Un vuelo seguro y directo para el Adesal

Paco Bustos, junto a sus jugadoras en el tiempo muerto de un partido | MADERO CUBERO

Temporada y objetivo cumplido. El Club Balonmano Adesal cerró el pasado fin de semana un nuevo curso en la División de Honor Plata. Sin duda, esta campaña quedará grabada en la retina de los aficionados fuensantinos por haber sido una de las más complicadas de los últimos tiempos. El cuadro cordobés ha sufrido todo tipo de sensaciones, aunque -una vez más- el propósito ideado a comienzos de campaña se ha logrado con creces. La salvación era la meta principal a alcanzar para una entidad que llevaba varias temporadas luchando por regresar a la máxima categoría nacional. Y se ha firmado de manera abultada, incluso dejando la sensación final de poder haber alcanzado algo más ambicioso.

Después de varios años quedándose a las puertas del ascenso, los grandes equipos -con suculentos presupuestos- llamaron a las puertas del Adesal, lo que supuso la marcha de numerosas jugadores (Alba Sánchez, Espe López, Fátima Suare, entre otras) directas a la Liga Guerreras Iberdrola, la máxima división estatal. Ese fue el primer contratiempo para Paco Bustos y su cuerpo técnico, que, acumulando varios años de dificultades económicas, tuvieron que ideárselas para componer una plantilla lo más competitiva posible. Y vaya si lo hicieron.

De hecho, el Adesal arrancó el año de nuevo como uno de los más destacados del Grupo D, lo que hizo soñar a la plantilla con un curso más de posible lucha por la promoción. “Se han cumplido totalmente los objetivos”, resalta Paco Bustos, que incide en que “era una temporada en la que partíamos con un equipo nuevo, un equipo para el futuro, basado en las juveniles que subían con algún retoque como Marta o Valentina”. Ese núcleo subió las expectativas fuensantinas, que se aferraron con fuerza a su lado más rebelde. 

Así transcurrió casi toda la primera mitad de la campaña, hasta que tuvo que afrontar una baja que resultó muy dolorosa. “El equipo ha rendido toda la temporada bien, aunque hubo un cambio brusco cuando se fue Valentina, ya que al principio estábamos dando un grandísimo nivel, entre los cuatro primeros, y su marcha marcó la temporada. Tuvimos que reconstruir el equipo y se notó que nos marcaba mucho, por lo que nuestro objetivo se quedaba en la salvación”. En efecto, la jugadora chilena se erigió desde el principio como una de las mejores del campeonato, por lo que su adiós -por motivos personales- tumbó en gran medida las opciones más altas del club. 

Su baja supuso un golpe importante, dado que bajaba notablemente el nivel general. La joven Lucía Vacas y Ángeles Ruiz tuvieron que dar un paso al frente a nivel ofensivo, lo que dio cierta estabilidad a la plantilla, que, con lo que llevaba acumulado del primer tercio, no sufrió, aunque se fue alejando cada vez más de la zona noble de la clasificación. Al final, un noveno puesto (22 puntos) que era lo que “nos planteábamos al principio”, aunque ha sido “un año muy aprovechable, en el que las jugadoras han cogido mucha experiencia para las próximas temporadas. El equipo ha dado lo máximo y hemos dado buena imagen”. 

De hecho, el salto cualitativo más notable ha llegado de la mano de la canterana cordobesa. En su primer año senior, Vacas se ha erigido como una jugadora de gran calibre de cara al futuro, tras finalizar el curso como la séptima mejor anotadora del Grupo D con 143 dianas (5.5 de media). Un vuelo seguro y directo para seguir creciendo de cara al futuro, pues el técnico apostilla destacando que “el Adesal saldrá en Plata y Rafael Moreno se ha hecho cargo de la confección de la plantilla. El resto ya se verá”. 

Etiquetas
stats