el Jueves Santo o el viernes por la mañana que hacen su Vía Crucis (con la Caridad). Pero yo creo que el cordobés, cada vez, se está volcando más también en la Semana Santa. De hecho, este año los comercios del Centro han hecho escaparates, que les han ayudado las hermandades, en la Judería han puesto unos nazarenos en las paredes… Se está volcando, creo que cada vez más. Las tradiciones están volviendo y yo creo que los padres están haciendo que los niños empiecen en sus tradiciones.

Lo que tiene nuestra Carrera Oficial no lo tiene otra ciudad

P. Se nos acaba el tiempo pero necesito hacerle un par de preguntas más al menos. En las últimas semanas se habla mucho de la Madrugada. ¿A Córdoba le falta eso en su Semana Santa, no?

R. La verdad es que en el plano de las hermandades, como que están un poco resistentes. Pero sí es cierto que lo están pidiendo otros sectores, tanto a nivel político como de algunas hermandades. Yo nunca voy a estar en el no, sinceramente. Pero no en esto sino en nada. Lo voy a intentar. Primero creo que hay que estudiarlo muy bien, hablar con el Ayuntamiento, hacer un buen proyecto, hablar con las hermandades que creamos que son oportunas o indicadas para entrar en Madrugada, o que ellas tienen ilusión, y una vez que se tenga todo se podría presentar. No obstante, y no digo todavía nada con seguridad porque creo que es absurdo hablar de una cosa que no tiene futuro mientras no lo tenga, no lo quiero decir. Pero ya veremos lo que se hace y se estudia y si se puede presentar, se presentará.

P. Por terminar, que tiene que marcharse. ¿Qué objetivos se marca, en líneas generales, durante su mandado?

R. Trabajar por todo, con mucha fe y con esperanza. Que no quiero que pierdan nunca la esperanza, que de esto vamos a salir. Vamos a tener las mismas hermandades que teníamos antes, con más gente, con más niños, que son la cantera de las hermandades… Ahí tienes la Soledad, que ya se ha ido al lado de un colegio. Creo que poco a poco tenemos que conseguirlo entre todos. Esto es una familia grande, que somos muchos, y dicen que las familias cuanto más unidas, mejores.

Yo voy a intentar la Madrugada, pero primero hay que estudiarlo

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4 de abril de 2021 - 00:00 h
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